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Enero 06, 2006

copyfight II

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El segundo y último segmento de CopyFight abrió sus puertas el 17 de diciembre en Santa Mónica, pero no se me asusten: las conferencias no empiezan hasta el uno de febrero. Lo que tienen en el centro hasta el cinco de marzo es el punto de consulta que hemos preparado los elásticos en colaboración con Óscar Abril. Además de la instalación de Morgen Jacobsen que ya nos enamoró en su puesta de largo dos años atrás, hay vídeos, libros, entrevistas y las grabaciones de todas las conferencias que tuvieron lugar en el CCCB.

De las conferencias ya hablaremos más tarde. Pronto, quiero decir. Sigan conectados.

Diciembre 08, 2005

El robo de Ravel

Seguro que lo han tarareado alguna vez. Su autor, el compositor francés Maurice Ravel, lo tituló “Bolero”, pero todo el mundo conoce la pieza como el bolero de Ravel. Dicen que su especial cadencia rítmica, su melodía repetitiva que evoluciona casi desde el susurro hasta una barroca explosión final, es lo más parecido al sexo que se ha compuesto jamás.

Bo Derek en “10, la mujer perfecta” ayudó a popularizar esta obra que es la composición francesa que más derechos de autor ha recaudado de toda la historia. Cada año genera unos dos millones de euros, una fortuna que se reparten, a través de una enigmática empresa con sede en el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes, entre la hija de una enfermera y un anciano ex directivo de SACEM, la SGAE francesa. Ninguno de los dos se apellida Ravel.

Más en Informativos Telecinco

Septiembre 30, 2005

Este domingo en Resfest Londres: Copyfight

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El meme "copyfight" sigue dando vueltas por el mundo. Primero fue un excelente blog; después, una manera acuñada por Cory Doctorow para referirse a la lucha por la redefinición de la propiedad intelectual, y má tarde, nuestro proyecto.

Ahora, como parte del festival itinerante de cine digital Resfest Copy Fight es una serie de paneles que se celebrarán en distintas ciudades del mundo para hablar sobre todos estos temas y poner especial énfasis en como afectan a la creación audivisual contemporánea.

El primero de ellos arranca este domingo en el National Film Theatre de Londres. Estaré allí como moderador dándole la palabra a un grupo de invitados de lujo: DJ Spooky; el fundador de Macromedia, Marc Canter; Ben Metcalfe de la BBC, hablando de sus proyectos abiertos como Backstage y el Creative Archive; Suw Charman, una de las mejores blogger inglesas que hablan de propiedad intelectual, y algunos más con posible sorpresa de última hora. Será el domingo a las 16:00 en el National Film Theatre. Si alguien está por Londres y quiere invitaciones, sólo tiene que mandarme un correo (jl en elastico punto net).

Septiembre 27, 2005

Matando Cofrades

Arturo Pérez Reverte
El Semanal, 10 de abril de 2005

Acabo de ponerme ciego a matar cofrades y nazarenos de Semana Santa, pistola en mano, con el fondo de La Macarena, el Gran Poder y el Cristo de San Bernardo. Bang, bang, bang. Todo eso, por supuesto, en la pantalla del ordenata. Pistola virtual, claro. Matanza cofrade, se llama el juego. Matanza uno y matanza dos, porque tiene segunda parte. La mano guasona de un amigo sevillano me lo envió todo ayer. Un juego cutre y de pésimo gusto, por cierto. Más que para matar cofrades de la Semana Santa, el juego es para darle patadas en la boca al patoso que lo parió. Pero la cuestión es otra. Al patoso que lo parió, que por lo visto es un informático de Utrera, las cofradías sevillanas le piden un año de cárcel y ocho mil mortadelos de multa. Como lo oyen. O leen. Cuando Matanza cofrade 1 apareció en Internet –la segunda parte es de otro fulano que se sumó por su cuenta y en plan solidario al escabeche–, las cofradías, que en Sevilla mandan más que un capitán general cuando los capitanes generales mandaban algo, hicieron detener al autor por la Guardia Civil, la fiscalía intervino, y un juzgado dictó auto de apertura de juicio oral, que aún está pendiente. Resumiendo: al pazguato de la matanza lo pueden meter en la cárcel por atentar «contra los sentimientos religiosos y contra la propiedad industrial».

Como ustedes, supongo, yo también aluciné una miaja con eso de la propiedad industrial, hasta que me informaron de que las imágenes del Gran Poder y la Esperanza Macarena están registradas como marcas. Para entendernos: si usted se aplasta un dedo con un martillo y blasfemando en arameo se cisca en algo, ojo. Puede estarse ciscando en una marca registrada. El siguiente paso puede ser la Menetérica, que decía Chiquito de la Calzada, llamando a su puerta. Así que cuidadín, pecadores de la pradera. Con la Semana Santa de Sevilla no se juega.

El jueves comienza en Sevilla el juicio contra el autor de "Matanza Cofrade".
Más en El Semanal

Septiembre 23, 2005

El toro de osborne es (casi) libre

bluna.jpgEn algún juzgado de Sevilla hay una juez que es mi héroe:

Una juez ha absuelto a varios comerciantes acusados por Osborne de utilizar ilegalmente su toro. Según la sentencia, la silueta de las carreteras es ya más que una marca comercial y se ha convertido en un símbolo nacional, por lo que puede ser utilizado sin la autorización de la empresa.

(...)Según la juez, es cierto que la silueta del toro impresa en dichos objetos "es una marca registrada cuya titularidad ostenta el Grupo Osborne", pero en lo referente a productos que no son "el objeto social y el renombre de la marca" tal efigie ha pasado a ser "patrimonio cultural y artístico de los pueblos de España".

Que el toro de Osborne ha trascendido su carácter de logotipo comercial es algo que no necesita explicación; es la única razón por la que sigue en las carreteras españolas. Hasta te pueden condenar por asaltarlo. El caso del Toro de Osborne es un magnífico ejemplo de que aquello que ocupa el espacio público y se introduce en el ámbito de la cultura identitaria de toda una comunidad no puede ser propiedad que se controle y se defienda ferreamente. Me alegra especialmente además que esta sentencia se haya dictado en Sevilla, una ciudad donde te pueden condenar a un año de cárcel por utilizar en un videojuego la foto de una imagen religiosa tomada en plena calle.

Para la juez del caso Osborne, fabricar camisetas, gorros y postales con la única intención de venderlos, usando una imagen que en su día fue un logotipo comercial pero se ha convertido en mucho más, no constituye un delito contra la propiedad industrial. El jueves que viene empezará también en la capital andaluza el juicio por el caso Matanza Cofrade, en el que se decidirá si usar una foto de una imagen religiosa que tiene más de cuatrocientos años y cada año se saca en procesión al espacio público, sí lo es.
El fiscal pedirá para el acusado 10 meses de multa por atentar contra los sentimientos religiosos, y 1 año de prisión por delito contra la propiedad industrial, ya que las imágenes religiosas son marcas registradas propiedad de sus respectivas hermandades. Según me dicen algunos familiares que entienden de esto, las imágenes se registran como propiedad industrial para que no se puedan utilizar de maneras poco apropiadas, como para fabricar camisetas, gorros y postales. Como las del Toro de Osborne.

Septiembre 19, 2005

Señores de VEGAP: El enlace es mío y no pienso pagar por él

A través de una lista de correo me llega un documento absolutamente alucinante: la minuciosa y obsesiva lista de tarifas que aplica VEGAP, la sociedad gestora de los derechos de los artistas visuales en España, a todo aquel que quiera reproducir en cualquier soporte y de cualquier manera alguna obra de sus socios.

(Decir que VEGAP representa a los artistas visuales de nuestro pais, por cierto, es una notable exageración; en realidad no tiene más de 1000 socios. Si metes a 100 pintores, escultores, fotógrafos o videoartistas de este país escogidos al azar en un autobús, es muy improbable que alguno de ellos sea socio de Vegap. Es cierto, eso sí, que son socios de Vegap la mayoría de artistas más cotizados, como Barceló o Tapies).

En algún despacho de VEGAP hay un señor muy aplicado, porque la lista es realmente completita; no se han dejado casi nada. Desde llaveros, puzzles, postales y pins pasando por reproducciones de una obra en libros de texto, todo tiene su tarifa propia. Hasta los tags de HTML.

En la página 30 del documento, referida a la videocreación, se detalla lo que se debe pagar en derechos por enlazar a una página web de un videoartista en la que se pueda visionar alguna de sus obras:

4.6.1.3 Link - ámbito internet
En el caso de que la obra de videocreación se haya creado para su difusión online o bien sea una forma de divulgación de la misma, el usuario tendrá, previa autorización del autor, posibilidad de enlazar su página en la red con la obra de videocreación mediante un link. Esta utilización está sujeta a las siguientes tarifas:

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Además de ser una profunda sandez el punto 4.6.1.3 es en realidad poco rentable. No es habitual que los artistas de vídeo cuelguen sus piezas completas en la Red. VEGAP lo sabe, por supuesto, así que este artículo es sólo una medida preventiva, un "por si acaso", sobre todo una declaración de principios: que no nos quiten lo nuestro, aunque lo nuestro sea una URL.
Pero, ¿qué pasa con el arte en la Red? Ah, esto es otra cosa. Una de las ventajas del arte en la Red es que la Web está llena de él. Por eso el documento dedica casi tres páginas a detallar todo lo que cuesta enlazar a una pieza de arte en Internet de un socio de VEGAP (por ejemplo, desde el clásico de Muntadas The File Room al reciente Canal Gitano de Antoni Abad). 1630 euros por ordenador al año si enlazas a una obra desde un ordenador accesible en una exposición pública organizada por una institución sin ánimo de lucro. 3200 al año si eres una "página comercial" e incluyes el enlace en una exposición virtual formada por distintos enlaces. 1086 euros al año si eres un festival. Si además eres un hortera que usa todavía frames, y metes la web enlazada dentro de uno, la cosa se dispara:4890 euros al año.

Señores de VEGAP: cuando alguien te invita a su casa, es conveniente mantener las formas; mearse en la alfombra suele estar considerado de mala educación. La Web ya estaba aquí antes de que cualquiera de sus socios llegase a ella; de hecho, antes de que nadie empezase a pensar en utilizarla como medio artístico.
La capacidad de enlazar es consustancial a la naturaleza de la Web. Forma parte de su arquitectura, la misma arquitectura que le permite a sus socios colgar sus obras sin necesidad de obtener una licencia, ni tener que pedirle permiso a nadie.
En la Web, poner un enlace resulta tan natural como en la calle mencionar a alguien durante una conversación. Enlazar es un derecho fundamental del usuario de Internet respaldado por más de una decisión judicial.
Lo malo de la arquitectura de la Web es que viene en uno de esos paquetes cerrados; "o lo tomas o lo dejas". Ninguno de sus socios está obligado a mantener un sitio web accesible con una URL; pueden proteger sus valiosas piezas con contraseña, o distribuir los archivos a través de servidores FTP. Siempre les queda el CD-ROM. Pero mientras estén en la Web, me temo que no son nadie para pedirle dinero por un enlace ni al más modesto de los blogs, ni al Sónar, ni a Terra ni al Corte Inglés. Aquí las cosas no funcionan así.

Lo preocupante de las pretensiones de VEGAP por tarifar el enlace no son sus posibilidades de éxito. Estoy seguro de que a la mayoría de sus propios artistas les parece una aberración. Y puedo asegurar que no hay un festival o institución artística de este país (o de otro) que haya aceptado esta clase de condiciones, o esté dispuesto a aceptarlas. Lo preocupante de esto es hasta qué punto evidencia que las sociedades de gestión de derechos viven en una especie de realidad alternativa totalmente impermeable al sentido común, ignorantes de cosas que resultan completamente evidentes a cualquiera que haya pasado más de diez minutos en Internet.

Ah, y un consejo: dejen de utilizar el término "net art", por Dios. Les hace parecer todavía más viejos.

Septiembre 09, 2005

Por el bien de la infancia

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Que la industria discográfica aproveche toda oportunidad posible para insultar a sus clientes o meterles miedo no es una novedad. Que la ONG "Save the children" y "Unicef" -nada menos que el organismo de la ONU que se ocupa de velar por los derechos de la infancia- se sumen a la fiesta ya no es tan común. Lean, lean (PDF).

Vía Barrapunto, vía David Bravo

Julio 31, 2005

¿Se puede luchar por la cultura libre con software propietario? (III): Downhill Battle

holmesgrey.jpgHolmes Wilson, miembro del colectivo activista por la reforma del copyright Downhill Battle, y usuario de MacOS X

La largísima y meditada respuesta de Holmes Wilson de Downhill Battle a nuestras preguntas aporta hoy nuevos argumentos a este debate. Algunos apuntes a modo de resumen:

- La gente debería darse cuenta de que a veces, Linux tiene en ciertas circunstancias limitaciones que no tienen fácil solución para ciertos usuarios.

- Es difícil imaginar la cantidad de horas que pasan delante de un ordenador gente como Lawrence Lessig y Cory Doctorow. Cuando le dedicas esa cantidad de tiempo, usar un ordenador que no se ajusta a tus necesidades es un suicidio. ¿Es preferible que utilizen Software Libre o que le puedan dedicar a su trabajo un 20 por ciento más de tiempo?

- Los vegetarianos preparan una comida rara y deciden que les gusta, en vez de preparar buena comida que les guste también a los no vegetarianos.

- Los usuarios novatos de Windows, las universidades, los cibercafés, etc, son objetivos estratégicos mucho mejores que la gente que pasa 60 horas a la semana viviendo o muriendo con sus ordenadores. Además de que hay muchísimos más en las primeras categorías que en la última.

El texto completo después del salto.
El texto original, aquí.

Recomendable también la discusión generada en Barrapunto sobre este debate, mucho más variada ideológicamente de lo que se podría pensar en un primer momento.

Imagen cortesía de Capitán Tostadilla.

Holmes Wilson, Downhill Battle

No soy un experto en este tema, y no pretendo hablar en nombre de ninguna comunidad. Dicho esto, actualmente trabajo 60 horas a la semana en un proyecto Open Source, y en Downhill Battle le hemos dedicado mucho tiempo a pensar sobre la cuestión de cómo hacer que el Software Libre domine la esfera de los programas que los usuarios comunes utilizan todos los días, porque es un tema que nos importa.

Respecto a que software empleo, yo fui uno de los que utilizaron Keynote desde un Powerbook con Mac OSX para su presentación en Copyfight. Mi ordenador anterior era un Thinkpad con Debian, y antes de dedicarme por completo a Downhill Battle trabajé en un proyecto de creación de centros ciudadanos en nuestra ciudad con ordenadores donados y Debian. Así que comparado con la mayoría de la gente, he utilizado Linux bastante.

Lo que me hizo pasarme a un portátil Mac fue algo muy simple. Necesitaba usar WiFi desde my Thinkpad porque viajo mucho, y no conseguí que funcionase en el Thinkpad. Compré una tarjeta que de acuerdo con toda la información que pude conseguir debería haber funcionado. Nuestro programador -un experto en Linux- le dedicó cuatro horas de su tiempo y sólo consiguió que funcionase a ratos. Su tiempo es muy valioso para nosotros, así que abandoné, y finalmente tuve que hacer un viaje importante en el necesitaba de manera crucial poder usar el WiFi. No encontré ninguna solución para comprar un portátil nuevo e instalarle debian sin convertir esta cuestión del WiFi en un problema que requiriese una cantidad importante de tiempo para solucionarse, así que me acabé comprando un mac.

Resumiendo: estoy ideológicamente comprometido con el Software Libre y estaba dispuesto a dedicar cantidades de tiempo algo irracionales para hacer de Linux mi plataforma. Pero me ví oblicado a cambiar. La gente debería darse cuenta de que Linux tiene a veces en ciertas circunstancias algunas limitaciones que hacen que para ciertos usuarios no haya una solución sencilla.

Por otra parte, soy al menos un 20 por ciento más eficiente trabajando en MacOS que en Linux. Echo de menos cuatro cosas de Debian: los escritorios múltiples, las actualizaciones por apt-get, el reproductor de música Muine, y usar Konqueror y Kate para editar páginas web (es tan bueno). En todo lo demás, tengo que reconocer que me hacía ser más lento y me producía más estrés, incluso cuando ideológicamente lo adoraba.

Es difícil imaginar la cantidad de horas que pasan delante de un ordenador gente como Lawrence Lessig y Cory Doctorow (o sencillamente la cantidad de horas que pasan trabajando; me imagino que hacen semanas de 80 horas al menos). Cuando le dedicas esa cantidad de tiempo, usar un ordenador que no se ajusta a tus necesidades es un suicidio. Otra manera de verlo es la siguiente: ¿Es preferible que Cory y Lessig utilizen Software Libre o que le puedan dedicar a su trabajo un 20 por ciento más de tiempo?

Si todos fuesemos desarrolladores, probablemente Linux se ajustaría a nuestras necesidades mejor que cualquier otro SO. Linux es, en muchos sentidos, una plataforma construida por desarrolladores para desarrolladores. Si yo fuese programador conocería Emacs del derecho y del revés y lo utilizaría para todo (como hace nuestro desarrollador, Nick Nassar). Además, hay miles de ventajas en Linux para desarrollar software que compensarían las otras ventajas de Mac OS, o eso tengo entendido. Los desarrolladores deberían darse cuenta de que Linux se ajusta a sus necesidades mejor que a las de cualquier otra comunidad.

Volvamos al objetivo común de conseguir que el Software Libre triunfe en la esfera de los programas que los usuarios normales utilizan todos los días. Conseguir esta meta requiere entrega, activismo y evangelización, no simplemente compromiso individual y sacrificio. Me preocupa que la gente que prefiere el Software Libre caiga en la misma trampa en la que suelen caer los vegetarianos. Algunos vegetarianos lo son por razones espirituales, pero la mayoría han escogido esta opción por razones éticas o porque no quieren contribuir al daño medioambiental que conlleva la produción en masa de carne. Así que para la mayoría de los vegetarianos, su objetivo político, o la proyección de su objetivo personal en la esfera social, es reducir la producción de carne. El problema, sin embargo, es que la mayoría de los vegetarianos valoran más su propia pureza espiritual que su propia meta social. Esto tiene como resultado varios problemas comunes:

*Los vegetarianos pasan un montón de tiempo en ser vegetarianos, y muy poco en "¿cómo puedo producir más vegetarianos?"
*Cuando los vegetarianos piensan en cómo convencer a otras personas, se centran en convencerlos de que participen del mismo compromiso político que ellos, en vez de conseguir que reduzcan la cantidad de carne que comen. (Intentan convertir a una persona en un vegetariano al 100% en vez de intentar conseguir que 20 personas reduzcan su consumo de carne en un 50%).
*Los vegetarianos drásticamente sobrevaloran la forma en la que realmente funciona el "guiar con el ejemplo", junto a otras estrategias.
*A sus amigos y familiares el fervor ideológico de los vegentarianos les acaba pareciendo propio de santurrones encantados de haberse conocido, y hace que se alejen de la posibilidad de considerar el ser vegetariano en términos de sus beneficios para la economía, la salud y el medio ambiente.
*Los vegetarianos preparan una comida rara y deciden que les gusta, en vez de preparar buena comida que les guste también a los no vegetarianos.

No todos los vegetarianos son así. Pero estos casos abundan. Y creo que las analogías con la forma en la que cierta gente piensa sobre el software libre son muy obvias. Todo se reduce a si te importa más la pureza ideológica individual, o la meta social final. Si la meta social es para ti más importante, entonces deberías darte cuenta de que el purismo ideológico no es muy estratégico, y limita tu capacidad para conseguir tus fines.

Los usuarios novatos de Windows, las universidades, los cibercafés, etc, son objetivos estratégicos mucho mejores que la gente que pasa 60 horas a la semana viviendo o muriendo con sus ordenadores. Además de que hay muchísimos más en las primeras categorías que en la última.

Anteriormente: ¿Se puede luchar por la cultura libre con software propietario? (I) y ¿Se puede luchar por la cultura libre con software propietario? (II): Cory Doctorow

Julio 29, 2005

Nos han dado la tierra

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Con un retraso de dos días causado por la playa (a la que habré, ay, de volver) este anuncio de Eduardo sobre el próximo lanzamiento de Creative Commons México. O mucho me equivoco, o el formato de la imagen no es libre. Venga, explíquennos otra vez que, por ello, nos es imposible defender la cultura libre.

Julio 27, 2005

¿Se puede luchar por la cultura libre con software propietario? (II): Cory Doctorow

cory2.jpgCory Doctorow, novelista copyleft, editor de Boingboing.net, delegado en Europa de la EFF y usuario de MacOS X

Desde mi punto de vista:

1. Colocar tu ejercito en formación de círculo es una tonteria - es evidente que son más los puntos de vista que nos unen que los que nos separan, por lo que demonizar o atacar a alguien por el sistema operativo que ha escogido es improductivo y doctrinario.

2. FreBSD es un sistema operativo libre. Hasta la gente de Debian lo admite. Mi máquina está corriendo BSD.

3. Ama el pecado y odia al pecador. Yo adoro Disneyworld, aún y cuando pienso que la Disney es la corporación más malvada del mundo. Pedirle a la gente que disimule y esconda que les gustan las cosas que les gustan sólo porque los que las producen son "malvados" es profundamente orwelliano. Cuando exista un sistema operativo licenciado bajo la GPL que me proporcione todo lo que me da mi sistema operativo basado en BSD, lo usaré. Hasta entonces, uso MacOS porque me ofrece la simplicidad de uso, utilidad y fiabilidad que necesito. La gran mayoría de aplicaciones que utilizo son libres. Las que no lo son me permiten salvar los documentos en formatos libres, particularmente en texto sin formato y archivos mbox (el 99% de mi trabajo son documentos de texto o correo).

Si los defensores del software libre se escandalizan porque referentes importantes de este movimiento utilizan software que no es libre, quizás una táctica más productiva que atacarlos sería investigar qué factores les llevan a escoger esas utilidades, y desarrollar aplicaciones libres que sean de verdad una alternativa real y efectiva.

Anteriormente: ¿Se puede luchar por la cultura libre con software propietario? (I)

¿Se puede luchar por la cultura libre con software propietario? (I)

La semana pasada, a raiz de la celebración de COPYFIGHT, Pere Quintana publicó una entrada en su blog titulada Copyfight:más "fashion" que libres en la que -a pesar de no haber asistido al evento-, criticaba que varios de los participantes utilizasen aplicaciones y sistemas operativos propietarios como Windows o Mac OSX. La discusión se extendió por otras páginas (MiniD, Ricardo Galli, Madelman, Elena Cabrera, JMones), calentándose cada vez más y mostrando las clásicas señales de inevitable degeneración hacia la flamewar.

Personalmente, el post original de Pere Quintana me pareció frívolo y superficial en su tono e improductivo en su fondo, pero el debate es necesario y relevante. El tema admite tantos matices que, por ejemplo, en Elastico seríamos incapaces de adoptar una postura común; Marta es una militante defensora del uso del software libre en todos los ámbitos, y otros oscilamos más entre aplicaciones libres y sistemas operativos propietarios por razones prácticas y, por qué no decirlo, estéticas.

El principal blanco de las críticas fueron los ponentes internacionales presentes en COPYFIGHT, portavoces y líderes reconocidos del movimiento por la cultura libre, a los que muchos acusaban de hipocresía e incongruencia por no ser los primeros en predicar con el ejemplo y sustituir sus Mac OSX por una distribución de Linux. Es imprescindible, para que este debate sea justo, concederles un turno de réplica.

Hemos remitido a los seis conferenciantes internacionales que estuvieron en Barcelona la siguiente pregunta:

¿Utilizar software propietario es contradictorio con vuestra activa militancia en pos de la cultura libre? ¿No deberían las figuras públicas que representan a este movimiento ser los primeros en usar exclusivamente software libre?

Las respuestas aparecerán en forma de serie en los próximos días. Como vereis, se mencionan constantemente factores como la productividad, la libertad de elección y la necesidad de no adoptar posiciones más dogmáticas que pragmáticas.

The Illustrated Story of Copyright

illustratedhistoryofcopyright.gifLa Historia Ilustrada del Copyright, de Edward Samuels, está fuera de edición (aunque se pueden comprar de segunda mano un precio ridículo). Ahora bien; lo que en peores manos habría sido una pérdida, en este caso no lo es tanto. Samuels ha subido el libro [casi] entero a la Red y nos invita a descargarlo e imprimirlo siempre y cuando a) no lo publiquemos en nuestros blogs y b) no los distribuyamos de ninguna manera. Cumpliendo con ambas normas, el libro está ahora enlazado en nuestra Biblioteca de Cultura Libre [Literatura y esas cosas, al final. Todo lo nuevo va al final].

¿De qué va La Historia Ilustrada del Copyright? De la primera imprenta a las fotocopiadoras modernas pasando por el Estatuto de la Reina Ana, del fonógrafo al P2P, de la radio a la fábrica de sueños y todos los documentos relevantes que se firmaron por el camino. La web ha ido reuniendo revisiones del libro y material actualizado, desde artículos sobre el caso Grokster y anécdota s sobre las anécdotas.

Julio 23, 2005

Coca-Cola vs Sharad Haksar: más censura en nombre del copyright

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Aunque algo tarde, presentamos una de las más bonitas historias del verano, por descarada, por ilustrativa y por ejemplar. Y me gusta que sea las tres cosas porque resuelve por si misma las dudas que muchos lectores han manifestado con respecto a Copyfight, a la intención del festival y al valor del trabajo de las personas que invitamos. O, al menos, eso espero. Ya me contarán.

La imagen que ven sobre estas líneas ha hecho que Coca-Cola Beverages Private Limited, subsidiaria de Coca-Cola de los Coca-Cola de toda la vida, amenazace a Sharad Haksar, león de plata en la edición de Cannes de este año y uno de los fotógrafos más reputados de la India, con una demanda judicial si no retira de la via pública ésta pieza de arte.

Lo que ven en la foto es uno de los innumerables banners de Coca-Cola que cubren el pais, un bombeador de agua y varios recipientes vacíos. En conjunto es una escena muy común en la India, donde la gente -como todo el mundo- necesita agua potable para subsistir. O la necesitaban, porque ahora ya no tienen agua, tienen Coca-cola. Las zonas en las que las fábricas de embotellado de la empresa se han asentado sufren cortes de agua contínuos. La "sequia" ha llegado al extremo de levantar fuertes protestas en varias poblaciones, porque la falta de agua no les deja sembrar, ni criar ganado, ni vivir. En Plachimada, en el estado de Kerala, los vecinos han impedido que Coca-cola instale su enésima planta de embotellado. Llevan intentándolo casi año y medio.

La obra de Haksar, situada en la zona más transitada de Chennai, describe perfectamente la situación. La empresa ha exigido que el panel sea retirado "de inmediato y de manera incondicional". Se habla de una compensación de 2 millones de rupias billboard was replaced 'unconditionally and immediately'. Coca-Cola would seek Indian Rupees 2 million (unos 37.500€) por el daño incalculable a la buena fe y reputación de Coca-Cola. También se ha exigido una disculpa formal, incondicional y por escrito.

En la India, Coca-Cola es una plaga. Los campesionos de zonas rurales se han levantado contra La chispa de la vida porque les deja sin agua y contamina los rios y los campos. La empresa ha sido retirada del sponsor de los conciertos Live 8 por exigencia popular y del India Resource Center. Coca-cola también quedó fuera de la famosa marcha Make Poverty History por el mismo motivo.

Claro, Coca-Cola no puede ir al juez y decirle: señor juez, aqui hay un desgraciado que nos pone en evidencia con lo de los cortes en el suministro de agua por culpa de nuestras plantas de embotellado. Y nos parece fatal. Por eso lo que hace es acusar un uso indebido de la marca. En Illegal Art pueden ver muchos ejemplos de esta práctica tan extendida. En el libro de Lawrence Lessig, Free Culture, pueden encontrar muchas más.

Haksar ha dicho: No tengo intención de disculparme por nada porque no he hecho nada malo. Si Coca-Cola prosigue con su demanda, mis abogados tomarán las medidas correspondientes. Su pequeña campaña ha recibido ya el apoyo de su pais y de muchos otros. Y por lo que respecta a los habitantes de Chennai, lo han dicho bien claro: el banner se queda donde está.

ese movil donde pueda verlo

pirata.jpgUniéndose a la noble lucha contra los piratas y otros seres indeseables que quieren ver películas sin pagar la cantidad requerida por las productoras para mantener su modesto negocio, el festival de cine de Edimburgo ha decidido confiscar los teléfonos móviles de la audiencia durante las proyecciones. Una agencia profesional británica se encargará de revisar bolsos y mochilas y cachear convenientemente a los cinéfilos en taquilla.

Esos teléfonos nuevos de tercera generación son un peligro -comentaba uno de los organizadores. -Algunos pueden llegar a grabar hasta tres minutos de video y tomar todas las fotos que quieran.

Y ya sabemos lo que eso puede significar para la indústria: millones de pérdidas anuales por culpa de los piratas del movil de los festivales de cine que venden sus tres minutos de video y luego usan el dinero para drogas o se lo dan a los terroristas.

Julio 22, 2005

Share the love

Mi querido Amador en turno de preguntas: "¿Qué podemos hacer?"

John Perry Barlow: "Toma todo aquello que amas, digitalízalo, y ponlo en la Red".

Y prácticamente así terminó su presencia en COPYFIGHT, con una invitación a compartir amor. Lo digo para darles ideas a todos aquellos atrapados en ciudades abrasadoras, sin playas (o pseudoplayas) pero con mucha tecnología y sostenida conexión online. Yo, por mi parte, comienzo mi anual peregrinaje a Huelva, ese cercano paraíso, y dada mi precaria conectividad en las próximas semanas los dejo hasta septiembre invitándolos, junto al inigualable Barlow, a dar amor.

Julio 20, 2005

¿Quién es el dueño de los sonidos del silencio?

Aún no existe un registro meticuloso de los absurdos más escandolosos de la industria de la propiedad intelectual, pero casos para no perder el asombro abundan. A mediados del año 2002, los defensores de los derechos del desaparecido artista estadounidense John Cage presentaron una demanda contra la agrupación musical británica The Planets, acusándolos de plagiar la composición 4'33" (una pieza musical , de 273 segundos de absoluto silencio) que Cage había creado en 1952. El album Classical Grafitti de los Planets incluía la pista “A One Minute Silence”, un recurso empleado para separar en dos la producción, diferenciando los estilos.

Mike Batt, representante y productor musical de artistas y grupos de fusión multiétnica, como la sexy Vannesa Mae, Bond y The Planets, había firmado la silente canción como “Batt/Cage”, como un pequeño guiño hacia la obra del pianista, que falleció en 1992.

Pese a haber llegado a un arreglo extra judicial para terminar con la bizarra acusación (por un monto de seis cifras no divulgado), Mike Batt, quien admira el trabajo realizado por John Cage, señaló que el silencio que escribió para el album de Planet es mejor que el del aludido, porque dice lo mismo en menos tiempo, y no es una cita o plagio de 4'33, sino un silencio original.

Lo cuenta Eric Baez (pese a la firma errónea) en Hipatía, el suplemento sobre cultura y tecnologías libres de Rocinante, la más importante revista de cultura y sociedad de Chile, que también daba gratas noticias como el lanzamiento hace unas semanas de Creative Commons Chile. Vista la turbia creatividad desplegada en titulares por cierta prensa española, da gusto ver cuando un gran medio explica las cosas con claridad y honradez. En cuanto al tema del artículo, se puede mencionar que el lunes por la noche, hablando de ese concepto para mí inasible, el silencio, bromeaba sobre la necesidad de iluminar las profundas diferencias entre los silencios de John Cage y los hipotéticos de, digamos, Luigi Nono. Parece que los abogados, denunciando parecidos y creando, por tanto, la posibilidad de diferencias, se inventaron ya semejante absurdo.

¿A quién pertenecen los tatuajes de David Beckham?

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David Muñoz de los Reyes para Cinco Dias (opinión, edición impresa)

Hace poco se publicó en el diario inglés Daily Mirror la sorprendente noticia de que el futbolista David Beckham podría ser demandado por el artista corporal Louis Molloy, autor de los tatuajes que luce la familia Beckham. El motivo de la demanda sería la exhibición comercial de los tatuajes de Victoria y David Beckham para una campaña publicitaria.

Louis Molloy diseñó y grabó en la piel del famoso futbolista hasta nueve tatuajes, entre los que se encuentran una cruz, un ángel protector y los nombres de sus tres hijos (Romeo, Brooklyn y Cruz), que luce en su espalda. La esposa de David, Victoria, también encargó al mismo artista gráfico que le tatuara cinco estrellas en su espalda y las iniciales de su marido en la muñeca.

Como creador de las ilustraciones tatuadas, Molloy considera que ostenta los derechos de propiedad intelectual existentes sobre las mismas y, por lo tanto, para poder reproducir o explotar estas ilustraciones se debe contar con su autorización, como autor de las ilustraciones tatuadas, o con el propietario de los derechos, en caso de que éstos hayan sido transferidos.

Al no contar con su autorización, el creador del tatuaje considera que la copia o exhibición de estos dibujos en una campaña publicitaria constituye una infracción de los derechos de propiedad intelectual, a pesar de que el que realice estos actos sea la persona que ha pagado por el tatuaje y sea su propia piel donde esté representado esta ilustración.

En el presente caso, se produce un conflicto entre el derecho de David Beckham a explotar su propia imagen y el derecho del creador a explotar las ilustraciones tatuadas.

Cuando compramos una obra pictórica o fotográfica o cuando nos tatuamos un dibujo y pagamos por ello, lo que realmente estamos comprando es ese objeto material para poder disfrutarlo en nuestro ámbito privado, pero no estamos adquiriendo el derecho a hacer copias de ese dibujo o fotografía para su posterior venta, así como tampoco adquirimos el derecho a explotar esa obra en una campaña publicitaria o hacer una exposición, lucrándonos de ese uso comercial.

Al crear una obra original susceptible de protección se generan una serie de derechos de carácter personal y patrimonial, independientes del objeto material al que están ligados.

La titularidad de estos derechos reside en la persona de su creador, pudiendo éste transmitir a un tercero los derechos de carácter patrimonial, también llamados derechos de explotación. Ahora bien, para que esta cesión sea válida nuestra Ley de Propiedad Intelectual establece que se recojan de forma expresa las modalidades de explotación que se ceden y que esta cesión se formalice por escrito.

Por tanto, para poder realizar un uso comercial de una obra que hemos adquirido es necesario obtener la titularidad o licencia de los derechos de explotación que deseamos utilizar.

El caso Beckham no es tan atípico. Este problema se produce casi a diario en la vida mercantil: cuando encargamos fotografías para incluirlas en nuestro catálogo, nuestro propio retrato o la imagen o distintivo gráfico de nuestra empresa. Pagamos al creador de estas obras sin preocuparnos de recabar de forma expresa y por escrito aquellos derechos de explotación que necesitamos para poder explotarlas.

Este problema suscita numerosos conflictos cuya solución pasa por un acuerdo extrajudicial o un costoso pleito judicial, en el peor de los casos. Sin embargo, es un problema de fácil solución si tenemos la previsión de suscribir un contrato por escrito de cesión de los derechos de explotación que vayamos a necesitar, ya se trate de un tatuaje, una obra pictórica o fotográfica o cualquier otra obra susceptible de protección.

Gracias Nuño!

Julio 19, 2005

Extremely Popular Keymap Inventor gives Thought Provoking Analysis of the Creative Commons

dvorak.gifDespues de tanto tiempo tratando de insultar a Linus Torvalds y diciendo barbaridades acerca de la comunidad linuxera, el señor Dvorak ha encontrado una nueva obsesión: Lawrence Lessig.

Will someone explain to me the benefits of a trendy system developed by Professor Lawrence Lessig of Stanford? Dubbed Creative Commons, this system is some sort of secondary copyright license that, as far as I can tell, does absolutely nothing but threaten the already tenuous "fair use" provisos of existing copyright law. This is one of the dumbest initiatives ever put forth by the tech community. I mean seriously dumb. Eye-rolling dumb on the same scale as believing the Emperor is wearing fabulous new clothes.

Eso, que se lo expliquen. Alguien a quien le importe lo que piensa Dvorak, digo.

Se lo expican Joe Gratz (gracias Ignasi!) y Andrew Orlowski en The Register: On Creativity, Computers and Copyright.

A dog obeyed not in office

Shakespeare-chandos.jpgComo me acabo de despertar de una siesta de cuatro imprescindibles horas, va a ser que la modorra me puede y me lleva a incurrir en ilegalidades bien satisfactorias. No otra cosa puede ser, tal y como explica Jim Wales, reproducir sin permiso este retrato de Shakespeare de dudosa autenticidad y mas de cuatro siglos.

Hace unas semanas la National Portari Gallery de Londres pidió a la Wikipedia que retirasen una foto que había en el artículo sobre Shakespeare. El cuadro, pintado hace cuatrocientos años, se exhibe en la pinacoteca, y aunque la Wikipedia carece de ánimo de lucro, el museo no quiere que usen esta imagen del escritor. Es un ejemplo entre muchos de los excesos del copyright y los derechos de autor que impiden la creatividad de los ciudadanos a través de internet, dicen algunos.

Lo cuenta Adolfo Estalella, y mas, en Cinco Dias. Que carita de satisfaccion, que ganas de bulla la de Wales al comentar en su presentacion en COPYFIGHT que estaba deseando recibir esa demanda.

Un Asunto de Defensa Propia

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JOSE CERVERA

El pasado fin de semana se celebró en Barcelona CopyFight, dedicado a las nuevas alternativas en la propiedad intelectual con la participación de figuras como Lawrence Lessig, fundador de Creative Commons; Cory Doctorow, escritor y activista; John Perry Barlow, ranchero y fundador de la EFF; David Bravo, abogado; Jimmy Wales, creador de la Wikipedia; Pablo Soto, programador de P2Ps y productor musical, y muchos más. A diferencia de lo informado en algunos medios, las intervenciones no pidieron recortar ningún derecho. Pero sí denunciaron la concertada campaña por extender la propiedad intelectual. Las voces presentes en CopyFight no queremos quitarle lo suyo a nadie. Pero hay quien quiere quitarnos a todos lo nuestro.

Más en El Mundo

Recogiendo velas

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Flickr, 215 fotos de Copyfight (y subiendo) / Cronica del domingo en Terra / El manifiesto que Carlos Sánchez Almeida escribió para Copyfight y nunca llegó a leer / Jimmy Wales en El Periodico de Catalunya / Lawrence Lessig en La Vanguardia / COPYFIGHT en la excelente revista digital italiana Neural / El especial completo de COPYFIGHT para 20 Minutos, por Adolfo Estalella / Cobertura completa de Antonio Delgado / Nuestra Biblioteca de Cultura Libre, siempre en construcción /

Ahora que los Elasticos se han vuelto a desperdigar por el mundo y quedo sólo yo en Barcelona, acabo de caer en que todavía no hemos dicho de manera alta y clara GRACIAS. A todos los que vinisteis, a los que no pudisteis venir pero aún así corrísteis la voz y el enlace varios cientos de veces en menos de cuatro semanas; a todo el mundo en el CCCB y la Generalitat que se atrevió a confiar en el proyecto; al equipo de producción y a nuestros fantásticos asistentes que curraron como el que más; a los invitados que abandonaron a sus familias, retrasaron vacaciones y cambiaron sus agendas para poder venir, en ocasiones desde miles de kilómetros y en circunstancias muy complicadas; a todos los que echaron una mano desinteresadamente y sin que tuviesemos ni siquiera que pedirlo, como Xavi, que tradujo la web al catalán, o Pixel, por unas fotos que no hubieramos soñado. Y sobre todo, al primero, a Oscar Abril, por darnos la oportunidad, hacerlo posible, y guiar el proyecto hasta buen puerto con su experiencia, sabiduria y permanente sensatez.

A todos los que habeis preguntado por las grabaciones de las conferencias: intentaremos que estén disponibles cuanto antes. Esperamos que el audio no tarde demasiado. Las conferencias en video, me temo, serán algo más lentas, dado que habrá que volcarlo y comprimirlo. Si alguno tenéis grabaciones de alguna de las sesiones, como Dave, podeis enlazarlas en esta entrada. Si teneis material pero no ancho de banda para hospedarlo, nosotros estaremos encantados de ocuparnos.

Julio 18, 2005

Sospechosos habituales, o amigos para siempre II

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Mil gracias a Enric...

Amigos para siempre

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Porque ni siempre el resto ha de ser silencio ni todo acaba en polvo, en sombra, en nada. A veces, sólo a veces, quedan fotos. Se vive para un puñado de ellas...

Julio 17, 2005

COPYFIGHT día 2

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Esta foto espléndida de Pixel, en la que Pablo Soto le cuenta algo muy interesante a Jota el de Los Planetas, es ideal para introducir estos apuntes a vuela pluma tomados por mi tocayo jerezano Antonio Delgado sobre dos de las tres sesiones vespertinas de ayer en COPYFIGHT. En la primera, César Rendueles, David Bravo (del cual se formo ayer el primer club de fans), Pablo y Jota fueron amablemente moderados por nuestro Nacho. En la segunda, la única persona en este planeta que sabe usar el Powerpoint, Lawrence Lessig, lo bordó tras una brevísima introducción de un servidor que no quiso robarle ni un minuto. Supo a poco. Lessig, no mi introducción.

[No olviden tampoco que en especial de 20 minutos, Adolfo Estalella publica esta crónica sobre COPYFIGHT]

[Y, todavía en abierto en su sitio, El País en papel le dedica media página a COPYFIGHT]

[Y en una nota más ligera, los asistentes el viernes a la sesión de Illegal Art se quedaron sin duda enamorados de Pikachu y los dramones mexicanos]

Julio 15, 2005

Meet Illegal Art

mickey_mask.jpgVaya, coja un inodoro, póngalo en un museo, diga que es obra suya: en 1907 y si se llama Marcel Duchamp, usted pasa a la historia del arte como parte de ese esfuerzo vanguardista (diría Peter Bürger) de (re)integrar el arte en las prácticas diarias. Haga lo con una lata de sopa de tomate y si tiene pelo raro y vive en los sesenta, igual lo toman por Andy Warhol. Pero si, ay, hace estas cosas hoy, puede que termine en Illegal Art, el sitio dedicado a recopilar arte ilegal (ilegal por violar el copyright) y ponerlo a disposición de todos, desde su sitio y mediante torrents, o en exposiciones itinerantes que recorren los EE.UU. mostrando las obras que los propietarios de ubicuos copyrights eternos no querrían que jamás hubiesen sido creadas. En la foto, la máscara de gas Mickey Mouse, ese personaje creado en 1928 que debería haber pasado al dominio público en los EE.UU. hace mucho tiempo, de no haber la Disney actuado como grupo de presión para extender más y más los plazos del copyright. Entre las víctimas de la onda expansiva, miles y miles de obras no explotadas comercialmente ni a disposición del público, miles y miles de obras que nadie ha creado, ni crea, ni creará durante años por miedo a millonarias demandas. La letal sombra de Mickey es alargada... Esta noche, después de la charla de Cory Doctorow, Carrie McLaren, presenta la labor de Ilegal Art en COPYFIGHT.

Julio 14, 2005

Meet Cory Doctorow

secondlifeebook.gifCory Doctorow, verdadero hombre del renacimiento digital, no sólo gana premios Hugo (los más prestigiosos) por sus novelas de ciencia ficción, sino que gana dinero regalándolas en formato digital como mejor estrategia de promoción para que la gente se las compre en papel; no sólo es uno de los editores más (hiper)activos del blog, Boing Boing, sino que encima lo usa para lograr que su iPod sea el más famoso de la Red como ejemplo de la forma en la que la DRM destroza los productos, la innovación, los usuarios y su vecina; no sólo es coordinador de la EFF en Europa (¿ya se han hecho miembros de ella? ¿ya han renovado su pertenencia? no vean qué increiblemente efectiva y sexy es su camiseta), sino que para hacer publicidad de su tercera novela, Someone Comes to Town, Someone Leaves Town, sale el videojuego multijugador "Second Life" haciendo promoción. Y mientras se busca la vida en esta era digital nuestra, y se inventa maneras de buscarse la vida en esta era digital nuestra, y responde a los emails a los tres minutos de recibirlos, les da esta charla a los ingenieros de Microsoft sobre la DRM de la que ya hablamos pero apetece, porque sí, hablar de nuevo:

1. Los sistemas de control de derechos digitales (DRM) no funcionan.
2. Los sistemas de DRM son malos para la sociedad.
3. Los sistemas de DRM son malos para los negocios.
4. Los sistemas de DRM son malos para los artistas.
5. Los sistemas de DRM son una estrategia empresarial equivocada para Microsoft".

Y mucho, mucho más. Cory hablará esta tarde a las ocho y explicará "Cómo me gano la vida regalando mis novelas". Nos vemos por aquí.

Meet David Bravo

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Con este interés escucha David Bravo a Pedro Farré, el abogado de la SGAE, durante el debate en el que se enfrentaron en Canal Sur. Previamente nosotros habíamos hablado de David y de su gloriosa charla "Las diez mentiras más famosas sobre la piratería" durante unas jornadas en Sevilla. Lo contamos así en su día y aquí tienen, cortesía del Berkman Center pueden bajarse una hora de mentiras para ir haciendo boca. Es un placer destacar que David estará en COPYFIGHT el sábado a las cinco y media de la tarde y, no sólo eso, sino a las cinco de mañana viernes, David Bravo puede ser tu abogado durante una hora. A las cinco de la tarde. A las cinco de la tarde. A las cinco de la tarde.

[En su día ofrecimos Copia este libro en varios formatos. Gracias a Albert, es un placer añadir la versión en formato e-Reader. Uds. disfruten de este libro espléndido]

Éranse unos chicos de Worcester, o meet Downhill Battle

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A una hora en coche de mi casa, los chavales del colectivo de artistas activistas (o viceversa) Downhill Battle se dedican a meter bulla en su batalla contra las grandes corporaciones de la industria cultural, sus monopolios, sus abusos, esas cosillas de las que ustedes (espero) ya tienen noticia. Irónicas camisetas sobre el "obvio" asesinato de la industria discográfica a manos de las cassettes; proyecciones del importante documental Eyes on the Prize, no disponible durante años; campañas de Navidad para darle carbón a la RIAA por su maldad; la organización del "Grey Tuesday", haciendo posible la descarga del prohibido "Grey Album" desde múltiples sitios; diseño de pegatinas modelo "pues vaya mierda de regalo"; clientes para torrents; iniciativas a favor de las redes "íntimas" p2p basadas en un programa de Mensajería Instantánea; y mucho, mucho más. Downhill Battle tendrá su presentación el sábado a las nueve, después de la conferencia de Lawrence Lessig.

216 segundos, o meet Pepe Cervera

Y entonces llegó la digitalización y la Red, y las ideas se liberaron de su prisión de materia. Desde el momento en que una idea carece de expresión material sólo es controlable mediante leyes, no físicamente. La copia se convierte en algo prácticamente imposible de controlar sin un grado de control de la actividad humana habitual inaceptable. El coste de copia, en términos económicos, de calidad y de riesgo, disminuye de forma drástica hasta aproximarse a cero. El autor/editor carece de mecanismos que lo impidan. El 'copyright' se hace impráctico.

Pero lo peor que puede decirse de este mecanismo no es que sea irrealizable; es que es contraproducente para los autores y editores. Está en contra de sus intereses en la nueva ecología de la información, en la cual la principal divisa es la atención. Intentando reducir el número de copias en circulación de sus trabajos lo único que consiguen es perder cotización en el mercado de la atención. Y con ello dinero.

El nuevo mercado de la atención es como un ecosistema: el objetivo es que los memes se reproduzcan cuanto más mejor, de manera que ocupen un nicho ecológico razonable y consigan suficiente atención como para alimentarse. Cualquier forma de restricción es autodestructiva, pues va en contra del interés fundamental del creador de los memes en cuestión: acaparar tanta atención como sea capaz.

El 'copyleft' no es más que un mecanismo para aumentar el valor de la información permitiendo hacer copias de la misma; animando, incluso, a hacerlo. La única condición es mantener el reconocimiento de autoría; la marca que permite al autor recibir por vía indirecta la recompensa por su trabajo, es decir, la atención que merece.

Así dos conceptos que han estado entreverados hasta la confusión en la historia económica se separan nítidamente; por una parte el derecho de Autor y por otra el derecho de copia. La expresión material de las ideas que era la única manera de diseminarlas obligó a mezclarlos, puesto que la única forma que tenía el autor para recibir una recompensa por su trabajo era mediante un impuesto a la copia.

Hoy limitar, vía cobro, el número de copias de una información sólo daña al autor, que pierde una vía fundamental de generar la única divisa de libre circulación en la Red: Atención.

En otras palabras: el copyleft no es generoso. Es una cuestión de supervivencia, de adaptación. Hemos pasado de una ecología de la información escasa a una de la información sobreabundante, y las reglas cambian. No se puede mantener la economía de la información en el nuevo ecosistema con las viejas reglas. Hay que encontrar nuevas vías. Y cualquier cosa que ayude a superar los 216 segundos de ojo humano, incluyendo la multidifusión de millones de copias, te hará rico.

Pepe Cervera es un habitual de este blog, pero de lo bueno a veces hay que dar más de dos cazos. De ahí que sea un placer enlazar a su "216 segundos de mirada: la justificación económica del copyleft". Este es uno de los textos disponibles en la biblioteca sobre Cultura Libre que Marta está recopilando para COPYFIGHT (disponible a partir de mañana). Pepe será moderador el viernes, y hablará el domingo en la sesión de doce a dos sobre medios de comunicación.

Especial sobre Copyfight en 20 minutos

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A cargo de Adolfo Estalella. Pinchen, pinchen en la imagen...

Meet Jimmy Wales o Wikipedia 2

jimmywales.jpgP. ¿Quiénes hacen Wikipedia?

R. Todos son voluntarios, excepto una persona contratada para el software. La Wikipedia disminuye el sentimiento de propiedad de los individuos, porque se trata de una obra colectiva. En cuanto a los editores, más del 50% de la edición en inglés está hecha por 524 editores activos, el 0,7% de los editores. La Wikipedia en español tiene 450 editores, pero el 8,1% es responsable de más del 90% de los artículos. La edición anónima está disminuyendo. Ha pasado a ser una forma de comenzar a participar.

P. ¿Cómo se toman las decisiones?

R. Se trabaja de forma descentralizada. Se debate si se borra o no un contenido en una hoja de discusión. El proceso de escribir una enciclopedia requiere la toma de muchas decisiones. La manera de gestionar la Wikipedia tiene una mezcla de consenso, en el que hay que llegar a un acuerdo final; democracia, mediante una votación informal; aristocracia, según la cual las decisiones de los usuarios más respetados pesan más; monarquía, es donde entro yo; y una dictadura benévola, en la que al final hay que tomar decisiones. La idea es que cada vez haya que utilizar menos esa manera dictatorial hacia formas más de consenso. Si alguien rompe la confianza y el respeto, ahí entro yo, como por ejemplo cuando grupos neonazis han intentando imponer su ideología.

P. Será difícil que tanta gente pueda ponerse de acuerdo.

R. Los wikipedianos provienen de campos culturales, políticos, etcétera distintos, pero tienen el compromiso de tratar los temas de manera neutral. Quiero que la Fundación sea como una Cruz Roja cultural.

P. ¿Cómo evitan los daños de los que se aprovechan de la facilidad de publicar?

R. Hay gente dedicada específicamente a bloquear a los vándalos. En la próxima versión del software habrá la posibilidad de colocar artículos en espera. Así evitaríamos lo que nos ocurrió con la información del nuevo Papa, en la que hubo alguien que cambió su foto por la del emperador de Star Wars.

Ayer me quedé a mitad sin aclarar nada sobre esterilidades posmodernas. Hoy, en lugar de completar dicha entrada o explicar qué tiene que ver la imagen y su enlace con mi texto, prefiero dejarlo a medio hacer y pasar por contra a esta entrevista a Jimmy Wales en el Ciberpaís. El artículo está cerrado para quienes no sean subscriptores, pero es que la vida no sería nada sin sus pequeñas cosas contradictorias...

Julio 13, 2005

Meet Wikipedia

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En 1750 una obra en progresiva publicación en Francia lleva el (relativamente corto) título de Enciclopedia, o Diccionario razonado de las ciencias, las artes y los oficios, por una sociedad de hombres de letras, ordenada por M. Diderot de la Academia de las Ciencias y las Bellas Letras de Prusia y, en lo que toca a la parte matemática, por M. d'Alembert de l'Academia Real de Ciencias de Paris, de la de Prusia y de la Royal Society de Londres. En 1975, en su agradable novela Changing Places, David Lodge imagina a un catedrático de literatura inglesa de la ilustre Berkeley que sueña con escribir (o efectivamente cree haber escrito, no recuerdo exactamente) una monografía sobre Jane Austen que cierre definitivamente el campo, agotándolo; el libro sobre Jane Austen que, apocalípticamente, dé fin a todos los libros sobre Jane Austen. En 2001, fecha de odiseas, se crea Wikipedia.

Wikipedia no la escribe una casta de expertos. Wikipedia no la ordena ni dirige nadie. Wikipedia no pretende agotar el campo dando (y teniendo) la última palabra. Pero, a su vez, Wikipedia nunca ríe la última porque ese concepto, esa fantasía de académicos de fantasía, la idea de "último" no cabe en su diseño. Y ello porque la Wikipedia no es producto, sino que se produce.

Cualquiera con un modem no sólo puede consultar Wikipedia, sino cambiarla. Y ver cómo sus cambios son cambiados. Y cambiar los cambios de ese cambio. Y entrar en foros a discutir las razones para cambiar los cambios de ese cambio. La Wikipedia, según Jim Wales, director de la fundación detrás de ella (pero no su director), es un "esfuerzo para crear y distribuir una enciclopedia libre de la más alta calidad posible a todas y cada una de las personas de este planeta en su propia lengua". Bajo una licencia libre con mínimas limitaciones se trata de llevar a cabo de forma práctica la descentralización de la inteligencia a la que ciertamente se asiste. Frente a enciclopedias tradicionales que necesariamente enmascaran la genealogía de los conocimientos que presentan, la Wikipedia hace realidad de forma fácilmente accesible, participativa e intuitivamente comprensible algo que ciertos teóricos llevan argumentando desde hace tiempo: cada saber es un campo de batalla, cada momento en el desarrollo de una disciplina es resultado un contencioso cerrado (acaso en falso) y da pie a uno(s) nuevo(s). Esto no es necesariamente defender un extraordinario y estéril cinismo posmoderno que imagina

Actualización de Marta Peirano. El domingo a las nueve habrá una presentación especial de Wikipedia a cargo de Jim Wales. Así cerraremos COPYFIGHT.

Julio 12, 2005

Meet John Perry Barlow

barlow.jpgPasamos ahora a presentarles a otro cabeza de cartel de COPYFIGHT, John Perry Barlow, cofundador de la EFF y autor de "La economía de las ideas" y ”Una declaración de independencia del ciberespacio”, entre otros textos fundacionales de la cultura digital. Gracias a mi amiga Sarah Guerrero pude hacerle una entrevista una preciosa mañana de primavera en Cambridge, MA. “Venga, una cosita corta”. Y mientras se echaba un cigarrito en la sombra dijo todo lo que sigue. Aquello tuvo lugar en el 2002, y desde entonces ha iniciado (y abandonado) un blog con largos y espléndidos posts en los que iba del descubrimiento del “casualspace” con iChat, a cómo echar a Bus de la Casa Blanca y luego cómo digerir la derrota y tender puentes, a maravillarse ante el planeta íntimo creado por Skype. No dejen de leérselo enterito. Y ahora paso al texto de la entrevista que ya publicamos aquí. De ella, este es el extracto mas importante:

Pero creo que hay que superar la idea de que el valor de tu arte va a disminuir porque la gente haga copias sin propósitos comerciales. Tengo una enorme experiencia que me lleva a la conclusión de que la fórmula económica usual que establece que hay una relación directa entre escasez y valor, que es cierta en lo que respecta a bienes físicos, sufre un giro total con respecto a las formas de expresión. Con la expresión, hay una relación directa entre familiaridad y valor. Cuanta más gente haya haciendo copias no comerciales de mis canciones, más gente habrá interesada en mi obra, en acudir a conciertos donde se interprete y, de una forma muy interesante, en comprar el producto comercial.

¿Les gustó? Pues no olviden que Barlow dará su conferencia el domingo a las ocho de la tarde.

JOHN PERRY BARLOW: "DESAFORTUNADAMENTE, LA INDUSTRIA DE LOS CONTENIDOS SE NIEGA A VER LO OBVIO"

Ha criado ganado en un rancho en Wyoming, sido letrista de los míticos Grateful Dead y co-fundado la Electronic Frontier Foundation (Fundación de la Frontera Electrónica). Sus escritos, como el imprescindible "La economía de las ideas", lo han convertido en uno de los innegables gurús de la era digital. Miembro en la actualidad del Centro Berkman para la Sociedad e Internet de la escuela de derecho de la universidad de Harvard, John Perry Barlow participó recientemente allá en un encuentro sobre la extensión e impacto de las nuevas tecnologías en los países en vías de desarrollo. Fue allí donde habló con nosotros sobre la cuestión de la "brecha digital", la actuación de la industria de los contenidos en la era digital, el peligro de los monopolios y la necesidad de defender los derechos del ciudadano en la nueva situación posterior al once de septiembre.

¿Cuáles son los retos que la "brecha digital" presenta, y cuáles son las posibles soluciones?

Nunca he creído realmente en la brecha digital. Como William Gibson dijo, el futuro está aquí, sólo que distribuido irregularmente. No es realmente una cuestión de gente que tiene frente a gente que no tiene, sino de gente que tiene frente a gente que no tiene todavía. Y creo firmemente que aquellos que llegan más tarde puede que vayan más lejos, en virtud de que no tienen los límites impuestos por los hábitos mentales desarrollados durante la era industrial. Por ejemplo, yo diría que aunque la tecnología digital está presente en Alemania bastante pronto, Alemania y Francia y otros países de ese estilo van a quedarse cada vez más atrás en lo que respecta a su capacidad de crear en una economía basada en la información, o de beneficiarse por completo de las posibilidades que ofrece la tecnología digital [En ese sentido, y apoyando la argumentación de JPB, véase cómo el “Silicon Valley alemán” es Baviera, una primitiva región agrícola al final de la Segunda Guerra Mundial que no tuvo las rémoras del Rin para saltar de la “Segunda Ola” a la “Tercera”. Véase también cómo entre las diez regiones de mayor innovación a nivel mundial se halla el Research Triangle Park entre Raleigh y Durham, parque tecnológico surgido de la nada en la muy tabaquera Carolina del Norte, USA. Finalmente, por dar una nota de obsesión local, ¿alguien se acuerda de aquello de ”Andalucía, la California de Europa”? Quizá la estupidez no estaba en el slogan, sino en quienes fracasaron a la hora de hacerlo realidad]. Mientras que África, donde hasta no hace mucho no había ni un proveedor de Internet entre Ciudad del Cabo y Cairo, ha visto una explosión de conectividad. Recientemente estuve en Acra, Ghana, y había 120 cibercafés. Cualquier sitio al que vas, te encuentras a gente conectándose a Internet y dándole progresivamente un uso económico, entendiendo esta oportunidad mejor que gente que entró en los negocios durante la era industrial [Mi amiga Sarah Guerrero, quien acompañó a JPB en ese viaje, me comentó, no obstante, que la mayoría de los usuarios de los cibercafés se dedicaban a buscar información para abandonar el país. En cuanto a la conectividad, tiene que luchar contra los ladrones que se dedican a tirar postes al suelo para robar el cobre de las líneas de conexión].

Me gustaría mencionar mi propia experiencia en estos temas. Yo crié ganado en un rancho durante la primera mitad de mi vida. No tenía ningún contacto con la industria, ni tenía un trabajo en el sentido tradicional del término. Y fue muy fácil para mí saltarme la era industrial y entrar directamente en la de la información, ya que no tenía ninguna de estos conceptos contra los que luchar y pude ver cosas que otra gente que venía de un contexto industrial tenía problemas para entender. Y hay algunas cosas que tienes que entender completamente para sacarle provecho a la oportunidad digital. Entre ellas, el hecho de que las actividades humanas se organizan según redes planas, redes horizontales de interacción en lugar de las jerarquías industriales. Y si tienes muchos años de jerarquías te cuesta entender cómo funcionan las redes horizontales. Desde un punto de vista agrícola, es como funcionan las cosas y como siempre lo han hecho. La agricultura es horizontal, la industria es jerárquica.

Y es ese tipo de problema de paradigmas lo que le va a facilitar a Latinoamérica el convertirse en un actor relevante en la era digital, a pesar de que pueda parecer que hoy existe una brecha entre Latinoamérica y Norteamérica. También creo que hay grandes ventajas culturales en Latinoamérica. Un deseo común de asociarse en redes, comprensión de cómo las redes funcionan, y realmente la red electrónica es otra capa en la redes social y económica. También hay en Latinoamérica un enorme grupo humano con el mismo idioma, lo cual es muy importante. La Red ha sido predominantemente en inglés, pero espero que en los próximos 30 años el componente de español en la Red, en términos de hablantes, sea tan grande como el inglés.

Así que no me preocupo mucho por la brecha digital, creo que se va a resolver por sí sola. Esto no quiere decir que deba ser ignorada. Dedico gran parte de mi tiempo a viajar por los países pobres tratando de ayudar a la gente a establecer contactos y a llevarles los resultados de mi propia experiencia, intentando darles el primer empujón. Pero en realidad pienso que es una cuestión de paciencia y de energía.

¿Pero esta energía fluye espontáneamente o debe sobreponerse a una serie de problemas, como los monopolios de los medios de comunicación?

Creo que todos en este planeta tenemos un problema realmente serio, el que la Industria de los contenidos y la Industria de los medios se han integrado de tal manera que las mismas entidades que crean entretenimiento también controlan la infraestructura de las telecomunicaciones. Y tienen un modelo de información basado en los bienes industriales. Creen que no hay ninguna distinción significativa entre una idea y una tostadora, lo cual es una equivocación. Pero pueden imponer esa noción de una forma francamente efectiva en virtud de su propiedad de las propias redes de distribución, a través de las cuales viajan esas mismas ideas. Poseen las redes y creen que poseen las expresiones, los contenidos. Y ahora mismo es esta integración monopolística de la Industria de los medios contra lo que constantemente lucho.

Usted mismo es un artista. ¿Tiene la impresión de que nos estamos moviendo realmente hacia un nuevo paradigma?

Sí. Sin duda. Creo que hemos pensado en la monetization del arte basada casi por completo en esos bienes físicos que les sirven de soporte, como libros, CDs, etc. Como resultado, no comprendimos qué es el arte. Es un verbo, no un nombre. El arte es relación, es algo entre el artista y el público. Y es altamente interactivo, no es algo que deba ser vendido como un producto material, sino como un servicio, como una actuación [“performance”], y su valor no debe estar basado en lo que se ha hecho aplicando valor a lo que no se ha hecho aún, en vez de poner todo su valor en lo que se ha hecho, porque éste es el modelo antiguo. Que no creo que sea una locura, ya que la idea del copyright fue establecer incentivos a la creación. Pero si puedes escribir tres buenas canciones y vivir el resto de tu vida de lo que producen...

Y no sólo tú, sino tu hijo.

Y el hijo de tu hijo, a estas alturas... entonces ¿qué incentivos hay para crear?

Y por tanto, ¿qué piensa que debería hacerse con el copyright y la propiedad intelectual?

Creo que debemos superar la idea de que la expresión intelectual es una propiedad. A menos que estemos hablando de esas expresiones que hayan sido plasmadas en un soporte material [Testigo de vista: En los noventa, no se podían sacar fotos en el Louvre con flash, lo cual tiene sentido, supongo, desde el punto de vista de la conservación; sin embargo, en el 2003 está prohibido el uso de todo tipo de cámaras, sin flash, o de video, en el museo florentino donde se halla en David: incluso sacar fotos con un celular es motivo de reconvención... no es el mármol la propiedad, sino la ?forma? impuesta, expresada en él lo que el museo da por propio]. Yo creo que el copyright tiene futuro, en la medida en la que restrinjamos su aplicación a las propias copias físicas. Y creo que la solución es deshacernos del copyright en los demás sentidos y establecer formas de contrato que aseguren la financiación de la obra que creas. Me parece que debe haber una cierta dosis de protección legal que asegure que tienes control sobre tus creaciones, de manera que no estés en peligro de que alguien vaya y lo use con propósitos comerciales [Por esas fechas, precisamente, echaba a andar Creative Commons]. Pero creo que hay que superar la idea de que el valor de tu arte va a disminuir porque la gente haga copias sin propósitos comerciales. Tengo una enorme experiencia que me lleva a la conclusión de que la fórmula económica usual que establece que hay una relación directa entre escasez y valor, que es cierta en lo que respecta a bienes físicos, sufre un giro total con respecto a las formas de expresión [idea que explora en su influyente ?The Economy of Ideas?]. Con la expresión, hay una relación directa entre familiaridad y valor. Cuanta más gente haya haciendo copias no comerciales de mis canciones, más gente habrá interesada en mi obra, en acudir a conciertos donde se interprete y, de una forma muy interesante, en comprar el producto comercial.

Y esto ha pasado una y otra vez, pero desafortunadamente la industria de contenidos está tan poseída por la metáfora industrial que se niega a ver lo obvio. Y la industria del cine tiene toda una serie de experiencias que debería indicarles cuál es la dirección a seguir. Jack Valenti consiguió mantener los reproductores de video fuera de este país durante cinco años, porque matarían el negocio. En cuanto la gente pudiera hacer copias de las películas, dejarían de ir a los cines. Pero ya se ve lo que ha ocurrido: hay más gente yendo a los cines que nunca, a pesar de la proliferación de esos videos o, diría yo, precisamente gracias a la proliferación de esos videos. Y la industria del video supone ahora un 70% de los ingresos de la industria del cine. Así que en vez de matar el negocio del cine, fue lo mejor que le pudo pasar nunca. A pesar de esa lección, ahora están intentando parar las copias digitales.

Recuerdo a Jack Valenti en un debate con Lawrence Lessig, diciendo que la Red era lo mejor que le había pasado nunca a la industria del cine, porque le permitía distribuir sus productos a precios justos y razonables.

Ya. Lo que Valenti considera justos y razonable no es lo que cualquier otro considera bueno y razonable. El problema con la industria cinematográfica y musical es que quieren seguir explotando al artista y no están interesados en lo que es justo y razonable, sino en lo injusto e irrazonable. Y tienen los medios para oponerse ya que tienen el único medio de distribución de creatividad intelectual. Pero ahora tenemos otro medio de distribución y tenemos que adaptarnos a él en lugar de continuar con un sistema legal y económico de una era completamente diferente.

Ha mencionado los problemas que plantea este monopolio de los medios y los contenidos. ¿Qué opina del deseo de los gobiernos de extender su control, especialmente después del once de septiembre? Por ejemplo, la nueva potestad que tiene el FBI de investigar a alguien, aunque no esté acusado de nada.

Obviamente estoy muy preocupado por este asunto, como demuestra mi trabajo en la Electronic Frontier Foundation. En la última década hemos intentado promover medidas que protejan la intimidad y que se opongan a la vigilancia injustificada de los ciudadanos. Y todo esto ha sido borrado sistemáticamente después del once de septiembre. Ahora le es posible al FBI llegar a tu casa sin una orden judicial e instalar un dispositivo entre tu ordenador y el teclado que captura todo lo que tecleas para enviarlo al FBI... sin que sepas siquiera que está ahí. Esto es una seria limitación de la Cuarta Enmienda y, desafortunadamente, el pueblo estadounidense está tan hipnotizado con la alucinación de la amenaza por parte de los medios que está dispuesto a permitirlo todo en este punto para lograr la sensación de que están seguros. Pero no van a sentirse seguros, porque tenemos un gobierno que está haciendo todo lo posible para tener a todo el mundo bajo una permanente sensación de peligro. Esto es, verdaderamente, lo peor que le ha ocurrido jamás al ideal americano. Y eso es ya decir mucho, porque la guerra contra las drogas ya fue algo bien salvaje. Pero esto es aún peor. Y solamente puedo esperar que la gente en el mundo desarrollado recupere la razón y se dé cuenta de que es el peor tipo de derrota el que permitamos a los terroristas que dicten las acciones de nuestros gobiernos, que han estado predispuestos a asegurar la libertad. Espero que esta oscuridad pase [la fecha de la entrevista, recuérdese, es junio del 2002: aún no ha caído ni una bomba sobre Iraq].

Meet Lawrence Lessig

Lessig_forehead.jpgUstedes me permitirán (da igual que no lo hagan, sin embargo) que comience este presentación de una de las tres grandes cabezas de COPYFIGHT con una convencional, tópica, gastada referencia personal a mi primer y último no encuentro con el Prof. Lawrence Lessig: no encuentro en tanto que todo se limitó a sentarme entre el público y ver, en otro mítico Lessig vs Valenti, cómo destrozaba lento y sin pausa al presidente de la MPAA una tarde temprana de otoño, en Harvard. Lessig aún no había cumplido los cuarenta ni publicado su segundo libro, The Future of Ideas, ni mucho menos el tercero, Free Culture, ni fundado aún Creative Commons, esa iniciativa para reescribir el concepto de propiedad intelectual dotándolo de una flexibilidad inexistente después de poco más de dos siglos de historia. Ni había avanzado en el caso Eldred, que llevaría hasta el Tribunal Supremo (o Constitucional) estadounidense, cuestionando la constitucionalidad de la Sonny Bono Act y atacando a la industria que la inspiró, esa industria que, cada vez que el copyright del Ratón Mickey está a punto de expirar, logra una extensión del plazo de todos los copyrights en lo que constituye, de facto, un copyright a perpetuidad en perjuicio de creadores y público en general. Todo eso le quedaba por hacer, pero sin embargo, ya había ayudado a diseñar constituciones en el desparecido bloque soviético y publicado el seminal Código y otras leyes del cibespacio, sobre el peligro de que una arquitectura técnica dictada por las grandes corporaciones y los gobiernos impusiera leyes en el ciberespacio no aprobadas por ninguna cámara legislativa ni supervisadas por ningún tribunal humano. También había demostrado una prodigiosa inteligencia y buen gusto buscándose una cátedra de derecho en el norte de California, Stanford por más señas.

Lawrence Lessig estará en Barcelona, participando en COPYFIGHT el sábado a las ocho de la tarde. Es un verdadero placer para nosotros tenerlo en este evento. Nuestra traducción de Cultura Libre se terminó cuatro meses después de la publicación de su libro, y fue posible precisamente a la licencia Creative Commons. Cuesta entenderlo en la vieja Europa, pero se hizo así posible la difusión de su libro en la segunda lengua de los EE.UU., una de las cuatro grandes lenguas a nivel mundial. Salida a la Red algo más de cinco meses más tarde, ha llegado recientemente de forma comercial a las librerías españolas.

Y ahora que básicamente he presentado a Lessig y dado la información fundamental sobre su conferencia, me vuelvo al 2000.

Suspenso entre un “mucho tiempo después” y “tardes lejanas”, Lessig expuso con claridad un concepto sencillo de entender, al menos en la tradición legal anglosajona: el copyright es un medio, no un fin. Un concepto, añado largamente yo por varios párrafos, profundamente extraño a la tradición continental de inspiración francesa. Francia, ese país con decenas de quesos en peligro de extinción, se sentirá amenazada, dicen, por un tal modelo anglosajón, pero en el campo de la propiedad intelectual muchos de sus principios han triunfado en el mundo, tanto desde el punto de vista conceptual (el autor de una obra tiene unos derechos inalienables sobre ella, unos derechos que hay que defender constantemente contra todo tipo de amenazas que no dejan de crecer) como el práctico (plazos de copyright cuanto más largos, mejor; control sobre todo tipo de obras derivadas, a extender automáticamente a nuevos formatos, nuevas formas artísticas). Desde 1791 el modelo de copyright francés (que ni siquiera se llama así, sino que, evocando la declaración aprobada dos años antes, recibe el universal, esencial nombre de “derechos de autor”) es una ameba que, automáticamente, tiende a fagocitar todo el espacio cultural. El que haya tardado en hacerlo tan sólo indica que ciertos potenciales necesitan décadas para realizarse.

Pero en el ámbito anglosajón el copyright es (o era) eso, copy-right, derecho de copia. Un medio para enriquecer a la sociedad, un incentivo para que los autores creen y enriquezcan a la sociedad con sus obras. El copyright es un monopolio con plazo limitado que reserva al autor el derecho a controlar la distribución de sus obras y, con el tiempo, el uso que se pueda hacer de ellas. NO es (o era) el control absoluto a perpetuidad sobre todo el ámbito de la cultura. NO es (o era) una patente a perpetuidad para imponer una economía del permiso sobre la creatividad ajena. NO es (o era) una forma de efectuar un cortocircuito sobre la circulación de ideas, motivos artísticos ni elementos tomados y reactualizados en un acerbo común en continuo crecimiento y transformación.

O por decirlo de otra forma: en el ámbito francés, los derechos de autor son parte de la creación del individuo moderno y están en la línea de la declaración de los derechos del hombre de 1789; es también una respuesta inmediata a la proliferación a veces anónima y siempre aparentemente incontrolable de escritos en esos años, una forma de limitar y regular el derecho a la libertad de expresión consagrada por esa misma declaración. Los derechos de autor son, desde su nacimiento en Francia en 1791, una herramienta del Estado para controlar a los autores. En el ámbito anglosajón, por el contrario, el copyright tal y como cristaliza en 1774, no hace más que crear una mercancía de naturaleza definida con precisión que los autores venden en un mercado de bienes simbólicos en los que los editores tienen el poder. Y el copyright fortalece aún más su posición al dejar perfectamente claros sus derechos sobre lo que compran, derechos previamente un tanto vagos pero que ahora son muy claros y, gracias a la progresiva adopción de la tradición legal francesa, más y más extensos. De ahí que en el ámbito anglosajón pueda surgir el concepto de work-for-hire, en el cual los creadores pueden vender todos sus derechos, perfectamente definidos por las leyes de la propiedad intelectual, a las grandes corporaciones, fundamentalmente de la música y el cine, que pueden hacer con ellos lo que quieran. Se combinan así los peores elementos de ambas tradiciones, y el resultado son presuntos y llamativos escándalos artísticos como el que Ted Turner coloree una película en blanco y negro de John Huston contra la voluntad de sus herederos (quienes lograron ante un tribunal francés que esa versión no se pudiera emitir allá), o que Michael Jackson permita el uso de “Revolution” en un anuncio de Nike en contra de los deseos de su único creador vivo, Paul McCartney.

No obstante, en otros casos las violaciones de los derechos del autor no son mas que origen de obras infinitamente valiosas. Ignoremos los estudios de la estupenda huella del hitita en la Odisea. Saltemonos (el mito de) las cuatro manos escribiendo y rescribiéndose en el Pentateuco. Eso son historias de influencias literarias presentes desde siempre y aptas sólo para estómagos académicos de hierro. Las broncas de abogados son más entretenidas, así que pasemos a incidentes que serían un escándalo para los impulsores de los derechos de autor y, unos meses más tarde, el corte de 40.000 cabezas durante el Terror; pasemos a imaginarnos demandas por violación del copyright que podrían radicalmente rehacer la historia del arte. Pensemos que, con el régimen del copyright actual, Shakespeare tendría que haber pedido permiso para escribir Hamlet y El rey Lear. Habrá, supongo, quien no vea claro que la última es la obra más alta de la literatura occidental; nadie duda, sin embargo, de que la primera es la más importante para la aparición de la conciencia del individuo moderno. Parece absurdo imaginarse a Shakespeare pidiendo permiso para crearlas y, no obstante, ambas son remakes de obras teatrales representadas por primera vez quince años antes. El rey Lear tiene una complicada gestación en cuyo guiso es ingrediente clave el que se inspire fielmente en tres escenas de una obra anónima escrita ca. 1590 tal vez por George Peele, un bohemio Max Estrella de la época que murió en la ruina; el texto se publicó el mismo año que se representó la obra de Shakespeare. En cuanto a Hamlet, se trató de reactualizar una obra que ya existía once años antes, una obra perdida que se cree escrita por Thomas Kyd, quien murió a causa de las torturas infligidas en los interrogatorios que siguieron a la muerte de su compañero de piso, el presuntamente ateo y ciertamente sodomita Christopher Marlowe. Quien sepa algo de Hamlet dirá que la obra ya deriva, vía Belleforest, de una tremebunda crónica danesa del siglo XII. Quien sepa algo más no ignorará que la aparición del fantasma, ese elemento fundamental en la trama y la mecánica espiritual de Hamlet, es un añadido original y novedoso de la obra perdida en la que Shakespeare se inspira. Pero Shakespeare nunca pidió permiso a los herederos de Peele ni a los de Kyd. Se sospecha que se metió en serios problemas con Jacobo I a cuenta de El rey Lear, pero nunca dependió de la autorización de nadie para escribir algo.

Como tampoco Mozart a la hora de aprovecharse del libreto de Da Ponte para Las bodas de Fígaro. La obra de Beaucharmais estaba, de hecho, prohibida en Viena, lo cual no impidio que Da Ponte, empleado como libretista por el Palacio, produjera un texto que no solamente empleó Mozart sino al menos otro compositor, que escribió su propia ópera con él. Llegado el momento, el Emperador, harto de la música mozartiana tras los dos primeros actos decidió seguir la historia de Fígaro con la música de esta otra obra. Nadie pidió permiso a Beaucharmais para convertir su comedia en libreto, y Mozart no tuvo que pedirle permiso a nadie para crear, ni en ese momento ni cuando da Ponte le metió mano al Don Juan de Bertati para Don Giovanni.

Como tampoco pidió permiso a nadie el creador del mejor album de la historia. 24 canciones desoladas, 24 singles perfectos inspirados en un libro de poemas de un autor muerto un año antes de que Schubert compusiera su Viaje de Invierno. Como tampoco lo pidió cuando puso música a cientos de poemas, muchos de ellos de los mejores poetas de su tiempo. Nadie recordaría hoy al pobre y lánguido Mueller de no ser por ese impenitente violador del copyright.

Podría poner más ejemplos de productivos usos sin autorización explícita. Mencionar cómo las putas de Londres atraían a los clientes cantando cierto número de María Magdalena en la adaptación que al inglés hizo Haendel de su temprano oratorio la Resurezzione. Preguntarme según qué lógica los derechos de autor pueden regir los usos de la obra literaria europea más importante del pasado siglo, la de Franz Kafka, si su mera supervivencia supone una violación de los deseos del autor, de sus derechos, si ninguno de sus herederos directos sobrevivieron al genocidio nazi. Pensar que las grandes obras del siglo XX, el siglo del copyright, que usan intensa y agresivamente otras obras lo hacen con creaciones de muchos siglos atrás: La muerte en Venecia, Fedro de Platón, o el Génesis en José y sus hermanos o, acercándonos, la obra de Goethe en el Doktor Faustus de Thomas Mann; el Ulises ya sabemos; Las ciudades invisibles, en la que un “genovés” reimagina al veneciano Marco Polo. Toda esta intertextualidad, aunque viva, huele a museo. Y de todas formas, el abanico de opciones no deja de estar radicalmente limitado. Coppola pudo hacer lo que quiso con El corazón de las tinieblas porque su copyright ya había expirado a nivel mundial en 1974. Con el régimen de hoy habría precisado el permiso de los herederos de los derechos sobre una novela publicada casi 80 años antes. No cuesta trabajo imaginarse a unos herederos Neocon negándole el permiso, a pesar de todo el dinero del mundo, para esa representación alucinada y alucinante de la intervención estadounidense en Vietnam.

Acabada esta breve (y pedante) historia universal de la “piratería”, volvamos a Lessig: el copyright es un medio, no un fin. Y el fin es una cultura viva, y una cultura solamente puede estar viva cuando es libre, cuando los usos creativos de las obras anteriores no precisan el permiso de nadie. Por mucho que se proclame una concepción trasnochada de la idea de autoría, la creación cultural es un proceso de colaboración, de actividad colectiva. La idea del autor idiosincráticamente individual, genialmente original, tiene un parto complejo entre finales del s. XVIII y el s. XIX, pero es en parte un invento de cierta generación de poetas románticos (Byron, Shelley) para crear un star system del que beneficiarse comercialmente al darle un valor de marca a sus creaciones. Byron, Just Read It... y los consumidores agotaron Childe Harold con la misma avidez que lo hacen hoy con X&Y. El autor autónomo no se murió nunca porque jamás existió, pero los derechos legales que esa estrategia publicitaria produjo sí existen, las consecuencias de esa entelequia estética son tangibles, y lo que Lessig viene a proponer es recuperar el equilibrio entre la industria y los autores inactivos o muertos (pero no demasiado muertos, ay) y los activos y vivos y la sociedad general que disfrutaría de sus obras si pudieran crearlas, con plazos muchos más cortos y con un alcance mucho más limitado.

Julio 06, 2005

el mito de la propiedad intelectual

Hace ocho años publiqué un libro de cuentos en Israel. La editorial [que lo publicó] pertenece al principal (y más que adinerado) periódico en Israel. Firmé un contrato que establecía que yo recibiría un 8% de las ventas despues de pagar las comisiones correspondientes a distribuidores, tiendas, etc. Meses más tarde (en 1997) gané el cotizado premio de prosa del Ministerio de Educación. El dinero del premio, unos pocos miles de denares, se lo quedó la editorial bajo la dudosa excusa legal de que todo el dinero generado por el libro les correspondía por ser dueños del copyright.

En la mitología creada por el capitalismo para pacificar a las masas, destaca el mito de la propiedad intelectual. Va tal que así: si los derechos de propiedad intelectual no fueran definidos y reforzados, los emprendedores comerciales no correrían riesgos publicando libros, editando discos y preparando productos multimedia. Como resultado, la gente creativa sufriría porque no tendrían manera de hacer su trabajo accesible para el gran público. Al final -dice el refrán- es el público el que paga por la piratería.

Todo esto es de hecho una mentira. En los Estados Unicos hay un grupo muy limitado de autores que viven de su pluma. Sólo un grupo muy selecto de músicos comen de su ruidosa vocación (la mayoría estrellas del rock que poseen su propia discográfica; George Michael tuvo que litigar con Sony para hacer simplemente eso) y muy pocos actores se acercan a ganar lo bastante como para vivir de su profesión. Estos no pueden ser considerados las personas más creativas. Forzados a defender su propiedad intelectual y los intereses del Gran Dinero, Madonna, Michael Jackson, Schwarzenegger y Grisham son más gente de negocios que artistas.

Lo que sigue en Revolt of the Poor: Demise of Intellectual Property? es el análisis del académico Sam Vaknin sobre el origen de la propiedad intelectual y el momento en que un valor de enriquecimiento social se convirtió en un monopolio del conocimiento para las grandes empresas, un mercado que supera con creces la producción industrial total en el mundo, sus consecuencias y sus mentiras.

Julio 02, 2005

Copia este libro, de David Bravo, en PDF

copia2.jpg

Gracias a las redes p2p he podido conseguir Copia este libro, de nuestro admirado paisano David Bravo, libro publicado con una licencia de Creative Commons que permite la libre distribución y la copia siempre que se deje clara la autoría original, no se haga con fines comerciales ni haya alteraciones, transformaciones o se emplee para generar obras derivadas. Es un placer ofrecer este libro desde Elástico, gracias al ancho de banda financiado por los generosos fondos del Berkman Center for Internet & Society.

Permítanme recordarles, también, que David participará en ese tan próximo evento nuestro llamado Copyfight. David estará hablando sobre las mentiras más famosas sobre la piratería en la tarde del sábado. Pero además, el viernes David Bravo puede ser vuestro abogado durante una hora si os acercais a la consultoría legal de COPYFIGHT con vuestras dudas concretas y preguntas.

En fin, pasen y descárgenselo en tres sabores:

*Cortesia de Defunkid, Copia este libro en PDF, en un solo archivo y libre de las marcas que tenia el primer archivo que ofrecimos.
*Cortesia de Jose Mesa, Copia este libro en SXW.
*Cortesia de Alfredo Madrigal Jurado, Copia este libro en RTF.

Mil gracias a todos ellos por ayudarnos a difundir libremente este libro esplendido.

Junio 30, 2005

Gibson, Burroughs, THE CUT-UP METHOD

cassette.jpegWilliam Gibson en Wired sobre William S. Burroughs, su método del corta y pega y la ilusión de originalidad:

Descubrí que Burroughs había incorporado recortes de textos ajenos en su trabajo, un hecho que yo sabía que mis porfesores habrían calificado de plagio. Algunos de estos préstamos habían sido tomados de obras de ciencia ficción americana de los años 40 y 50, añadiendo un segundo shock de reconocimiento para mí.

Entonces supe que este método de "corta y pega", como Burroughs lo llamaba, era enescial para todo aquello que él creía que estaba haciendo, y que él pensaba literalmente que aquello tenía un punto de magia. Cuando escribió acerca de ese proceso se me pusieron los pelos de punta de pura excitación. Los experimentos con cintas grabadas despertaron en él una reacción semejante: los pequeños juguetes de dios fue como su amigo Brion Gysin llamó a su máquina de bobinas.

Lee God's Little Toys , por William Gibson.

Junio 29, 2005

Copia este libro

David Bravo publica un ensayo sobre piratería: Copia este libro. En Informativos Telecinco adelantamos el primer capítulo.

Junio 28, 2005

Pleitos tengas, y los ganes

José Cervera

Ya es demasiado tarde para que la ley salve a la industria del disco. La decisión del Tribunal Supremo EEUU, que ha declarado a los fabricantes de programas P2P posibles responsables de incitación a la 'piratería', es un duro golpe para el desarrollo de futura tecnología y una desilusión para los partidarios de un nuevo y más lógico marco legal para el comercio de las ideas. También sella la tumba de la industria fonográfica, pues supone el fin del callejón que empezó con el Caso Napster. Un callejón sin salida en el que la industria perseguirá de la mano de leyes cada vez más draconianas a una tecnología que se hará cada vez más incontrolable. La última oportunidad de tregua se ha evaporado. Las fonográficas verán este triunfo judicial como una reivindicación de su política de 'mano dura'. Y seguirán esa política, hasta su propia extinción.

Más en Retiario

Del vídeo doméstico al eMule

En 1984, el acusado era Sony. La industria del cine había demandado a la compañía japonesa por su grabador de vídeo doméstico Betamax. Hollywood argumentaba que el aparatito se usaba para violar el copyright de sus películas y pedía su ilegalización. Afortunadamente para ellas, el Tribunal Supremo estadounidense sentenció que Sony no era la responsable de los delitos que pudieran cometer sus clientes.

Gracias a esta sentencia, la industria del cine gana hoy miles de millones de dólares con el alquiler y la venta de películas. Gracias a esta sentencia, hoy existen los grabadores domésticos de CD y DVD, el iPod, las cámaras de vídeo o los ordenadores personales.

Más en Informativos Telecinco

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Javier Maestre escribe sobre la sentencia: La mula sigue en libertad

Brasil amenaza con expropiar patentes de medicamentos

Lo mejor que puede hacerse hoy después de la derrota en el caso Grokster es hablar de Brasil y las patentes:

El ministerio de Sanidad de Brasil ha exigido que Abbott Laboratories reduzca el precio de Kaletra, un medicamento contra el sida, en un 42%, amenazando con romper la patente de la farmacéutica para producir sus propias versiones genéricas del fármaco si la compañía no se atiene a esta exigencia.

La farmacéutica estadounidense tiene diez días a partir de la notificación, ocurrida este viernes, para reducir el precio de $1.17 a $0.68 por cápsula. Si Brasil cumple con su amenaza, la maniobra supondrá la primera vez que un país adopta la liberación obligatoria de patentes.

No vamos a caer en la infantil ingenuidad de identificar en cada adolescente que se baja el último éxito de Linkin' Park a una concienciada luchadora por el cambio de régimen en el ámbito de la propiedad intelectual. No vamos a caer tampoco en la estúpida ceguera de no identificar en cada adolescente que se baja la última canción de Linkin' Park a un agente, acaso inconsciente, en el cambio de régimen en la propiedad intelectual que va mucho más allá (como si no bastara) de llenar ese iPod tan monísimo (y cerrado) que recibió por Navidad.

Vía Boing Boing, donde enlazan también a sendos editoriales sobre Grokster de Cory Doctorow y de Siva Vaidhyanathan. Este último, por cierto, caza a Sony incitando a la violación del copyright.

Junio 22, 2005

Elastico y Oscar Abril Ascaso presentan: COPYFIGHT

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CENTRO DE CULTURA CONTEMPORANEA DE BARCELONA
15-16-17 JULIO / ENTRADA LIBRE

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Lawrence Lessig / John Perry Barlow / Cory Doctorow / Jimmy Wales, Wikipedia / Downhill Battle / Illegal Art / David Bravo / Carlos Sánchez Almeida / Platoniq / Creative Commons España / José Antonio Millán / Jota, Los Planetas / Bea, Nosoträsh / Hernán Casciari / Bordergames / Pablo Soto, Blubster / Freesound Project / Talleres Abiertos: Processing con Area3 / Blender con Selectparks / PureData con Riereta / ...

Hoy es un día muy importante para nosotros; después de meses de trabajo, ya podemos contarlo todo. COPYFIGHT es el primer gran proyecto de Elastico fuera de la Red: 3 dias de conferencias, presentaciones, talleres y proyecciones que tomarán el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona entre el 15 y el 17 de julio.

Nuestro cómplice, Oscar Abril Ascaso, codirector del proyecto. El tema, el fenómeno más trascendental que está pasando en estos momentos en el mundo de la cultura: el imparable desmoronamiento de la propiedad intelectual tal y como la conocemos, y la emergencia del movimiento por la cultura libre. Los protagonistas serán algunos de los más importantes pensadores, activistas y creadores que están dando forma a esta revolución, como Lawrence Lessig, referente esencial del movimiento por la cultura libre, en su primera conferencia abierta en España; Jimmy Wales, fundador de la Wikipedia; el gran John Perry Barlow; Cory Doctorow, novelista copyleft y editor de Boingboing; el grupo de activismo por la reforma del copyright Downhill Battle... Entre los invitados nacionales, tendremos desde defensores de la reforma del marco legal como David Bravo y Carlos Sánchez Almeida hasta intelectuales como José Antonio Millán o Amador Sávater, para los que lo que está sucediendo en Internet no sólo está lejor de ser una amenaza para la salud de la cultura, sino que supone una oportunidad histórica. Y artistas como Jota, cantante de Los Planetas o Bea, guitarra de Nosoträsh, vendrán a contarnos de qué viven los músicos realmente.

Y no habrá sólo conferencias: una consultoría legal gratuita en la que abogados y expertos en propiedad intelectual donan una hora de su tiempo para contestar a todas vuestras dudas y preguntas; talleres por las mañanas para introducirse en las aplicaciones abiertas más interesantes para artistas y creadores, como Blender, Processing y PureData; un área de descarga de materiales culturales libres, y una selección de películas, cortos y documentales relacionados con la apropiación artística, la obra derivativa y la cultura del “corta y pega”.

Todo pasa dentro de cuatro fines de semana en Barcelona. La entrada a todas las actividades es libre. Podeis encontrar toda la información sobre el programa y horarios en la web de COPYFIGHT.

Pretendemos que COPYFIGHT sea una afirmación en contra de la represión y la criminalización de los nuevos habitos de consumo cultural, y un gran encuentro entre todos los que pensamos que es necesario otro modelo de cultura más acorde con las nuevas estructuras. Si tienes curiosidad y quieres aprender más, tanto si estás de acuerdo como si no, te esperamos allí. Y si no puedes venir, te agradeceremos que se lo cuentes a todos.

Junio 18, 2005

el copyright y los que [otrora] fueron músicos

Sony and cher promo_Thumb.jpgBOB GELDOF no es el único roquero famoso cuyas habilidades políticas hacen sombra a sus más limitadas contrubuciones musicales al progreso cultural reciente. Sonny Bono es otro nombre que se oye mucho en las charlas del departamento de cultura de Cockspur Street, a pesar de que Bono abandonó el escenario hace siete años.

Su mayor éxito, recordarán, fue esa ley tan audazmente conveniente -para él- que extendía la protección del copyright en los Estados Unidos durante veinte años más. Lo preocupante es que a nuestro Ministro de cultura, James Purnell, la canción no se va de la cabeza.

David Rowan en el Times Online, explica Por qué no podemos dejar que el copyright acabe con la creatividad musical, habla del ministro de cultura británico y, apelando a las numerosas coincidencias, yo me atrevería a decir que de la ministra Calvo también. Juzguen ustedes.

Junio 08, 2005

La lógica perversa del 'copyright' infinito

José Cervera

Una vez más, ésta en el Reino Unido, la industria trata de extender hasta el infinito y más allá los derechos de propiedad intelectual. Utilizando peregrinas justificaciones se intenta, otra vez, confundir la propiedad intelectual con la inmobiliaria. La industria editorial está dispuesta a salirse con la suya, pase lo que pase y dañe a quien dañe, Y daño hay; la extensión desmadrada de los derechos de autor en amplitud y extensión tiene consecuencias. Como por ejemplo, ésta: que algunos establecimientos de revelado de fotos se nieguen a positivar fotografías demasiado bien hechas, no vaya a ser que estén violando el 'copyright' de un profesional y les caiga una demanda encima. Una vez más: la propiedad inmaterial desbocada linda con el absurdo.

Imagínese la situación: lleva usted un carrete tomado por usted mismo durante sus vacaciones a revelar. Contiene fotos de amigos, parientes, y alguna puesta de sol. Cuando va a recoger sus fotos, el dependiente le informa de que cuatro (o seis, o diez) de ellas no se las va a entregar. La razón: son demasiado buenas, podrían ser obra de un profesional. Y si lo fueran, y usted hubiese escaneado una obra ajena, y la tienda le hubiese entregado las fotos, el profesional podría demandarles... a ellos. Naturalmente, la tienda no quiere correr el riesgo, así que se queda usted sin sus fotos.

Más en Retiario

Junio 01, 2005

propiedad intelectial y creación colectiva en Diagonal

diagonal.jpgLeo en Barrapunto que periódico quincenal Diagonal, que se publica con licencia Creative Commons, dedica un especial de cuatro páginas a la propiedad intelectual, procomún y creación colectiva. Los artículos se pueden descargar de la web en PDF.

ESPECIAL // PROPIEDAD INTELECTUAL Y CREACIÓN COLECTIVA

> Redescubriendo el ‘procomún’

> Piratas y corsarios

> ‘Copyleft’: licencia para copiar

> Las semillas del conocimiento libre

Mayo 29, 2005

rosendo y los piratas

Rosendo.jpgDesde Casiopea, via David Bravo, una entrevista a Rosendo Mercado en el número 7 de Diagonal:

-En la actualidad muchos grupos optan por colgar sus trabajos en internet para que la gente se los pueda descargar gratuítamente, ¿que te parece esa opción?

-Me parece una formula bastante razonable y, seguramente, si yo estuviera en esa situación también participaría. Preferiría que me piratearan a que no me conociera nadie. Soy realista. Yo ya he entrado en la dinámica profesional, el rollo de internet es legal y cada uno apechugamos con lo que nos toca. No se si se va a implantar en un futuro, pero yo ya llevo unos años en esta compañía y ya me he hecho al funcionamiento oficial de un proyecto, unos presupuestos, un estudio para grabar, etc. A mi me resulta más cómoda esta forma de trabajo y el resultado final es positivo. También se que estoy en un sitio donde no todo el mundo puede llegar, y me parece una salida muy razonable.

-¿Que te parecen las medidas que la SGAE está imponiendo para luchar contra la piratería?

-Yo soy socio de la SGAE, uno de los pocos estamentos que, se supone, defienden los derechos de los autores, y me siento protegido, y estoy con ellos. Pero entiendo que ahora todo ha evolucionado y hay una serie de historias contra las que es muy dificil luchar. También entiendo que no está bien que alguien que compra CD´s para grabar sus trabajos se le cobre un canon porque haya gente que piratee. Está claro que están cambiando los formatos. Internet se debería legislar un mínimo, porque yo no puedo decirle a nadie que no se baje música. Estoy convencido de que quien quiere tener un disco se lo compra. De todos modos, a mi el pirateo nunca me ha afectado excesivamente, de lo que vivo es de los directos. Nunca he vendido tanto para vivir de las ventas."

Mayo 24, 2005

Comida con la SGAE

Como ya han explicado en Barrapunto, ayer comí con Pedro Farré, de la SGAE, y Juan José Castillo, de la ACAM. A la comida, además de Javier y un servidor, también asistió José Cervera.

No suelo dar parte en mi blog de con quién almuerzo porque creo que no le interesa a nadie y porque tampoco represento a nadie. Y soy de los que opina que hay que sentarse a hablar con todo el mundo, sobre todo con los que no comparten tus ideas. Pero, como veo que se ha montado un pequeño revuelo alrededor de esa comida, os cuento.

La cita la organizó Pedro Farré, que nos llamó hace unas semanas para buscar una fecha para vernos. En principio estaba previsto que acudiese también Ramoncín, que a última hora –nos enteramos en el restaurante– no pudo venir y en su lugar apareció de forma imprevista el representante de la ACAM.

Estuvimos debatiendo sobre el derecho que tiene el propio autor a regalar su obra si así lo desea, sobre las causas de la crisis discográfica y sobre el misterioso auge de los conciertos. Nada que ya no sepáis si pasáis por aquí habitualmente.

También hablamos de las licencias Creative Commons. Como ya ha dicho en otras ocasiones Pedro Farré, desde SGAE están interesados en este tipo de licencias. Por nuestra parte, les explicamos que sólo somos simples usuarios de esas licencias y que si quieren negociar cualquier tipo de acuerdo con CC nosotros no somos las personas adecuadas.

Ni mi opinión ni mi postura al respecto de la SGAE ha cambiado un ápice tras la reunión. No es la primera vez que discuto con Pedro Farré o con representantes de la ACAM, ya habíamos coincidido antes en varios debates y conferencias. La única diferencia es que esta vez estábamos almorzando (pago la SGAE). Y la única novedad es que, desde ayer, ACAM ha decidido acoger los contenidos de su web a una licencia Creative Commons apenas una semana después de cargar contra ellas.

Mayo 23, 2005

suecia condena los sistemas anticopia

El ministro de Justicia sueco, Thomas Bodström, ha exigido públicamente a la industria del disco el abandono total de sus sistemas de protección anticopia en los CDs. Aunque Bodström cree firmemente en la necesidad de remunerar a los autores, artistas, músicos, compositores y cineastas por lo que crean para el medio digital -lo que se confirma con la reciente propuesta en el parlamento de introducir medidas más severas en contra de la descarga de material protegido en la Red y las redes P2P - esos derechos -añadió ayer en una aparición en la televisión nacional sueca- deben estar compensados con los derechos de los usuarios a utilizar el material por el que han pagado. No es un consejo, es un aviso. El ministro ha advertido que, si persisten en su empeño de utilizar tecnologías de bloqueo en sus nuevos lanzamientos, el gobierno se verá obligado a ilegalizarlos.

Por su parte Magnus Mårtensson, abogado de la Federación Internacional de la Industria Fonográfica, ha concedido que los usuarios deberían ser capaces de hacer copias para uso privado. Añadiendo que, aunque años antes el sistema anticopia era un problema, hoy día sólo hay una empresa que mantienen dicho sistema en la fabricación de nuevos discos.

Mayo 22, 2005

II Jornada Sobre Música y Copyleft

II_jornada.gif

La ciudad condal acoge la segunda Jornada Sobre Música y Copyleft organizada por Defunkid de laMundial.net. Entre otros dospechosos habituales, Asier Martínez (Copiar, cortar y pegar no te convierte en un pirata) y Joan Ventosa, Gestor cultural con "La música como cultura...el movimiento desarticulado".

28 de mayo, sábado, en el Centre Cultural Collblanc - La Torrassa
c/ Mare de Déu dels Desemparats 87, l'Hospitalet BARCELONA
Entrada libre y gratuita.

Mayo 21, 2005

El retorno de las represalias políticas

El despido de Cortell en la Politécnica de Valencia ha sido tema en dos de los weblogs más populares del mundo -Slashdot y Boing Boing- como un caso claro de censura política. Pepe Cervera lo explica en Retiario:

En la Universidad Politécnica de Valencia es posible mantener cualquier opción política, siempre que no ponga en solfa la propiedad intelectual. Defender, por ejemplo, que las redes de intercambio de ficheros P2P tienen aplicaciones legales al parecer no es aceptable. Y si no que se lo digan a Jorge Cortell, profesor durante cinco años del Máster Multimedia de la citada universidad, que ha sido despedido por defender en público que las redes P2P pueden usarse dentro de la ley.

Actualización: Una cachondada de Wikipedia: Cortellismo. No apta para personas sin sentido del humor o de la ironía.

Segunda actualización. El esquivo currículum de Jorge Cortel según Barrapunto, Noticiasdot.com, República Internet y el propio Jorge Cortell.

Mayo 18, 2005

se dónde vives

farre.jpgAparentemente a Farré la reunión de amigos de ayer le ha puesto como una moto. Hoy en Libertad Digital:

Pedro Farré, abogado que representaba a la SGAE en la IV Jornada de Periodismo Digital, celebrado en Madrid, ha declarado que "igual que se necesita una licencia para conducir, tendrá que haber una identificación necesaria para navegar por Internet". El objetivo de esa identificación es "erradicar el anonimato de Internet". En su intervención, el periodista y blogger Arcadi Espada ha replicado que eso "supone decir que hay que prohibir el anonimato en la vida civil".

Pedro Farré ha justificado su petición sobre la idea de que "internet no es un mundo regulado" y que "no cabe la libertad sin responsabilidad". Según ha explicado, esta responsabilidad se diluye con el anonimato, del que se mostró "absolutamente en contra". No obstante, Arcadi Espada ha considerado que "mucho más peligroso que el anonimato en la influencia", tras lo que ha recordado el caso de la revista Newsweek, que publicó una información que luego se ha demostrado falsa y que sirvió de excusa a un grupo terrorista para cometer un atentado.

Durante el coloquio titulado "¿Qué responsabilidad?" se ha abierto el debate sobre la extensión del derecho al secreto profesional por parte de quienes participan en la información en los nuevos medios de Internet, como los blogs. En este contexto, Félix Lanilla, senador del PSOE, ha declarado que "una cosa es un medio de comunicación y otra cosa es una página web". La diferencia, a su juicio, estaría en que los primeros tienen una audiencia muy amplia. Espada le preguntó "¿Qué es una audiencia muy grande?", tras lo cual Félix Lavilla reconoció que "los límites no son claros" pero confió en que estos límites se fijarían en un acuerdo político.

Otro de los temas a debate fue el "estatuto del periodista". A juicio del periodista Juan Varela, esta propuesta de IU "supone poner en manos de los políticos la decisión de quién es periodista y quién no".

En el contexto del debate sobre la libertad y la responsabilidad de los medios en Internet, Félix Lavilla afirmó que "toda opinión que se reproduzca en España tiene que ser constitucional, es decir, no puede ser racista o sexista". Según puntualizó más tarde, no se pueden publicar "informaciones perjudiciales para la salud humana". Arcadi Espada consideró Internet como "la operación filantrópica más importante concebida jamás".

La IV Jornada de Periodismo Digital ha sido organizada por la Asociación de Periodistas Europeos.

Mayo 17, 2005

contra-manifiesto

Manifiesto por la Copia Privada (PDF).

1. La remuneración por copia privada existe desde hace más de 40 años en Europa.

2. Los soportes analógicos han desaparecido casi por completo del mercado.

3. La remuneración por copia privada nada tiene que ver con la lucha contra la piratería.

4. El canon de copia privada en España es de los más bajos de toda Europa.

5. La copia privada sirve para finnaciar actividades culturales y asistenciales.

6. La remuneración digital es aún más económica que la analógica.

7. Según la ley, los deudores del canon son los fabricantes y los importadores de CD.

8. Los colectivos anticanon no respetan el mundo de la cultura.

Firmado:

1. ASOCIACIÓN DE GESTIÓN DE DERECHOS INTELECTUALES (AGEDI)
2. ARTISTAS, INTÉRPRETES O EJECUTANTES SOCIEDAD DE GESTIÓN DE ESPAÑA (AIE)
3. ARTISTAS INTÉRPRETES, SOCIEDAD DE GESTIÓN (AISGE)
4. CENTRO ESPAÑOL DE DERECHOS REPROGRÁFICOS (CEDRO)
5. DERECHOS DE AUTORES DE MEDIOS AUDIOVISUALES (DAMA)
6. ENTIDAD DE GESTIÓN DE DERECHOS DE LOS PRODUCTORES AUDIOVISUALES (EGEDA)
7. SOCIEDAD GENERAL DE AUTORES Y EDITORES (SGAE)
8. VISUAL ENTIDAD DE GESTIÓN DE ARTISTAS PLÁSTICOS (VEGAP)

Mayo 04, 2005

Algo está cambiando

Linkin Park quieren rescindir su contrato con Warner, coincidiendo con una ampliación de capital del sello discográfico. El grupo ha emitido un comunicado afirmando que los nuevos propietarios se beneficiarán de la oferta pública, pero que nada de ese dinero llegará hasta los artistas. La banda afirma que han sido responsables del diez por ciento de las ventas del sello discográfico en los últimos cinco años. Linkin Park tiene todavía que entregar por contrato cuatro álbums más a Warner, pero el grupo afirma que no tiene intención de hacerlo, y que están estudiando distribuir sus nuevas canciones por Internet.

Mucho más en Google News. Parece que por fin algunos se están cansando de poner la cara por los de siempre. Puede que todo vaya a ser mucho más rápido de lo que pensábamos.

el valor de la riaa

roger.jpgEl articulo de opinión de Cary Sherman en la edición del pasado domingo, Mellifluous Discord: Universities' High-Speed Internet2 Used by Students to Pilfer Music, era tan partidista e ilógico como la totalidad de la Asociación de la Industria Discográfica Americana (RIAA) a la que representa como presidente.

Sherman sugiere que las universidades deberían recordar a los usuarios la "necesidad de hacer un uso responsable de los recursos de la Red". En mi clase de Informática en Carnegie Mellon, "Introduction to Computer Music," yo dedico un poco de tiempo a hacer eso. Les explico a mis estudiantes cómo, históricamente, las multinacionales discográficas han dominado la indústria, negándose a grabar a algunos de los más grandes artistas americanos, incluyendo a Louis Armstrong. (Sus primeras grabaciones fueron manufacturadas por una antigua compañía de pianos en Indiana, que fue fue demandada por las multinacionales de la época por infracción de patente). Señor Sherman, es éste un ejemplo del "clima donde se valora la creatividad" que andaba usted buscando?

Esta es la respuesta de Roger Dannenberg en una carta al director que se ha publicado hoy en el mismo periódico. Una traducción más breve sería, probablemente: vete a enseñarle valores a tu puta madre. Estafador.

Abril 30, 2005

El misterioso misterio del éxito de los conciertos

En cuanto a los argumentos esgrimidos por los artistas de que la piratería, lejos de afectarles, les ayuda a llenar conciertos, [Teddy Bautista] también se mostró contrario, ya que considera que éstos cambiarían su opinión si se les pirateasen las entradas a los conciertos. Ante esto, el director de la SGAE en Canarias, Octavio Álvarez, considera que es muy difícil relacionar el hecho de que la difusión ilegal de las obras llene más conciertos, ya que sostiene que el éxito o no de un concierto es “casi un misterio”.

Yo es que no sé porqué nos molestamos en intentar encontrar explicaciones razonables para lo que entra en el terreno de lo sobrenatural. ¿Alguien tiene el teléfono de Mulder, o por lo menos de Iker Jímenez?

Gracias, Manuel.

Abril 29, 2005

Piratas del Caribe

"Mis amigos guionistas y yo teníamos un tanto por ciento de la producción que dependía de los beneficios. Según la productora no nos pagan porque no hubo beneficios”.

Karra Elejalde, coguionista de Airbag, una de las películas españoles de mayor recaudación de la historia del cine español: más de siete millones de euros. El caso fue a los tribunales y la juez dio la razón a la productora. El concepto es el concepto.

Lo cuentan en El País (enlace de pago).

Abril 28, 2005

"Ahora, la ley actúa"

“Se están cerrando compañías, se están despidiendo ejecutivos porque no se están cumpliendo los objetivos previstos. Esto es un drama muy grave”
Luis Hernández de Carlos, presidente de la Federación de Distribuidores de Cine (Fedicine) y director general de Warner Sogefilms. Un pobre ejecutivo que ve como por culpa de la piratería sus compañeros de golf están siendo salvajemente prejubilados.

Abril 26, 2005

Un tribunal francés prohíbe el uso de sistemas anticopia en DVD

Adolfo Estalella

Un tribunal de apelaciones francés ha dado la razón a una organización de consumidores al prohibir los sistemas anticopia de los DVD. La nueva Ley de Propiedad Intelectual española podría prohibir ese tipo de sistemas también.

Más en 20 Minutos

Abril 20, 2005

Por qué las patentes de software son una mala idea

softwarepatents.jpg

si algo hemos aprendido en Elastico es a nunca subestimar el poder de un corto animado estúpido. Ahora Richard y un montón de monigotes explican muy clarito por qué permitir que el software pueda patentarse es una pésima idea.

Dentro de una semana, todas las universidades españolas se manifestan contra la patentabilidad del software. Modesta sugerencia para profesores de instituto: estaría bien pasar estos materiales en clase antes de que sean otros los que se pasen por allí.

Gracias, Nicholas.

Siete preguntas sobre las cuentas de la SGAE


La Sociedad General de Autores y Editores ingresó el año pasado más de 300 millones de euros, un 11,9% más que el año anterior, a pesar de la crisis discográfica y la piratería. Es la primera vez que la SGAE alcanza esta cifra en toda su historia. Durante los últimos diez años, los ingresos de esta sociedad de gestión no han parado nunca de crecer con un nuevo récord cada año.

Más en Informativos Telecinco

El apostolado antipiratería

Expondré los hechos en orden: de menor a mayor grado de sorpresa. Resulta que el Grupo PRISA tiene un “Master de Propiedad Intelectual” (¡oh!). Y los alumnos, con sus profesores, se están dedicando a visitar institutos madrileños para convencer a los alumnos de lo mala que es “la piratería” (¡ooh!). Y, lo mejor: el diario El País ha decidido que tan magno acontecimiento se merece toda una página del periódico: la número 29 del suplemento de Madrid de ayer (¡ooohhh!).

Una vez repuestos del susto, analicemos el texto. Es una joya del humor. Según recoge el artículo, José Manuel Gómez Bravo, director de Propiedad Intelectual del Grupo Prisa y codirector de dicho master, aseguró sin rubor en la charla: “En Lavapiés hay gente con las manos sangrando después de estar tostando compactos y películas durante 18 horas”.

Otra perla: “A un chaval que toca en un grupo de rock le contaron que si un día decide colgar sus composiciones en la Red es bastante probable que alguien termine plagiándole”. Así que nada de regalar canciones en la Red, jóvenes músicos, que eso además es competencia desleal contra los artistas colegiados.

Pero la mejor es esta frase: “Los alumnos del curso pintaron un panorama desolador, con tiendas de discos sólo llenas de discos recopilatorios”. Yo todavía estoy temblando.

Abril 16, 2005

La nueva Ley de la Propiedad Intelectual recortará el derecho a cita

El último anteproyecto que se ha filtrado en Internet de la Ley de la Propiedad Intelectual (LPI), fechado el 20 de diciembre de 2004, recorta el derecho a cita. Esta reforma ilegalizará el “press clipping”, las empresas que comercializan revistas de prensa, e impedirá a medios como Periodistadigital.com reproducir artículos de otros diarios amparándose en el derecho a cita.

Más en Informativos Telecinco

Querido Teddy, vol. 2

noesmiproblema-gris.jpgnoesmiproblema-rojo.jpg noesmiproblema-rojoblanco.gif

El remix original, obra de Luis. El remix del remix a la izquierda, cortesía de Coldwind. El de abajo, perteneciente a una serie de tres, se lo agradecemos a elholo. Con un click pueden llegar a los archivos originales.

Y por supuesto, gracias a Amador, a quien le deseamos un muy feliz domingo con su nuevo Debian.

Abril 13, 2005

PPP (propaganda + product placement), la mejor solución contra el P2P

failedbizmodelcleft.jpg
La estrategia anunciada por nuestra ministra de cultura para solucionar la crisis discográfica por el método Goebbels y pasarle la factura al contribuyente (¿qué fue de los tiempos en que los lobbies privados se pagaban su propia propaganda?) no es la cima de la maldad absoluta; aún se puede perfeccionar. Sólo hace falta mirar un poquito al norte para tomar algunas ideas de los gabachos; ¿Qué tal combinar la propaganda con publicidad encubierta de servicios online de pago, y pasarla en los colegios en hora de clase?

CoCo se hace eco de un alucinante artículo de Le Monde sobre el "Tour de France de los colegios", una iniciativa para difundir el "uso responsable, prudente y civilizado de Internet". El tinglado lo monta una agencia de comunicación y marketing y lo pagan corporaciones como Google, Symantec, y Microsoft junto a organizaciones samaritanas como la European Music Copyright Alliance, el brazo propagandístico de las entidades de gestión europeas.

El procedimiento es el siguiente. Un día cualquiera se suspende la clase de inglés y se sustituye por una "sesión educativa sobre el buen uso de la Red". Tras una ilustrativa demostración de cómo usar Google para hacer los deberes y una guía para no caer en las garras de las redes pedófilas, se pasa al momento estrella: el vídeo preparado para la ocasión por PromusicFrance.com, punta de lanza de las campañas contra las descargas de redes P2P en Francia.

"Distribuir archivos musicales sobre los que no posees derechos se paga con 3 años de prisión y multa de 300.000 dólares...es un riesgo muy grande por algo tan pequeño, sobre todo cuando existen ofertas gratuitas y sitios legales de pago". Mientras un locutor lee este párrafo, sobre las imágenes se superponen los logos de iPod y el iTunes Music Store. Apple es obviamente otro de los colaboradores de la campaña.

Me pregunto cuánto se paga en Francia exactamente por la verguenza de un ministro de educación. Los mismos responsables de la campaña, por cierto, son escépticos respecto a su éxito, porque los alumnos a los que va dirigida no son suficientemente jóvenes.

"Para los estudiantes de 3º y 4º es quizás demasiado tarde, porque ya han adquirido malos reflejos...sería necesario quizás poder intervenir en primaria (7 años)".

Abril 03, 2005

Vendiendo música bajo CC

Cytek de Wifiblanes nos escribe para contarnos el interesante proyecto en el que se han embarcado: Wireless Unplugged. Músicos, editores de vídeo, ilustradores y fotografos de diferentes lugares realizan una obra colaborativa que acabará convertiéndose en una caja con un CD y DVD que venderán fisicamente, pero cuyos contenidos estarán licenciados bajo Creative Commons.

Esther Fuldauer, una de las participantes, explica así el proyecto:

El proyecto quiere demostrar que la música se puede vender con una licencia Creative Commons. Algunas de las canciones que irán en este album creadas por Musik ya están disponibles para bajarse gratuitamente, la única diferencia ahora y que seguramente haga este trabajo más atractivo para su compra es el trabajo realizado por cualquier artista que quiera contribuir. Cualquier cosa que quepa en la caja de un CD es válido: diseño, video arte, fotografía, arte y por supuesto la música. Este proyecto ya ha empezado se lanzará el próximo año 2006.

Marzo 28, 2005

El mercado de las ideas y, por ejemplo, la Pay Station

psp.jpgAhora, ésta os va a encantar: en pleno lanzamiento de la PSP en las américas, un juez de distrito de Oakland, California, ha ordenado a Sony Computer Entertainment Inc. (jp) y su filial americana el pago de 90.7 millones de dólares en concepto de daños a la empresa Immersion Corp. Además, Sony deberá detener inmediatamente la venta de productos que utilicen los controladores Dual Shock (los que tiemblan), así como otros cuarenta productos de software (aka videojuegos) que circulan por el mercado. Bienvenidos al maravilloso mundo del mercado de patentes.

El momento cumbre de Immersion corp. en el sector tecnológico fue la firma de un papel. Concretamente, la patente sobre el feedback táctil, el uso de dispositivos electrónicos controlados por un ordenador con un motor que vibra para estimular al usuario. Ese papel les ha reportado ya pingues beneficios, incluyendo 26 millones de dólares de Microsoft, ayer demandado por infracción de licencias, hoy parte del accionariado de la compañía; le han metido un puro a Sony por segunda vez y habrá que ver lo que pasa con el resto de los fabricantes de consolas. Esta empresa es el ejemplo perfecto de lo que vamos a ver en casa como las cosas se tuerzan del todo en Bruselas.

Las licencias y la responsabilidad. Tanto la oficina de patentes como el circuito legal del copyright se han convertido en el parquet de un nuevo mercado a explotar: el de las ideas. Propuestas empresariales como Intellectual Ventures, denominada la empresa del siglo XXI, son el ejemplo perfecto de ese nuevo mercado, un sistema de compraventa de un bien extremadamente sobrevalorado. Porque no nos engañemos: las ideas no valen tanto. Las musas de las ideas son ejemplarmente promiscuas; hasta el más borrico ha tenido una gran idea alguna vez, generalmente en el bar, después de unas cervezas. Lo realmente valioso, y raro, es su materialización.

Todos tenemos grandes ideas que cambiarían el mundo pero muy pocos tenemos la energía, el valor, los recursos o los conocimientos necesarios para convertirlas en realidad. Todos hemos salido del cine más de una vez pensando: vaya mierda de película, yo lo habría hecho mejor, pero no todos vendemos la casa para rodar un documental. ¿Qué ocurre cuando el hecho de haber tenido una idea brillante nos convierte en la única persona con derecho legal para llevarla a cabo? ¿Estamos todos capacitados para sacar adelante cualquier cosa que se nos ocurra, explotando todas sus ramificaciones hasta agotar la última posibilidad? Y lo que es más importante: ¿es justo que bloqueemos el camino a otros que sí lo están?

El mercado de las ideas deifica la posibilidad pero obstaculiza su ejecución. O, en otras palabras, premia al especulador y castiga al currante. O lo elimina. Empresas como Immersion empiezan trabajando en un proyecto que cambiará, mejorará o, sencillamente, ampliará el mercado tecnológico de una manera u otra. Hagan lo que hagan, tendrá que ser nuevo o mejor que lo que ya hay, porque si no no hacen negocio y la empresa fracasa. Son empresas llenas de técnicos, ingenieros, programadores y expertos que trabajan diez horas al día para ser los mejores. Pero ¿qué pasa cuando esa empresa gana la lotería patentando una idea que pega la campanada en un sector multimillonario, como es el caso de la industria del videojuego? Lo que pasa es casi un chiste de los cínicos en la industria: el romance con la innovación se acaba y los técnicos, ingenieros, programadores y expertos se van; es la era de los abogados. La compañía se ha convertido en un capítulo de Ally McBeal.

Es un hecho: la mayoría de las empresas que patentan licencias millonarias abandonan la innovación y acampan en el juzgado. Es igual que en el Monopoly: cuando has colocado cuatro hoteles en las calles de más valor ya no quieres seguir circulando, es mejor acabar en el trullo y cobrar peaje a todos los demás. Las ganancias ya no proceden de tu capacidad de innovar sino de coartar los avances de los que vienen detrás, convirtiendo el mercado del desarrollo en un campo de minas que, en última instancia, acaban explotando bajo los pies del consumidor en forma de productos deficientes o precios disparatados.

A mi Sony no me da pena, se lo pueden permitir. Lo que me da pena es el impuesto revolucionario que nos tocará pagar ahora por tener un mando molón, de los que tiemblan cuando viene el malo. Eso, y lo que está por venir.

Marzo 26, 2005

Thurston Moore: de las cintas caseras al Rip, Mix and Burn"

mixtape.jpg

Una vez más, nos están contando que las recopilaciones caseras (ahora en la forma de ripear y quemar CDs) están matando a la música. No es cierto: sencillamente son una manifestación del verdadero amor y afirmación del ego que supone compartir la música con tus amigos y amantes. Intentar controlar que la gente comparta música -cerrando redes P2P o blogs de MP3 o BitTorrents o la próxima tecnología que venga- es como intentar controlar los designios del corazón. No hay nada que pueda pararlo..

Thurston Moore de Sonic Youth es el editor de Mix Tape: The Art of Cassette Culture. Lean un anticipo en el Wired de este mes.

un banco de microorganismos armado contra patentes

brazilianbank.jpgEl gobierno brasileño no deja de sorprenderme con sus continuos arrebatos de lucidez extrema. El ministerio de medioambiente ha decidido abrir una base de datos abierta que compile todos los microorganismos descubiertos en el pais. Su intención formal es proteger esta información de la biopiratería, una práctica común por parte de compañías extranjeras que viajan al sur y recolectan este material para su explotación comercial, no sin antes bloquearlo con patentes que sus paises de origen no se pueden permitir comprar.

El Banco de Microorganismos -bautizado Colección Brasileña de Microorganismos Medioambientales e Industriales se inauró el 24 de Febrero, y pondrá sus bancos al servicio de la comunidad científica e industrial.

Gracias Cory!

Las discograficas indies preocupadas por la guerra contra el P2P

El gato escapó hace tanto tiempo y está tan lejos de su jaula que no tiene sentido seguir con la caza. Probablemente yo siga consiguiendo más fans de nuestra música, tanto si la consiguen legalmente como si no.

Es la opinión de Andy Gershon, presidente de V2 Records, discográfica de grupos como The White Stripes y Moby. Como muchos responsables de compañías de discos independientes está preocupado por que la disparatada batalla legal contra los sistemas de intercambio de archivos acaben dinamitando tecnologias que, hoy por hoy, son el futuro de la distribución de música en la Red.

Un artículo interesante: File-Sharing Case Worries Indie Artists.

Marzo 15, 2005

Aquellos que poseían la Biblia - Un Relato

Entonces el ADN de Spike Greenbaum probó que ella era la descendiente directa de Jesús o de un hermano suyo. Spike permitió a los católicos usar su Biblia a cambio de que el Papa la casara con su novia. Entonces dijo que como los curas pudieron elegir entre casarse o ser célibes durante los primeros 1.000 años, pero que después tuvieron que ser célibes durante los siguientes 1.000 años, todos los curas deberían ahora casarse con al menos una persona. Y como Jesús había dicho a sus seguidores que vendiesen sus posesiones y dieran su dinero a los pobres, todo objeto valioso propiedad de la Iglesia Católica tendría que ser donado para la investigación sobre el SIDA.

Los Católicos refunfuñaron, pero se consolaron un poco cuando los tribunales fallaron que el Corán era un trabajo derivado y Spike impidió a Arabia Saudí usarlo hasta que permitieran a las mujeres conducir y a los hombres no.

Hace un par de meses pusimos una entrada sobre la gente que se hizo con los derechos de la Biblia y tradujimos un poquito. Durante el tiempo de silencio Tones publicó la traducción completa en el Focoblog, y ahora al fin he podido hacerme con el enlace gracias a su ayuda. Disfruten de esta maravilla, cortesía de Fedorento, Dr.Zito y Alex Werden, traductores, y por supuesto el propio Tones.

Marzo 12, 2005

No somos piratas (tampoco en Francia)

Un internauta francés acaba de ser absuelto por un tribunal de apelación francés, que confirmó la sentencia dictada en octubre pasado por otra sala de menor rango. La acusación provenía de 17 gigantes de la industria cinematográfica (entre ellos Columbia Pictures Industries, Disney Enterprise, Dreamworks, Gaumont Columbia, MGM Entertainment, Paramount y Warner Bros), que acusaban a un estudiante de informática de disponer de 488 películas, unas copiadas de DVDs y otras descargadas desde Internet.

La sentencia -que crea jurisprudencia en el país galo- afirma literalmente que "una vez que una obra ha sido difundida, el autor no puede prohibir las copias o reproducciones estrictamente reservadas al uso privado del copista y no destinadas a un uso colectivo"...

Y ojo al dato: durante el juicio de apelación, el abogado defensor manifestó que un internauta, al comprar un ordenador o incluso un CDROM, ya pagaba una tasa para poder hacer una copia privada, antes de afirmar: "los internautas no son pues piratas, sino meros usuarios-consumidores".

Por su parte, los representantes de la industria del cine no lograron hacer valer ante el tribunal su tesis: "la descarga no es forzosamente ilegal. Lo ilegal es descargar de fuentes ilícitas. Y la primera copia de películas que aparece en los sitios de descarga es forzosamente ilegal".

La noticia es de Kriptópolis y David Bravo se encarga de comentarla breve y pertinentemente en clave local.

Marzo 10, 2005

Grupos musicales abrazan el 'copyleft' para hacerse escuchar por cauces alternativos

El cantautor de la parada de metro de Sol, en Madrid, no quiere una limosna, sino que le compren su CD artesanal. Lo mismo que la banda de viento gipsy instalada en la plaza de Catalunya de Barcelona. Kiko Veneno quiere que le compren sus canciones en Internet y sólo en Internet; M. C. D., que se las descarguen gratis en MP3, y Maria Schneider, que sus fans pongan dinero en ArtisShare para grabar su música.

La tienda de discos, como espacio de venta musical, ha perdido el monopolio. Y no sólo por culpa del top manta ni de la piratería.

La comunicación por Internet, la compresión de la música en MP3 y las nuevas formas del derecho de autor están alterando el final y el principio del negocio musical, la tienda y el sello discográfico. El llamado copyleft es un tipo de licencia que permite la reproducción de la obra siempre que se reconozca la autoría del original y, si se modifica, de los trozos no alterados.

La música de libre copia y distribución ha seducido a decenas de grupos sólo en España, noveles y veteranos. En un alarde de autogestión, ellos mismos producen sus discos y los regalan en sus webs. Defunkid, alma del grupo barcelonés laMundial.net, explica la situación: "Volvemos al directo, a las bandas pequeñas con poco público pero fiel". Defunkid se define como "la Elena Francis de los músicos" porque desde su web escribe artículos y responde a preguntas de cada vez más interesados: "Quieren saber qué implica hacer música libre. Si no hay más grupos copyleft es porque no tienen información".

El Ciberpaís descubre vuelve a tratar del tema del copyleft. La definición que da de éste parece sacada de "Juego de niños" y no sé si se llevaría ni un gallifante; por ignorancia o mala fe inspirada por la SGAE se llama "piratería" lo que no lo es (es los EE.UU. la descarga de las redes p2p de material con copyright será otra cosa e ilegal, pero en España es perfectamente legal en tanto que copia privada); y se repiten viejas falacias como que las ventas de discos bajan en todo el mundo, cuando el año pasado subieron al menos en un mercado tan importante como el británico, importante tanto en volumen como en creador de tendencias comerciales. Pero bueno, supongo que la noticia es que un gran medio generalista hable de la música e Internet citando más a Defunkid y Nacho que a Teddy Bautista. Paso a paso, tacita a tacita...

Marzo 07, 2005

Europa es un cashondeo

¿Qué hace un ciudadano europeo ante una tomadura reiterada de pelo? ¿Cuántas veces hay que repetir el partido, hasta que gane el sí de los gobiernos? Después de rasgarse ruidosamente las vestiduras a cuenta de la abstención de los españoles en el Referéndum de la Constitución europea, los gobiernos de la Unión aprueban (si Dinamarca, y los dioses, no lo remedian) las patentes de software en su reunión de hoy lunes. Y luego los burócratas europeos y los gobiernos de los estados de la Unión se extrañan de que los ciudadanos pasemos de su política. ¿Cómo no, si son capaces de rechazar la voluntad popular, expresada varias veces vía parlamento, todas las veces que haga falta hasta salirse con la suya y aprobar una norma perniciosa para Europa?

El aburrimiento en política está grandemente subestimado; siempre es mejor vivir en tiempos carentes de cualquier interés histórico, sin guerras, revoluciones ni convulsiones políticas. Bienaventurados son los tiempos de burocracias, en los que los cambios no son tan radicales como para provocar pasiones, en los que la política no es una cuestión de vida o muerte.

Pero todo tiene un límite.

Más, en Retiario. Por otra parte, la presidencia del Consejo Europeo ha aprobado las patentes, saltándose sus propias normas de procedimiento. Ole con "Europa" y con su puta madre...

Febrero 28, 2005

El Principito y el copyright

El Principito

"Si te encuentras un diamante que nadie reclama, el diamante es tuyo. Si encontraras una isla que a nadie pertenece, la isla es tuya. Si eres el primero en tener una idea y la haces patentar, nadie puede aprovecharla: es tuya. Las estrellas son mías, puesto que nadie, antes que yo, ha pensado en poseerlas."

Más en Estratega

Febrero 22, 2005

Traducción al catalán de Free Culture, de Lawwrence Lessig

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Cultura Lliure es un espacio de publicación de contenidos culturales libres y gratuitos creado por la gente de La Farga. Su primer proyecto es la traducción al catalán del texto fundamental de Lawrence Lessig. Aquí, versiones para descargar en PDF, txt y Open Office.

Febrero 16, 2005

How does this help readers?

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Penny Arcade explicando las ventajas para todos de los monopolios que el copyright hace posibles.

Febrero 14, 2005

derivando, que es gerundio

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Via BB, : una remezcla la campaña de la MPAA, You can click, but you can't hide, derivativa de una canción de John Perry Barlow, que se inspiró en una canción de The Road Warrior que usaba la famosa frase del boxeador Joe Louis: We can run but we can't hide.

Y no es la primera.

Febrero 11, 2005

"This whole park is copyrighted”

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"Los copyrights de las esculpturas y otros elementos como las fuentes, los jardines, etc, pertenecen a los artistas que los crearon. De este modo, cualquiera que reproduzca las obras, especialmente por motivos comerciales, necesita el permiso del artista. Los artistas cada vez son más sofisticados por lo que respecta al copyright y esta la práctica standard para los artistas de hoy día... Esto no era así hace años".

De manera que esto es lo que hay: incluso algunos de nuestros espacios más obviamente públicos ya no lo son; son propiedad privada. Solamente puedo imaginarme qué es lo próximo que viene--¿hacer micropagos via wireless a cambio de echarles un vistazo a los monumentos? ¿Por qué no? A las ciudades les vendría bien el dinero, ¿no? Lo que me gustaría saber es si los artistas y arquitectos implicados le han pagado a todo el mundo que ha cruzado alguna vez por su conciencia creativa. Una pena. La patología del mercado claramente llega más hondo de lo que la mayoría de nosotros había imaginado. Esta no es la manera de revivir nuestros espacios públicos o de convertir nuestras ciudades a lugares acogedores.

En fin, quizás no se hayan enterado de nada, pero yo explico y ustedes releen. A partir de este enlace en Trademark sobre cómo el ayuntamiento de Chicago limita la posibilidad de hacer fotos en sus parques y cómo, si no te portas bien, dos guardas montados en Segways te van a impedir que sigas adelante y te van a decir que "todo el parque tiene copyright". La historia se va contando enlace a enlace, empezando en Trademark. Cuyo autor se pregunta: "Si no está hecha con permiso del autor, la segunda imagen, de una escena reflejada en la aluvía metálica ¿viola el copyright de ola escultura?" Y añado, yo, ¿a quién pertenece el copyright de una foto reflejada en una obra de arte mostrada en público? En fin, que estas tonterías están de más tan temprano un sábado.

[David aclara en comentarios una cosita fundamental: En España, nuestra LPI dice: "Las obras situadas permanentemente en parques, calles, plazas u otras vías públicas pueden ser reproducidas, distribuidas y comunicadas libremente por medio de pinturas, dibujos, fotografías y procedimientos audiovisuales". Necesario recordar siempre que, aunque cada vez más homogéneas a peor, subiendo las restricciones como en una especie de partida de póker contra los ciudadanos, las legislaciones sobre la Propiedad Intelectual de los distintos países difieren, y que las batallas en los EE.UU. son las que quizás se siguen con más atención pero no son necesariamente las únicas ni, a corto plazo al menos, las de todos. Eso sí, son las mías más de 250 días al año...]

Febrero 10, 2005

El Copyright es malo para los autores: las pruebas

A partir de ahora cuando oiga aquello de que la Propiedad Intelectual es necesaria para proteger a los pobrecitos autores, échese mano a la cartera. Porque hay pruebas de que esa afirmación no es cierta.

El estudio se llama "Artists’ earnings and copyright: A review of British and German music industry data in the context of digital technologies" (Ingresos de los artistas y 'copyright'; una revisión de datos de las industrias musicales alemana y británica en el contexto de las nuevas tecnologías), de Martin Kretschmer, y sus resultados son espectaculares. Basándose en amplios estudios sobre la realidad industrial de ambos mercados y entrevistas en profundidad con 8 artistas (4 de cada país), Kretschmer llega a varias conclusiones de interés. La más importante: para la inmensa mayoría de los músicos (entendiendo como tales a compositores, productores y ejecutantes) el 'copyright' es económicamente negativo, y cada vez más.

La razón es que los ingresos que obtienen por este concepto casi todos los músicos son ridículos, mientras que el progresivo endurecimiento de las normativas de protección hace cada vez más difícil (y caro) a los mismos artistas asegurarse de que su uso de obra previa es legal. El efecto es que los costes de hacer música aumentan, pero no así los ingresos.

Más en Retiario. Siento volver al copyright, pero no todo va a ser publicidad acrobática.

Febrero 09, 2005

Porque los legos no son santos

church011.jpg

Sin ninguna patente de importancia, Lego cambió su estrategia a las leyes del copyright y el trademark para proteger su mercado. En particular, Lego ha intentado en muchos países registrar como una marca el aspecto de un bloque standard de Lego con sus ocho pigotes.

Mientras que Mr. Nielsen [de Lego] acepta el concepto de que se supone que las patentes solamente les dan a los inventores una protección limitada contra la competencia, insistió en que Mr. Christiansen [de inductria competidora Mega Blocks] diseño sus bloques con "atractivo visual" (?) [eye appeal], el cual está protegido por las leyes del copyright y el diseño industrial.

La complejidad de los litigios implica que ninguna parte puede proporcionar una hoja de resultados sin pérdidas. Lego, por ejemplo, ganó en un tribunal chino el año pasado contra el diseño de un juego pirata producido por una pequeña juguetera china. Pero Mega Blocks ha ganado ligitios de importancia en Francia e Italia, al igual que en la Agencia para las Marcas de la Unión Europea.

Igual que Apple, Lego se beneficia del marketing viral gratuito de sus fans, que, con proyectos como la construcción de esta impresionante catedral, le hacen una promoción por la que Lego solamente puede estar agradecida. Yo, por contra, siempre preferí los Tente, no me gustan las idolatrías, seculares o no, y encuentro un cierto placer en acercar a esta empresa en una de las obsesiones de este blog: la perversión de la propiedad intelectual. Tengan o no razón, merece la pena llamar atención sobre las prácticas intimidatorias de Lego, como hace en este artículo el NY Times. Catedral cortesía de Planeta Kornerson.

Febrero 08, 2005

elmercuriomiente.cl o como se censura en internet

Como un desafortunado precedente ha sido calificada la decisión del juez arbitro que acogió la demanda del consorcio empresarial periodístico Agustín Edwards y Cia., empresa propietaria del diario conservador “El Mercurio”, mediante la cual ésta reclamaba la titularidad sobre el nombre de dominio “elmercuriomiente.cl”.

El nombre de dominio en cuestión venía siendo usado por cerca de cuatro años por un colectivo de estudiantes de diversas carreras de la Universidad de Chile, quienes adoptaron la popular consigna del movimiento estudiantil de reforma universitaria de 1967 como un medio de comunicación en torno a temáticas estudiantiles, ante la falta de cobertura de la prensa sobre temáticas propias, tal cual aconteció con los hechos que dieron origen a la frase “el mercurio miente” durante la década de los sesenta...

El fallo asegura que el uso dado por la agrupación de estudiantes: carece de interés legítimo, ya que no tiene derecho alguno, ni siquiera un germen de derecho sobre la frase en cuestión; es engañosamente similar a la marca de que es titular la demandante, “El Mercurio”; y, constituye un acto de mala fe, pues vulnera la ética comercial.

Vía la entrada de gasc doy con un ya viejo y conocido caso de uso de la ley de la propiedad intelectual para practicar la censura contra las voces críticas. Casi veinte días, coño, a este paso cualquier día de estos pongo en Letras que Pisistrato mandó transcribir la Iliada. Diría más cosas sobre esa acción de Pisistrato, pero mejor no.

Febrero 04, 2005

Lecciones del tetracentenario

Es también conocido que cuando unos aristócratas y diplomáticos franceses visitaron España en 1612 se quedaron boquiabiertos al saber las humildes circunstancias y escasa consideración en que vivía Cervantes, quizá el escritor vivo en aquel momento con mayor reputación internacional, y que comentaron con indudable sorna que casi era mejor así, que permaneciera pobre para que siguiera enriqueciendo al mundo con sus obras.

Párrafo y anécdota de dos filos, a emplear por los mafiosos de la SGAE y por los que vean el copyright como un mero incentivo para crear y enriquecer a la sociedad, por dura que esta verdad sea en este caso extremo. Porque tampoco es cuestión de que nadie se muera en la miseria como esta instancia, la última vez que la literatura española aportó algo nuevo a la universal...

Febrero 01, 2005

Understanding Open Source and Free Software Licensing

FSlicensing.jpg

Guia práctica de las licencias de Free Software. Cita de Slashdot y barra libre en O'Reilly.

Enero 31, 2005

copyleft no es lo contrario a copyright

creative_vs_copyright.gifEl artículo de Adolfo Estalella en el diario económico Cinco días sobre la presentación de las licencias CC en Madrid es un ejemplo de libro de eso que está tan de moda de la paradoja de los medios, que en lugar de informar, desinforman, aunque sea con buena intención.

En la nueva cultura chocan usuarios con capacidad para realizar infinitas copias y empresas que tratan de mantener un modelo de negocio basado en el pago por cada copia de las obras. En medio ha surgido un movimiento llamado copyleft, que traza un camino intermedio entre la piratería y el copyright.

Uno espera que un redactor del diario económico más importante del país tenga más luces que Teo Cardalda o que, al menos, sea capaz de entender sus propias notas cuando vuelve de las conferencias. O que conozca la existencia de una herramienta fantástica llamada Google y que, además, la use antes de ponerse a escribir. Pero dice: no está claro que puedan desarrollarse modelos de negocio sostenibles basados en un uso de la propiedad intelectual tan flexible. Google! Google! O el botoncito de busqueda del Economist. O el Business Week. ¡O Google!

Decir que el copyleft es un término medio entre el copyright y la piratería es una barbaridad, por varias razones. La primera, que implica que el copyleft tontea con la ilegalidad, un matiz que Lawrence Lessig -abogado y reputado profesor de leyes en la Universidad de Stanford- y los muchos bufetes que han trabajado duro para adaptar estas licencias a la regulación de cada país, no apreciarían. La segunda -es algo complejo, lo entiendo -que descargar de la red y piratear no son sinónimos. La tercera es que demuestra que no se ha enterado de nada. Y me da la oportunidad de utilizar mi proverbio favorito: de buenas intenciones está asfaltado el camino hacia el infierno.

Copyleft no es lo contrario de copyright. Cada vez me doy más cuenta de que uno de los problemas fundamentales a la hora de entender la aproximación del copyleft a la sociedad y a la cultura está en su mismo nombre, copyleft. Es confuso. No funciona. Quizá por eso Lessig y su equipo han sido lo bastante astutos como para cambiarlo por Creative Commons y añadir a su logo el lema: Algunos derechos reservados frente al Todos los derechos reservados de la gran C del Copyright.

La palabra Copyleft existe porque nos hemos acostumbrado a que la palabra Copyright signifique una sola cosa. Lo cierto es que el Copyleft es uno de los modelos posibles del Copyright -que significa "derecho de copia"- y no su opuesto. Es verdad que es la alternativa moderada, pero no entre el Copyright y la pirateria, sino entre el modelo restrictivo de "todos los derechos reservados" del Copyright y el modelo -algunos creen que igual de restrictivo- de la GPL, bajo la cual cualquier código que utilice software con dicha licencia deberá redistribuirse bajo las mismas condiciones, incluso si un tercero quiere hacer dinero con él.

licenciasCC-ejemplo.jpg

Pablo Romero lo explica muy bien: el fin de las licencias Creative Commons es la promoción del dominio público y la difusión de la cultura mediante la creación de nuevas licencias de 'copyright'. El proceso de licenciar un trabajo con una CC es rápido, sencillo y ofrece varias opciones, desde la más cercana al Copyright tradicional (en el que se reservan los derechos de modificación, de publicación y de explotación) a la más abierta, llamada Atributiva, en la que los derechos de reproducción, modificación, publicación y explotación quedan libres para quien los quiera aprovechar siempre y cuando respete la atribución a su autor original. Las licencias se han adaptado a varios tipos diferentes de material creativo (imagen, audio, video, texto...) y cada una de esas licencias está definida en tres tipos de código: jurídico, informático y humano (comprensible para el usuario que no es ni jurista ni informático). Su fin, efectivamente, es el de ampliar un marco no restrictivo donde la creación sea un campo común en el que todos podamos sembrar y aprovechar sus frutos. Dar un poco para conseguir mucho.

Copyleft no significa renunciar al derecho de autor. Ni de coña. Que yo publique este articulo en mi blog con una licencia copyleft no significa que menganito pueda copiarlo, publicarlo en otro sitio y decir que lo ha escrito él. Claro, poder sí que puede, pero eso no es copyleft, es piratería (¿ven la diferencia?). Mi licencia me protege de eso y, si le pillo, le puedo denunciar por infringir la ley. La licencia de Elástico es atributiva y permite modificaciones pero no explotación comercial. Significa que, si alguien hace un libro con nuestros artículos -o incluye un artículo nuestro en un libro- y quiere cobrar por él, tiene que hablar con nosotros y conseguir nuestro permiso. Puede que se lo demos gratis y también puede que no (porque aquí, o follamos todos, o matamos a la puta). Pero si alguien se la salta, tiene responsabilidades legales que pagar.


Cuando el diario Madrid y más decide acogerse a una Creative Commons no lo hace movido por su espíritu de generosidad sino por su sentido común. Entiende que cada vez que alguien usa cualquiera de sus artículos, lo que consigue no es colocar un periódico menos sino ganar un lector más. El autor no pierde su artículo, sino que gana difusión. Y el Madrid y Más no pierde lectores porque sólo Madrid y Más puede darles lo que les gusta. Nadie quiere matar a la gallina de los huevos de oro. Sólo quieren que comamos todos. Algunos tendrán menos oro pero tocaremos a más.

Give a little, get a lot. Pero lo más importante, desde un punto de vista egoísta y también profesional, es que el autor recupere el control sobre su propia obra, un derecho que le ha sido arrebatado por empresas de gestión y de distribución que también dan un poco para conseguir mucho, pero cuyo modelo de negocio consiste en secuestrar dicha obra del resto de la sociedad. Como periodista, compositora y escritora, quiero tener poder de decisión acerca de mi propia obra sin renunciar a la difusión de la misma. Y ese es un derecho que nos ha costado recuperar, pero que ya nos ha reportado enormes beneficios, personales, profesionales y económicos.

Por eso estamos aqui trabajando en lugar de terminar los libros que se nos apilan junto al sofa. Porque no somos famosos ni millonarios y porque queremos dar un poquito para obtener mucho más. ¿Qué se creían, que éramos tontos?

"Algunos derechos reservados"

La difusión del conocimiento nunca fue tan fácil y tan asequible. Gracias a Internet, cualquier persona puede publicar y distribuir con un coste mínimo y con un alcance potencialmente planetario. En este contexto nació, hace dos años, Creative Commons, un proyecto internacional sin ánimo de lucro cuyo fin es la promoción del dominio público y la difusión de la cultura mediante la creación de nuevas licencias de 'copyright'. Estas nuevas licencias dejan en manos de los autores la decisión de quién puede usar y copiar sus obras. Es, en definitiva, el paso de la frase "todos los derechos reservados" a la expresión "algunos derechos reservados".

El pasado día 1 de octubre, en Barcelona, se presentaron las licencias Creative Commons adaptadas a la legislación española (Ley de la Propiedad Intelectual y normas de derechos de autor), en dos idiomas, castellano y catalán. Tres meses más tarde, el 24 de enero, un grupo de creadores, abogados, autores, editores y 'bloggers' celebró en Madrid una presentación para acercar al público esta nueva manera de proteger los derechos y, sobre todo, fomentar su uso.

Pablo ha escrito una espléndida introducción a las licencias Creative Commons en su cobertura del acto con el que se celebraron los 100 días de CC en España. El artículo (perfecto para que se lo envíen a quienes aún no hayan oído sobre CC) es del viernes pero nosotros lo vamos a poner hoy para empezar la semana con buen pie y darle además prominencia un día, el lunes, de muchas visitas tras el bajón del fin de semana. También Pablo nos dedica una entrada, a la que por timidez no enlazo pero que sí le agradecemos. Busquen, busquen.

Enero 30, 2005

Lessig y Barlow en Porto Alegre

Barlow-Lessig.jpgPara sufrir una incapacidad casi innata para la mitomanía y el entusiasmo no puedo negar que he tenido suerte con mis escasos "héroes": le estreché la mano a mi poeta vivo favorito y vi al artista inmenso de North sentado en la misma biblioteca a la que voy para absorber la tensión de los críos de primero. Y como todos los etc, de forma completamente inesperada pude perderme por un minuto. Así que me perdonarán (si quieren, si no da igual) esta curiosa foto de Larry Lessig (sentado, ensimismado) y John Perry Barlow (en alto, posando) tomada en Porto Alegre: al primero lo vi destrozar a Jack Valenti, al segundo le hice una entrevista un día precioso, y eso de verlos juntitos conmueve. A la imagen he llegado gracias a la flaneuse (lindo nombre), que enlaza a Llorenç Valverde, quien hace la foto y cita esta perla de Barlow:

Gutenberg amb el tipus mòbils va fer possible la producció de més llibres que els que l’esglèssia podia cremar. És a dir, la impremta va fer la crema de llibres ineficient, la qual cosa la va obligar a canviar d’estratègia: per comptes de seguir cremant llibres, varen optar per cremar els que tenien les idees (…) Avui les fogueres estan en el tubs dels raigs catòdics de les televisions

[Lo bueno de que esto no sea BP es que los trolls no se acuchillarán hasta los 150 comentarios por poner un texto en catalán. Qué menos podemos hacer hoy, por otra parte: díficil decidir en los Sevilla-Barça quién queremos que pierda, ante la imposibilidad de que lo hagan ambos, pero cuando se oyen disparates como que los palanganas tienen "perfil de Champions" los cuatro goles son infinitamente agradecidos. Y si encima no se pitan tres penaltis, esperamos que de forma completamente injusta, todo es aún más dulce...]

Enero 29, 2005

Software libre

Manuel Castells
LA VANGUARDIA, 29 de enero.

Mientras usted lee estas líneas yo estaré en el Foro Social Mundial de Porto Alegre hablando de software, internet y derechos de propiedad junto con el ministro-cantante Gilberto Gil, el catedrático de Stanford y fundador de Creative Commons, Larry Lessig, y el ex compositor de Grateful Death y actual presidente de la Free Electronic Frontier Foundation, John Perry Barlow. ¿Qué hacemos debatiendo de temas tecnológicos en medio de la gran reunión mediática de movimientos sociales globales? Pues planteando uno de los problemas esenciales de la humanidad hoy día: cómo evitar que la extraordinaria revolución en las tecnologías de información y comunicación sea monopolizada y esterilizada por una visión arcaica del derecho de propiedad y por manipulaciones de empresas como Microsoft.

Y es que hoy día se ha demostrado que hay formas de producción de la innovación tecnológica que pueden obtener resultados superiores a los de las empresas tradicionales a partir de la cooperación libre no remunerada y sin apropiación privada del conocimiento resultante del proceso de producción. Aunque estas formas de cooperación productiva pueden extenderse a otras actividades, sus resultados más espectaculares se registran en el software informático. Lo cual no es un tema menor. El software es el lenguaje que permite relacionarnos con los ordenadores y los sistemas digitalizados. O sea, con las redes de máquinas que forman la infraestructura básica de nuestra sociedad. La apropiación privada del software es equivalente a la apropiación de la escritura en los orígenes de la humanidad.

Y de hecho, durante muchos siglos, la escritura se reservó a quienes ejercían el poder y sus escribas. Pues bien, ocurre que desde hace casi tres décadas, junto al software propietario de empresas privadas, bien para su uso interno bien para venderlo, se desarrolló otro tipo de software para sistemas operativos, basado en el sistema Unix, que, por razones legales, los laboratorios Bell se vieron obligados a ceder a Berkeley y a otras universidades con la autorización para modificarlo sin límites legales. La diferencia fundamental entre ambos regímenes de propiedad es que las empresas, como Microsoft, no difunden lo que se llama el código fuente del programa, es decir, la fórmula que permite modificar, mejorar y reparar en caso de necesidad el software que se utiliza. Es algo así como si usted recibe el motor de su coche sellado y si se estropea ni usted ni ningún mecánico pueden repararlo.

Ni siquiera el servicio de manutención. Tiene que esperar a que la empresa saque un nuevo modelo de coche o de programa en el que hayan subsanado, sin que nadie sepa cómo, los problemas detectados. Pero con el programa Unix, inicialmente, los programadores (investigadores y estudiantes universitarios) difundieron desde el principio el código fuente justamente para que todo el mundo pudiera trabajar con él y modificarlo para el beneficio de la colectividad. De esa línea de programación salió, en 1991, el programa Linux, desarrollado en primera versión por un estudiante de 21 años de la Universidad de Helsinki, Linus Torvalds, que necesitaba un programa para su tesis y tras crear un primer sistema operativo lo puso en internet pidiendo ayuda para mejorarlo.

Todo el mundo podía acceder al código fuente, trabajar sobre él y ponerlo de nuevo en internet, con toda la información y sin cobrar nada, los resultados de su esfuerzo. En realidad, Torvalds utilizó un instrumento legal diseñado en 1984 por el fundador del movimiento de software libre, un programador del MIT llamado Richard Stallman. Se conoce como General Public License (GPL) según la cual todo el mundo puede utilizar libremente el software publicado con esa licencia (con acceso al código fuente) con la única condición de que todo lo que se haga sobre ese programa se vuelva a difundir públicamente con la misma condición, o sea, que nadie se pueda apropiar el resultado de ese trabajo. Es decir, que lo único que se prohíbe es la apropiación privada.

Pues bien, de esa forma de cooperación aparentemente utópica, salieron distintas versiones de Linux, que hoy día es generalmente considerado un sistema operativo tecnológicamente superior a los de Microsoft, que se utiliza en la mayoría de los servidores del world wide web en el mundo, que ya emplean un 14% de los servidores de gran tamaño y que cuenta con 21 millones de usuarios, en una progresión que parece imparable. ¿Juicio subjetivo? Miren lo que escribía en 1998 un alto ejecutivo de Microsoft en un memorándum interno que fue filtrado y se conoce como los documentos de Halloween:"Linux y otros defensores del software de código abierto representan una propuesta cada vez más creíble de que este software es tan robusto -si no más- que las alternativas comerciales".

A partir de ahí, el documento esboza estrategias de ataque contra el software libre, pero se encuentra con el problema, en sus propias palabras, "para competir contra el software de código abierto hay que apuntar a un proceso en lugar de a una empresa". Y, naturalmente, las empresas con más visión han entendido que ese tipo de programación libre es el futuro, de modo que multinacionales como IBM, Oracle, Netscape, Sun, Computer Associates, SAP, Hewlett Packard, Dell, Silicon Graphics, y una larga lista, basan muchos de sus sistemas en Linux y otros programas de código abierto, siempre respetando la cláusula de la no apropiación privada de los programas que utilizan y a cuyo desarrollo contribuyen. Algo semejante ocurre con el programa Apache, también creado por una red cooperativa de programadores y que hoy, con el apoyo de IBM, pero en régimen de propiedad libre, hace funcio-nar más de dos tercios de los servidores del world wide web que usted utiliza.

El éxito del movimiento de software libre explica el apoyo de numerosos gobiernos y administraciones a este tipo de programas, incluyendo Brasil, India, China, Francia, Alemania, Finlandia, Extremadura (donde crearon el programa Linex, como extensión simplificada de Linux), Euskadi y, recientemente, Catalunya. ¿Cómo es posible? Por un lado porque las empresas más inteligentes (grandes como IBM o de menor dimensión como Red Hat) saben ganar dinero con los servicios y aplicaciones desarrollados a partir de los programas de software libre sin matar la gallina de los huevos de oro, que es la libre contribución de cientos (y en algunos casos miles) de programadores que no donarían gratis su tiempo y su trabajo si los demás no respetaran la regla fundamental de no apropiarse privadamente el resultado del trabajo cooperativo. Pero, por otro lado, todavía hay que explicar por qué estos programadores se dedican a esto (normalmente en horas libres o como actividad secundaria en su horario de trabajo) sin buscar compensación económica. Las respuestas al enigma son tan variadas como las ideologías. Pero tenemos datos de encuestas sobre miembros de estas comunidades cooperativas de programadores.Ylas motivaciones son, en orden de frecuencia: la convicción de que el software tiene que ser libre porque es un derecho fundamental; la constatación de que la calidad técnica del software producido es muy superior al comercial; su mejora profesional mediante la participación en la comunidad en red, y el divertirse con esta actividad. Todo ello junto conduce a que estas redes tienen una potencia de creatividad infinitamente mayor, y por tanto un resultado de mayor calidad, a los de empresas parapetadas tras la propiedad intelectual.

El movimiento de software libre ejemplifica una forma de organización de la producción y la distribución en una economía del conocimiento que se basa en la propiedad común de la innovación, mediante la colaboración libre de los creadores, y la apropiación privada y comercial de las aplicaciones y productos derivados de esa creación.No se trata de abolir la propiedad privada, sino la propiedad de rentistas y parásitos que bloquean la innovación y la distribución de la riqueza de la humanidad. Es un viejo tema, desde Proudhon. Pero también es un tema fundamental en un mundo en desarrollo donde la batalla en torno a los derechos de propiedad intelectual es la cuestión decisiva para que el planeta comparta la innovación y sus beneficios, en un círculo virtuoso entre los que contribuyen a la innovación como productores y los que la mejoran como usuarios, estén donde estén y cualquiera que sea la posición de poder que heredaron de la geopolítica de la historia. De eso estamos hablando en Porto Alegre.

Enero 28, 2005

Tribunales alemanes catalogan al PC como 'máquina de copiar'

En un peligroso precedente para el sector y el consumidor, los jueces han condenado a Fujitsu Siemens a pagar 12 euros de canon por cada ordenador vendido en Alemania y reconocen a la sociedad alemana de autores VG Wort el derecho a percibir entre 20 y 300 euros por cada impresora vendida, dependiendo de la calidad y velocidad de la máquina.

Las sentencias, según la patronal alemana del sector informático, pueden suponer este año una factura de 90 millones de euros por las ventas de PC en ese país. Y las ventas de impresoras reportarían a VG Wort otros 116 millones como mínimo.

El cliente, previsiblemente, acabará cargando con estos costes adicionales. Si, en cambio, el fabricante absorbe el impacto para mantener la competitividad del precio de sus productos, deberá diseñar una estrategia comercial diferente en cada país de la UE, en función del canon aplicable. 'Ambas decisiones son desproporcionadas y no respetan la directiva europea de Derechos de autor', afirma Lizanne Scott, miembro del consejo ejecutivo de Eicta, una asociación que agrupa a los grandes nombres internacionales de la industria (desde Apple, Canon o HP hasta Microsoft o Toshiba).

Venga, de esto ya hablamos nosotros el 1 de enero, enlazando a un artículo del 28 de diciembre. Un mes más tarde, Cinco Días les cuenta a sus lectores lo que los lectores de este blog pudieron leer un mes antes, la instauración oficial de un canon a los discos duros en Alemania. Nunca es tarde si la dicha es buena, pero asusténse porque en Bélgica ya se lo están pensando y la SGAE enseña la patita por debajo de la puerta. Gracias a Alberto (otro Alberto) por el enlace.

Meet Guillaume Tena, "ciberterrorista"

Según Tena, su disputa con la empresa Tegam comenzó en el verano del 2001, cuando habló en contra de la compañía en un forum sobre tecnología, explicando que la afirmación de que el anti-virus Viguard proporcionaba una protección del 100% contra los virus no era válida. Cuando distintos medios lo retaron a que, a su vez, demostrara su propia afirmación, Tena empezó a investigar por su cuenta y descubrió 14 virus que Viguard no detectaba junto a varios "falsos positivos"--programas normales que Viguard erróneamente identificaba como virus. Después de llevar a cabo su investigación, Tena dijo que escribió un email a los creadores del software, avisándolos y pidiéndoles que corrigieran los errores.

El consejero delegado de Tegam, Marc Dotan, defiende, por contra, que Tena no les escribió hasta que esta información negativa fue publicada en la Red. Según Tena, sus descubrimientos los publicó después en su página en la primavera del 2002 y fue demandado en el verano del 2002 por violar la ley francesa de copyright.

Aunque los hechos que involucran a este científico francés de Harvard sean viejos, el juicio se celebró este mes y se falla en marzo. Otro caso más en el que las empresas emplean el copyright para amordazar a sus críticos. Teniendo en cuenta lo extraordinariamente represivas que son las leyes del copyright en Europa (aunque siempre estemos viendo la paja en el ojo anglosajón), parece caso cerrado en contra del francés Guillaume Tena, quien no sería raro que perdiera su visado y tuviera que abandonar los EE.UU. Otra vez la industria, se llame RIAA, Apple, o Tegam, golpeando a los más débiles, tengan razones legítimas o no. Y encima en este caso los malditos hijos de la gran puta que lo demandan acusan (aunque, ejem, no demandan) a Harvard de negligencia por no vigilar lo que hacemos y no detener la investigación "ilegal" de Tena. En fin...

Otra vez hay que agradecerle el artículo a Amador. Y a Google, éste del Register sobre el mismo tema que explica que Tena tiene suerte de que el caso preceda a la última Directiva Europea sobre el Copyright, porque ésta recorta más aún nuestras libertades.

Enero 24, 2005

Licencias Creative Commons en Madrid, episodio 2

Pasamos a J.A. Millán, que comenta como gracias a CC puedo llevarme mejor con mis clientes y proveedores. Ha publicado 22 libros, los 21 primeros por la vía tradicional, el número veintidos en la red, mediante una licencia CC. La reflexión es ¿dónde viven sus libros? ¿Qué es lo que él quiere cuando escribe? Que llegue a hundirse en cuantos más cerebros, mejor. Quiere dinero, como compensación por su tiempo y como medida de apreciación. Pero también quiere que sus editores y agentes ganen dinero, porque generan valor y se lo merecen. ¿Cómo hacerlo? Mediante una variedad de posibles modelos de negocio creativos y abiertos, que inciden en que a la gente le guste el libro, y terminen de hecho comprándolo. El libro puede estar en Internet, pero además es posible ganar dinero vendiéndolo, y contar además con una legión de entusiastas propagandistas del libro. Caso, sin ir más lejos del "We the Media", de Dan Gillmor, o del archifamoso "Cluetrain Manifesto".

Enrique Dans cubre a bote pronto la presentación de las licencias Creative Commons en Madrid. Más, en su post de esta mañana.

Utópicos realistas

Yo he pasado por el copyright, por la industria tradicional y por las multinacionales discográficas. En aquel momento parecía una buena idea. Cuando firmé mi primer contrato, con BMG Ariola en 1998, renuncie a la mayor parte del negocio que se montó alrededor de mis discos. De cada CD vendido, sólo cobraba un 8% del precio de venta a mayorista, la cuarta parte si el disco estaba de oferta o era comprado durante una campaña de televisión. En cuanto a los derechos de autor, de lo que recauda la Sociedad General de Autores y Editores a bares, radios y compradores de CDs vírgenes, muy poco es lo que llega al final a los propios músicos. Para empezar, está el 15% aproximadamente de intermediación que cobra la SGAE, a la que ahora además se suma un 0,51% que se destina a hacer lobby político para "combatir la piratería". Después, de lo que queda, alrededor del 50% se lo lleva la editorial, que es otro intermediario más que suele ser tu propia discográfica y que, en teoría, te cobra por promocionarte. Al final, cuando dejas de ser un ingenuo que aspira a forrarse con la venta de discos, descubres que el negocio de los músicos está en los conciertos y no en los derechos de autor o de copia. En mi caso, nueve de cada diez euros de mis ingresos musicales venían de las actuaciones en directo. Aunque las cantidades cambien, la proporción suele ser siempre la misma para la mayoría de los músicos.

El único problema es que no se consiguen conciertos si nadie te conoce, si nadie te escucha. Para eso estaban las discográficas. BMG Ariola, y después Universal Music, me aportaban tres cosas a cambio de quedarse con el negocio de mis discos. Me daban dinero para grabar el master del CD, para pagar el estudio, que era algo muy caro. Una producción normal de un LP, hace diez años, no bajaba de los 5 millones de las pesetas de entonces. También se ocupaban de fabricar ese CD de forma industrial y ponerlo en las tiendas. Y, por último, eran los que engrasaban los engranajes necesarios para que mi disco sonase en las radios y la gente se enterase de que existía.

Sin embargo, hoy la tecnología ha democratizado todo este proceso.

Si quieren saber qué precede y sigue a estos párrafos, pueden leer entero el discuso que soltará Nacho esta noche en Madrid en la presentación de las licencias CC en Madrid. Por cierto, según afirma Tones, con Creative Commons se liga mucho más. Interesante...

la música bien, gracias ¿y usted?

Cuando era pequeña, yo leía Ragazza. Ya está, ya lo he dicho. Me da vergüenza admitirlo, pero hay momentos en la vida de una blogger en que una tiene que hacer lo que tiene que hacer. Por favor, sigan conmigo. Hay desenlace sorpresa si llegan hasta el final.

Por ponernos un poco en situación y para aquellos que no sepan de lo que estoy hablando, Ragazza es una especie de Cosmo para niñas, más genérico que el Bravo, más pijo que el vale, que explora todas aquellas materias en las que una señorita joven se debe instruir. Esto es: edad y signo de los cantantes de moda, estado civil de las estrellas de Hollywood, tono y textura de maquillaje correspondiente a cada tipo de piel e historia, técnica y sociología de la manicura francesa. Uno de los momentos cumbre de cada número es, sin lugar a dudas, el test.

No se rian que es cosa seria. Como todo el mundo sabe, el test ha sido elaborado por un equipo de psicólogos, sociólogos, antropólogos y psiquiatras especializados en tests y sus resultados son técnicamente infalibles. Si ustedes han visto alguna serie adolescente americana, sabrán además que hay dos tipos de tests: el que se hace con las amigas mientras os arrancáis tiras de cera ardiendo las unas a las otras de la parte de atrás de los muslos y el que se realiza a solas en la intimidad. Los primeros, ¿Eres una buena amiga?, ¿Es ese el chico que más te conviene? y ¿Estás preparada para tener una relación? son un tema tan fascinante que vamos a guardarlo para otra ocasión. Hoy quiero hablar de los otros, de los íntimos. Concretamente del clásico: ¿Qué clase de persona eres?

Hay un motivo por el cual este test se hace a escondidas: hagas lo que hagas, pongas lo que pongas, siempre te sale la clase de persona que no quieres ser. Como a mi con el defensor base. Esta verdad irrefutable es un motivo constante de frustración para la sufrida adolescente, que acaba haciendo trampas como en Elige tu propia aventura, mirando los resultados y haciéndolo para atrás, para salir de C) eres inteligente, divertida y generosa. Tus amigos tienen motivos para confiar en ti aunque a veces te sientes un bicho raro y acabar en A) eres la chica más popular del colegio. Todos quieren ser amigos tuyos. Pero cuidado, ¡a veces se está muy solo en la cima! Y claro, todo este proceso resulta demasiado patético como para soportar la presencia de público. Pero éste tampoco es el tema, asi que dejen de preguntar.

¿Qué clase de persona eres? era como el DSM-IV pero sagazmente resumido en veinte preguntas y tres conclusiones. Su estrategia consistía en coger a la lectora desprevenida, para así asegurar que las respuestas eran honestas, genuinas y no habían sido meditadas de antemano. Así, junto con la sorprendente Cual es tu color favorito y la siempre inesperada Qué clase de películas te gustan: románticas, policíacas o de acción, había siempre alguna que te daba mucho que pensar. La mía era la siguiente:

Tu grupo favorito acaba de sacar un disco y toca en tu ciudad la próxima semana, pero tus padres te han recortado la paga y sólo tienes 2.000 pesetas hasta final de mes. ¿Qué haces?

a) Voy al concierto. ¡No me lo perdería ni loca!

b) ¡Me compro el disco! Cuesta lo mismo y puedo escucharlo todas las veces que quiera.

c) Me da tanta rabia tener que decidir que me gasto todo en helado, me paso el día del concierto llorando en el hombro de mi mejor amiga y engordo 300 gramos.


Como ven, la opción Ally McBeal está siempre disponible. Pero las otras dos son jodidillas. Porque veamos: mi grupo favorito no viene a tocar a mi pueblo todas las semanas y el disco me lo puedo comprar cuando mis padres me perdonen la trompa del pasado sábado y me vuelvan a subir la paga a 5.000. Pero ¿para qué coño quiero ir al concierto si no me sé las canciones? No hay una solución perfecta. Al menos, no la había hace quince años cuando yo leía el Ragazza y tenía que elegir. Pero hoy, a poco que el intrépido equipo de profesionales expertos del que hablábamos antes tenga hijos, conexión a la Red o un mínimo contacto con la realidad, habrá adaptado las tres opciones poco más o menos a:

a) Qué pregunta más tonta. Me bajé las canciones antes de que saliera el disco y me compré la entrada en la web con un 20% de descuento.

b) ¿Mi grupo favorito? ¿Pueden ser más específicos? Porque hay más de 900 grupos distintos en mi disco duro de 40 gigas y me gustan todos...

c) Estoy tan confusa por la estupidez de esta pregunta que creo que me voy a gastar todo en helado y a pasar el resto de la tarde llorando en el hombro de mi mejor amiga.

Tierra llamando Estopa y a Def con Dos. Los músicos lloran en la radio porque el señor MP3 les roba los dineros. La SGAE se queja en los tribunales de que sus ingresos han bajado por culpa del Peer to Peer. Pero lo cierto es que las salas, las promotoras y los músicos programan más giras que nunca, y la SGAE ha batido su récord de recaudación el año pasado. En los tiempos que vivimos los únicos que salen perdiendo son las discográficas, las gestoras y Ragazza. El resto sólo ganamos. Incluido el músico.

Enero 20, 2005

¿Y si contratamos a los que no piensan?

stop_a_la_pirateria.jpg Así con la broma, me da la sensacion de que alguno de los consejos prácticos para romper la baraja y forrarse definitivamente con la Propiedad Intelectual de ese andaluz universal que debería ser David Bravo ha llegado a la sala de reuniones de alguna discográfica.

Def con dos: Lo que no puede ser es que nadie se compre un puto disco. Tiene que haber un equilibrio. Una cosa es bajarse algunos discos de la red y otra cosa es la mafia del top manta. Creo que, aparte de SGAE y otras vainas, sólo se puede evitar el pirateo concienciando a la peña de que si todo se lo baja gratis, terminarán por no poder bajarse nada porque no habrá música que bajarse.

Alex Ubago: Es algo que poco a poco se está cargando la música, junto a ciertos portales de Internet que te permiten bajarte la música gratis. Son fraudes que no parecen ser demasiado graves, pero hay que concienciarse de que se está comerciando con nuestra obra y nuestras ideas. Hay que poner soluciones por parte de los compradores, las compañías y los comerciantes. Creo que es una cuestión de valorar más las ideas y darle valor a un disco.

Najwa Nimri: Internet es un arma de doble filo.

... y más y más joyas de los labios mismos de nuestros artistas en una selección de la ACAM.

Gracias Jorge. A mí también me da vergüenza.

Enero 19, 2005

Moving Image Contest Winners

power.jpgstealing.jpgmusic.jpg

La escuela de derecho de la universidad de Duke ha premiado cuatro brevísimos cortos en su concurso centrado en la forma en la que las leyes de la propiedad intelectual afectan al desarrollo de las artes. Gracias a Donna por el enlace.

Enero 13, 2005

Nueva derrota judicial de la SGAE

No es muy glamouroso, pero en esta guerra de guerrillas cada victoria, cada pequeño precedente (aunque no tengamos el derecho jurisprudencial anglosajón) cuenta:

La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) acaba de recibir su primer varapalo judicial en la batalla por cobrar un canon a las fiestas populares que se celebran en Galicia. El juzgado de Primera Instancia número 4 de Vigo ha rechazado la demanda del colectivo de autores contra la comisión que organiza las fiestas de Liñares, que se celebran en la parroquia de San Miguel de Oia desde hace dos siglos.

La sentencia desmonta las tesis de la Sociedad de Autores, y concluye que los vecinos que participan en la comisión de festejos no deben responder en ningún caso con su propio patrimonio a la reclamación económica. La jueza alude a las peculiaridades de los grupos de vecinos que organizan estos festejos para justificar que no sean tratadas como cualquier sociedad anónima, ya que carecen del elemental ánimo de lucro.

Y no sólo eso. El tribunal considera probado que la SGAE ya ingresa los derechos de autor a través de las orquestas, por lo que censura que la entidad pretenda cobrar también a las comisiones de fiestas por el mismo concepto. «Se estaría abonando dos veces por un mismo acto, algo equiparable a la doble imposición en materia fiscal», recoge el fallo.

El artículo completo en La Voz de Galicia.

Enero 12, 2005

La gente con los derechos de la Biblia - Una historia

El día era llegado para otra Extensión de Copyright de Mickey Mouse para mantener la propiedad estrella de la Disney fuera del dominio público. El sobrino de alguien tuvo una brillante idea. En vez de decirle al Congreso que añadiera los veinte años de rigor al plazo del copyright, ¿por qué no hacerlo a lo grande? Que extiendan el copyright 500 años.

La sobrina de alguien añadió otra razón aún más aguda para ello: Una extensión de 500 años permitiría que Disney buscara y encontrara a los herederos de Shakespeare y les comprara todos los derechos del Cisne de Avon. Da igual cuánto quiseran, el trato se amortizaría en seguida. Cada escuela que quisiese escenificar o estudiar a Shakespeare tendría que mandarle un cheque a la Disney. Cada periódico o revista o programa de radio que quisiera citar al Bardo tendría también que enviar sus respectivos cheques. Así que la Disney pidió, y el Congreso concedió, y la Organización Mundial para la Propiedad Intelectual (WIPO en sus siglas en inglés) siguió el ejemplo del Congreso. La Disney pagó a los herederos de Shakespeare y después usó los beneficios sacados de ahí para comprarles todos los derechos a los herederos de Dumas, Dickens, Twain, Mary Shelley, Jane Austen, Bram Stoker y más gente todavía. Una vez que la mayoría de las películas en los archivos de los demás estudios estuvieron sujetas al copyright de la Disney, los estudios se fueron a la bancarrota o se convirtieron en divisiones de la Disney.

Esto es solamente el principio, hay que ir siguiendo como la historia escrita por Will Shetterley para ver cómo verdaderamente llega al absurdo. Por cierto, alguien que tuviera el tiempo que yo no tengo debería traducir esto entero. Posible gracias a su licencia Creative Commons. Vía The Technology Liberation Front.

Enero 11, 2005

free as in freedom

opensourcebeer.gif ... and as in free beer! Y es verdad, que lo dice Cory: tanto la receta como el bonito diseño de la etiqueta de Vores Øl (en danés, nuestra cerveza) son descargables, utilizables, modificables y comercializables. Cualquiera puede fabricar y vender Vores Øl siempre y cuando se mantenga la licencia CC: Attribution & Share Alike.

¡Chúpate esa Coca-Cola!

The "Pirate Pyramid"

Pero interpretar así los datos es un error, al menos tal y como yo los entiendo. Los sitios en la cima son clubs exclusivos cuyos miembros compiten por ganar el mayor status intentando conseguir mejores contenidos antes que los demás. La meta principal no es sembrar [con archivos] la red p2p del internauta de a pie, sino ganar status y compartir archivos dentro de un pequeño grupo. Alguien en la periferia del grupo puede tomar un archivo y redistribuirlo a un club menos exclusivo, como una forma de ganar status en ese grupo de menor rango. Después, alguien en la periferia de ese club lo puede redistribuir otra vez; y así una y otra vez. Y de este modo el archivo se difunde al exterior de estos círculos, a clubs más numerosos y menos exclusivos, hasta que finalmente cualquiera puede conseguirlo. El archivo no se distribuye gracias a una conspiración coordinada, sino gracias a las acciones locales de individuos que buscan aumentar su status. Todo el proceso está organizado; pero está organizado como un mercado, no como una empresa.

Le debemos a Kroy (alg)una(s) entrada(s) que traten de este artículo de Wired sobre la "Internet en la sombra", artículo que, de momento, no se ha comentado mucho en español. Como es más divertido y se parece más a las presentaciones que dan (algunos de) mis alumnos voy a empezar por una de las refutaciones y luego seguiré con la exposición de los hechos. Ed Felten se diría que llega a la conclusión de que la transferencia de contenidos a las redes p2p viene a ser más o menos libertaria, en vez de seguir una dinámica comunista de planificación central. Lo interesante del post de Felten es que, dado su status, el propio autor del artículo se toma la molestia de venir a defenderse en comentarios. Continuará...

[Kroy ha tenido que esperar una semana, algunos más, pero helo aquí. Si me envían un enlace, mil gracias y ya lo verán en Elástico: todo va llega, antes o después, a este guiso...]

Enero 08, 2005

Confirmado: El copyleft es marxista

Afirmáis que poseéis Casablanca y que nadie más puede utilizar ese nombre sin vuestro permiso. ¿Qué me decís también de "Hermanos Warner"?. ¿ También lo tenéis en exclusiva?. Probablemente, tenéis derecho a utilizar el nombre de Warner, pero, ¿y el de Hermanos?. Profesionalmente, nosotros éramos Hermanos mucho antes que vosotros. Realizábamos giras como Los Hermanos Marx cuando la Vitaphone no era más que un sueño en la mente del inventor, e incluso antes que nosotros ha habido otros Hermanos: los Hermanos Smith; los Hermanos Karamazov; y el "Hermano, ¿puede darme una perra gorda?". Originalmente se decía: "Hermanos, ¿pueden darme una perra gorda?", pero esto representaba repartir demasiado una perra gorda, de modo que prescindieron de un hermano, dieron todo el dinero al otro y lo redujeron a "Hermano, ¿puede darme una perra gorda?".

Y ahora, Jack, pasemos a tu caso concreto. ¿Sostienes que el tuyo es un nombre original?. Bueno, pues no lo es. Fue utilizado mucho antes de que nacieses. Así, de repente, me vienen a la memoria dos Jack´s; existía el Jack de "Jack Matagigantes", y "Jack el Destripador", que en su época cortó unas cuantas figuras.

Nemo publica la traducción de la famosa carta que Groucho Marx les dirigió a los Warner cuando estos intentaron impedir que titularan Una noche en Casablanca Una noche en Casablanca. Todo a cuenta de los dimes y diretes sobre el presunto comunismo del Copyleft.

[Defunkid también nos avisaba amablemente de esta noticia más abajo]

Enero 07, 2005

A qué huelen las nubes, qué vota el copyleft

Iñigo se preguntaba qué iban a decir los liberales sobre el presunto comunismo del Copyleft. Como ya lo han hecho, en Mangas Verdes se le ha pegado un repasito al tema con un titular apropiadamente teológico:

Irrumpe un nuevo debate en la blogosfera: el copyleft, ¿es comunista o liberal? A priori, da la impresión de que hablamos del sexo de los ángeles, pues el tal copyleft no deja de ser una herramienta jurídica en el ámbito de los derechos de autor y, como toda herramienta, su ubicación o utilidad en determinado espectro ideológico o político dependerá del uso que se le dé y de la repercusión que tenga este uso en las estructuras económicas y sociales. Para Bill Gates, la cosa está clara: el copyleft es comunista. Para Antonio José Chinchetru y Enrique Dans, está igual de clara también: es radicalmente liberal.

Chez Escolar también se está hablando del asunto, aunque poco. Barrapunto todavía no sabe, no contesta.

Ya hacen hasta camisetas

title.gif

No sé, pero ¿no creen que hay algo perturbador en que todo el mundo se ponga a hablar, producir, crear en torno al mismo tema (1, 2) con esta energía frenética? Me pregunto.

Enero 06, 2005

esos rojos hijosdeputa

creativecomrades.gif

Jaime (via BB) ha puesto la imágen a la impagable entrevista de Bill Gates en news.com es la que califica a los abanderados de la Cultura Libre como una pandilla de neo-comunistas.

Por fin podemos deshacernos de esas viejas camisetas, gorras y banderitas del Che con la boina y el puro siendo guapo y revolucionario y abrazar la nueva propuesta: Creative Comrades. Para el joven revolucionario que hay en ti.

Dos añitos

partyinvite.gif

Los campos comunales creativos cumplen dos años de actividad efectiva, algo más de dos años y medio desde que se presentaran en sociedad el jueves 16 de mayo del 2002. Algo se ha conseguido desde entonces, mucho más queda.

Esos del copyleft son unos rojos

copyleftcommie.gifNo, yo diría que en la economía mundial hay más gente hoy que cree en la propiedad intelectual que nunca antes en el pasado. Hay menos comunistas en el mundo hoy día. Hay un tipo nuevo y actualizado de comunistas que quiere deshacerse de distintas maneras de los incentivos para los músicos y los cineastas y los programadores de software. No creen que esos incentivos deban existir.

A Xeni le parece, no sé por qué, que Bill Gates podría estar hablando de Creative Commons en esta entrevista, y voilà, he aquí la bandera de la nueva revolución.

Enero 01, 2005

El canon a los discos duros de los PC llega a Alemania

Ya que Miranda me empuja a ello, abandonando cualquier pretensión de resaca para escaquearme, vamos a empezar el año ya, ahora mismito, y de la forma que podía esperarse: resulta que en Alemania un tribunal ha ordenado que Fujitsu Siemens pague un canon por los PC que produce. Después de una pelea de dos años en los tribunales entre este fabricante y la sociedad de derechos de autor, que deseaba lograr una compensación por la copia digital de contenidos, han ganado "los autores". En principio el objetivo era obtener 30 euros, al final han logrado solamente 10. La cantidad es irrelevante, hasta cierto punto, lo importante es que se haya formulado un principio legal que se transmita por el resto de la UE como una mancha de aceite, a partir de la práctica habitual de igualar a todos los países "por arriba". En España este es un viejo proyecto de la SGAE, con la diferencia de que nuestros mafiosos locales no quieren dejarlo en una tasa fija sino proporcional al almacenamiento de cada disco duro...

Por cierto, muy feliz 2005 a todos.

[No encuentro la entrevista que Nacho le hizo a José Neri. Para demostrar que no me invento lo del canon a los PCs, este enlace]

Diciembre 30, 2004

Hacia unos campos comunales científicos

science-top-logo.gif Más sacado del maestro, que hoy tiene una portada esplendorosa. Ahora llega el momento de anunciar el lanzamiento, el uno de enero, de Science Commons. El modus operandi tradicional de las ciencias sirvió de modelo primero al software libre via Stallman, después a la visión de Lessig que se inspira en la de Stallman. El concepto de código abierto es instintivamente comprensible para un físico o un matemático, acaso menos para un ingeniero. Pero los ingenieros ya se sabe. En fin, ahora la iniciativa de los campos comunales científicos surge, dicen, para resolver toda una serie de fricciones entre enormes posibilidades científicas y tecnológicas y las aplicaciones concretas de las leyes de propiedad intelectual dentro de unas circunstancias cada vez más adversas: los problemas van desde una mayor dificultad a la hora de acceder a las revistas especializadas cuando están disponibles on-line en vez del papel, pasando por la posibilidad de aplicar derechos de propiedad intelectual a los datos mismos, o hasta una problemática mentalidad comercializadora de los resultados científicos que en colusión con la cultura de las patentes daña la ciencia básica. Ellos lo cuentan mejor, como hace el propio Lessig en su libro menos conocido, The Future of Ideas. Ahora sus objetivos incluyen proporcionar licencias de publicación similares a las de Creative Commons, abrir el flujo de datos en un ambiente que cada vez está más cerrado y mejorar la economía general de gestión de resultados de una investigación. Como ya he dicho, ellos lo explican mejor.

Diciembre 27, 2004

2.0.

code.jpgcode.jpgcode.jpg

Después de la siesta les cuento la última de uno de nuestros superhéroes de barrio favoritos. Copyright no es la mejor categoría para este libro en concreto, pero qué se le va a hacer si así es la vida. Imprecisa.

[Buena siesta... En fin, les contamos: Código y otras leyes del ciberespacio es el libro de Lessig. El que le dio forma a todo un campo, el ciberderecho, hace cinco años. Cultura libre es un buen libro, perfecto para los objetivos que se marca, y quien se haya asomado a sus notas verá que está mucho más pensado e investigado de lo que conscientemente parece. Pero no se olviden que en un embotellamiento de tráfico Lessig se escribe artículos para el New York Times que terminan en iniciativas en el Congreso, o lo harían de no ser por los esfuerzos de su archienemigo, Jack "el destripador" Valenti. Código es Lessig en circunstancias que le exigen otra cosa, un esfuerzo más profundo y sostenido.

Ahora ha llegado el momento de actualizarlo, porque en cinco años ha pasado de todo, y Lessig ha decididido hacerlo en público: en febrero publicará el libro original en un wiki y asignará a "capitanes correctores" la tarea de supervisar las correcciones de un capítulo determinado. Allá por junio tomará el resultado y lo reescribirá durante el verano para publicarlo en el otoño. El wiki de v.2 seguirá estando disponible, bajo una licencia Creative Commons. La idea no es escribir un nuevo libro, sino actualizarlo. Dos cosas: primero, quien quiera una edición digitalizada de v.1 y no la haya encontrado en los p2p, que esté al loro en febrero para darse al copy&paste; segundo, ojalá la nueva edición salga con licencia CC]

Cosas que pasan en mi pueblo

Hay cuestiones que son un escándalo. Educados en los telefilmes estadounidenses, muchos europeos confundimos nuestras relaciones con la justicia local. Eso provoca malentendidos y confusiones. Pero hay cosas que no dependen de la tradición jurídica de un país. O no debieran. El principio de que toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario no es un producto de las leyes estadounidenses: es un principio clave de cualquier democracia. Así se supone que es, excepto cuando es España, el acusador es la SGAE y la acusación, violar la propiedad intelectual. Entonces, la carga de la prueba se invierte y es el acusado el que debe demostrar su inocencia... con el respaldo del Tribunal Supremo. Esta aberración jurídica acaba de ser corregida por un tribunal en Sevilla, que ha decidido lo obvio: si la SGAE quiere demandar, deberá demostrar que hay violación de derechos. Los bares y discotecas que están recibiendo cartas de advertencia de la SGAE estos días harán bien en tomar nota: ya no basta con afirmar. Ahora la SGAE deberá demostrar que hay mal uso de sus canciones.

Más en Retiario.

[El café bar en concreto al que le ha dado la razón la Audiencia de Sevilla frente a la $GAE es el Aviador. ¿Alguno de nuestros queridos lectores sevillanos nos dice dónde está? Mil gracias]

Diciembre 26, 2004

Tiny p2p

Y cito:

# tinyp2p.py 1.0 (documentation at http://freedom-to-tinker.com/tinyp2p.html)
import sys, os, SimpleXMLRPCServer, xmlrpclib, re, hmac # (C) 2004, E.W. Felten
ar,pw,res = (sys.argv,lambda u:hmac.new(sys.argv[1],u).hexdigest(),re.search)
pxy,xs = (xmlrpclib.ServerProxy,SimpleXMLRPCServer.SimpleXMLRPCServer)
def ls(p=""):return filter(lambda n:(p=="")or res(p,n),os.listdir(os.getcwd()))
if ar[2]!="client": # license: http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.0
myU,prs,srv = ("http://"+ar[3]+":"+ar[4], ar[5:],lambda x:x.serve_forever())
def pr(x=[]): return ([(y in prs) or prs.append(y) for y in x] or 1) and prs
def c(n): return ((lambda f: (f.read(), f.close()))(file(n)))[0]
f=lambda p,n,a:(p==pw(myU))and(((n==0)and pr(a))or((n==1)and [ls(a)])or c(a))
def aug(u): return ((u==myU) and pr()) or pr(pxy(u).f(pw(u),0,pr([myU])))
pr() and [aug(s) for s in aug(pr()[0])]
(lambda sv:sv.register_function(f,"f") or srv(sv))(xs((ar[3],int(ar[4]))))
for url in pxy(ar[3]).f(pw(ar[3]),0,[]):
for fn in filter(lambda n:not n in ls(), (pxy(url).f(pw(url),1,ar[4]))[0]):
(lambda fi:fi.write(pxy(url).f(pw(url),2,fn)) or fi.close())(file(fn,"wc"))

Ed Felten ha escrito Tiny p2p, la aplicación para intercambiar ficheros más pequeña del mundo: quince líneas de código en Python de menos de 80 caracteres cada una. La primera que ven aquí es para el ser humano que la lea pero no cuenta para la máquina. El objetivo es demostrar la imposibilidad de controlar las aplicaciones p2p: son fáciles de crear, están al alcance de programadores de nivel medio, y cualquier intento de prohibirlas no dará ningún fruto duradero. Via The Technology Liberation Front.

[Según nos cuenta jwhn en comentarios, en respuesta a la aplicación de Felten hay quien ha producido una aún más corta, Molester, que consiste solamente en seis líneas de Perl:

$/=$_;$,=shift;$w=$a=shift;$k{+shift}=1;socket S,2,1,6;bind S,&a;for(listen
S,5;$SIG{ALRM}=\&i;m! (\S+) ([e-i])([^/]*)/!s&&($k{$w=$1}=$,eq$`)&&&$2){alarm
3;(accept(C,S),alarm 0)?read C,$_,1e6:($_="$, $a f".shift)}sub i{}sub t{socket
C,2,1,6;$k{$w}&&=(connect C,&a)?print C"$, ".pop:0;close C}sub h{t"$_ i/"for
keys%k}sub a{$w=~/:/;pack'CxnC4x8',2,$',split'\.',$`}sub f{$w=$_,t"$1 $3/"for
keys%k}sub e{open C,'>',$3;print C $'}sub g{open(C,'<',$3)&&t"$a e$3/".;&h}

A este paso la cosa quedará simplemente en "42". Más, mañana...]

Diciembre 22, 2004

Don't forget Poland

Aparentemente, todo esto de la discusión y la democracia importa poco a los abogados de las patentes, que han intentado (con nocturnidad y alevosía) 'colar' el texto por la puerta de atrás. Esta vez Polonia ha conseguido pararlo, pero ¿podemos fiarnos de que otra vez no reaparezca la cuestión, quizá en un Consejo de Sanidad o Defensa? ¿Piensan los abogados de las patentes que si logran aprobar la medida a traición no tendrá repercusiones? ¿Acaso creen que no se les pedirán responsabilidades si algo sale mal? Los políticos son sometidos a control, y también los burócratas europeos. A nadie le conviene crear euroescépticos en los países más europeístas de la Unión. Y menos en las industrias más avanzadas. Esperemos que no llegue el día en el que los 'lobbies' pro-patentes pesen más que la opinión de los representantes de la ciudadanía europea.

PP Cervera escribe sobre cómo Polonia ha salvado, de momento, a la UE de las patentes del software.

Diciembre 21, 2004

Este año, por haber sido malos...

home_taping.jpg

Como hace un frío de cuidado en Worcester, MA, a los chavales de Downhill Battle les resulta fácil sentarse calentitos en torno a una mesa a idear proyectos, y el de estas Navidades es claro, sencillo, y directo: mandarle carbón a la RIAA y a la MPAA. Por cada $100 donados a la Electronic Frontier Foundation (yo), Public Knowledge o IPac, un ladrillo de antracita.

Es un símbolo navideño muy mono para alguien que se ha portado mal todo el año. Me parece muy apropiado en respuesta a todas las cosas que la RIAA y la MPAA están haciendo., dice Nicholas Reville, uno de los codirectores.

En realidad lo que están haciendo, especialmente tras atacar y cerrar algunos de los directorios de torrentes, es ganar todas sus batallas hasta la derrota final, como bien explica Nacho. En fin, pueden leer más sobre el carbón aquí, y la camiseta la hemos sacado del Gran Mimón.

Diciembre 17, 2004

Tengo una oferta para usted...

Nuestro tocayo nos hace saber de esta carta que la SGAE está enviando a los bares para dejar claro que solamente ellos pueden autorizar el que se organicen fiestas de Fin de Año. La ha colgado Carlos escaneada, nosotros transcribimos el último párrafo, y estaría bien que alguien con más tiempo que nosotros la pasara completa a texto:

Les comunico que esta [sic] terminantemente prohibida la Fiesta que no cuente con la autorización de esta Entidad y procederemos de inmediato a solicitar las medidas cautelares urgentes en sede judicial que en derecho convergan [sic?], para prohibir la celebración de la referida fiesta e iniciando las acciones penales que en derecho correspondan por presente comisión de un delito contra la Propiedad Intelectual establecido en el art. 270 de [sic] vigente Código Penal.

Como ven, estos miserables no saben ni escribir...

Diciembre 12, 2004

y en nuestra sección hacking the ipod de hoy...

ipodhacks.JPG

Diciembre 02, 2004

La ministra tiene un plan

candado.jpg"Es necesario, especialmente a la luz de las exigencias derivadas del entorno digital, garantizar que las sociedades de gestión colectiva de los derechos de autor y de los derechos afines a los derechos de autor consigan un nivel más alto de racionalización y transparencia en el respeto de las normas de competencia."

Y glosando esta cita bien se dice que:

El plan de la ministra obvia todo control público sobre los fondos de las entidades de gestión. Se privatizan la justicia, la cultura y los impuestos, en manos de un Ministerio en la sombra.

Como Carlos es de la familia le vamos a pagar el titular, la foto, el enlace, la cita y el comentario deseándole de corazón que el vecino vuelva a compartir su WiFi. Generosos que somos, oiga.

[Hay gente insaciable: para terminar (?) le vamos a birlar también esta entrevista que le hicieron ayer en el prógrama Generación Red]

Diciembre 01, 2004

U2 contra Negativland Reloaded

box-front.jpgCuando el arte conceptual es así de pertinente y mordaz es maravilloso; es una pena que ocurra tan raramente. Francis Hwang, director de tecnología de Rhizome, ha tomado uno de los iPods edición especial U2 y lo ha llenado de canciones de Negativland, el famoso grupo de activistas musicales cuyo enfrentamiento a comienzos de los 90 con la banda irlandesa es uno de los episodios más legendarios de las guerras anticopyright. A continuación lo ha puesto en subasta en eBay, donde anuncia que donará todos los beneficios obtenidos a los activistas pro-P2P más conocidos, Downhill Battle.

La historia del litigio de U2 contra Negativland es larga, enrevesada y está ampliamente documentada en la Web. Resumiendo, tiene que ver con una versión de "I still Haven't Found what I'm Looking For" llena de samples que no les hizo demasiada gracia a los irlandeses, y con la ocurrencia de Negativland de editar un LP titulado "U2" (en su portada, la palabra "Negativland" aparecía en caracteres pequeños, mientras que las letras "U2" ocupaban toda la portada). Los episodios más gloriosos del caso incluyen la ocasión en que el manager de U2 ofreció una entrevista con la banda a Mondo 2000, la revista por excelencia sobre cibercultura a comienzos de los 90. En vez de elegir un periodista, el director envío a dos miembros de Negativland a charlar un ratito con The Edge.

Dos referencias esenciales para los que quieran saber más: el documental sobre música y copyright Sonic Outlaws, de Craig Baldwin, que gira fundamentalmente sobre el caso, y Fair Use: The Story of the letter "U" and the Numeral "2", el entretenidísimo libro que editaron Negativland contando su versión de la historia a través de reproducciones facsímiles de cada documento legal, fax y comunicación entre las partes que generó el litigio.

Noviembre 22, 2004

Rip, Mix, Burn, Sue

La charla del siempre maravilloso Ed Felten en las lecturas de Princeton sobre copyright y technology, "Rip, Mix, Burn, Sue: Technology, Politics, and the Fight to Control Digital Media" está disponible en la Red. Como dice Cory, una fantástica introducción para geeks, abogados y civiles acerca del Copyright.

Noviembre 18, 2004

La primera, en la frente

Pagamos por los libros, los CDs, los DVDs; pagamos por los reproductores, los ordenadores y las pantallas. Pagamos por los servicios de televisión. Pagamos por los legisladores que elaboran los candados que nos prohiben hacer lo que queremos con nuestras compras. Pagamos por los policías que se encargan de (intentar) hacer cumplir esas leyes, y por los jueces que nos enchironan por violarlas. Pagamos por las cárceles, claro, y por los sustratos tecnológicos; por las fotocopiadoras y los CDs vírgenes (violen derechos de propiedad intelectual o no). Pagamos, y pagamos, y pagamos.

A cambio cada vez podemos hacer menos cosas con lo pagado. Si el vendedor quiere puede predeterminar cómo, quién, dónde y cuándo podemos escuchar su música, ver su película o leer su texto, sin ofrecer contrapartidas (¿una rebajita, al menos?), sin dar explicaciones, sin avisar siquiera. Eso sí, la ley amenaza con penas de cárcel a quien simplemente posea una herramienta para eliminar esas protecciones. Como semejante legislación es absurda e imposible de hacer cumplir, cada vez hay que hacerla más draconiana. Como la ley no funciona por estricta que sea, cada vez hay que establecer controles tecnológicos más férreos. Unos por otros, y la casa sin barrer.

Y todo esto, ¿para qué? No para defender a la cultura. No para defender a los consumidores (desde luego). Todo para defender a una industria que se niega a afrontar el futuro; que en lugar de adaptarse prefiere morir, pero llevándose por delante a cuantos pueda. ¿Merece la pena encarcelar a chavales por escuchar música? ¿De veras desean los cineastas que se procese judicialmente a gente por el pecado de ver copias irregulares de sus películas? ¿Desde cuándo hacerse rico al precio que sea es el objetivo de la literatura?

PP Cervera hablando sobre el nuevo proyecto de la ley española de la propiedad intelectual, que ha dedicado dos años a su elaboración (es decir, a escuchar, es decir, a dejarse influir / comprar por los productores) y va a dedicar una semana a escuchar a la ciudadanía. En Barrapunto tienen más enlaces, más que decir, y más comentarios.

Noviembre 14, 2004

La insurrección wireless

Como han tenido ocasión de comprobar los amigos que me visitan, la hospitalidad de mi casa no se limita a una copa de brandy. Si tengo conexión permanente a Internet, es un desperdicio no usarla. Si me sobra ancho de banda, que lo disfrute el amigo, o el vecino. Dejar la conexión wi-fi abierta es todo un detalle de urbanidad, que además cumple una función revolucionaria: hace inútil cualquier investigación policial basada exclusivamente en la IP.

Si una conexión wi-fi está permanentemente abierta, es imposible demostrar la procedencia de cualquier transmisión basada en esa IP, que puede tener su origen en cualquier ordenador situado en un rango de cien metros. Si multiplicamos esas conexiones abiertas a lo largo y ancho de la ciudad, el efecto expansivo es revolucionario.

Sin orden de entrada y registro, una simple IP no prueba nada. Señores parlamentarios, muchas gracias: han conseguido socializar mis delitos. Compartir siempre es bueno: ha llegado el momento de la insurrección wireless.

Un poquito tarde, pero es un mes raro y de todas formas nueve días no es nada cuando llevamos esta preciosa y gélida mañana de domingo escuchando polifónicos llantos de amor del siglo XIV. Más.

Noviembre 09, 2004

Patapalo es un pirata malo

Y canten conmigo:

Tiene una pata
que no es ni de palo,
es de aluminio del Japón

Y ahora cito: Tiene que venir un tipo de Harvard para que lo comente yo aquí. [...] Y por fin Harvard nos ha abierto los ojos.

David Bravo era seguramente uno de esos tíos de derecho que en los noventa nos quitaba el sitio a los de filología en nuestras propias bibliotecas para dedicarse a subrayar los libros con extraños lápices bicolores azulirrojos, "estudiando". Diez años más tarde y un océano de por medio parece que es que uno no puede estar tranquilo y, ay, debe soportar pacientemente esta falta de respeto, este cashondeo injustificado para con mi reverenda y poco santa Alma Mater. Harían falta al menos una imposible cervecita otoñal en La Moneda y otra en El Salvador para arreglarlo. Y tras mencionar estos hermosos nombres y embargado por la nostalgia producto de haberme perdido noviembre en Sevilla ya ocho años, déjenme soltar una lagrimisha de emosión y dirigirles a esta charla de una hora que al fin he podido escuchar, en la cual, tras valientemente adentrarse en la Plaza del Pumarejo, Bravo repasa las mentiras más famosas sobre la piratería. Algunos momentos importantes, sin orden ni concierto:

  • La redención de ese primo que todos tenemos (¿quién podría hablar en público sin tener "un primo" o "un amigo" a mano?), que pasó de ver películas de Bud Spenser a hablar de Noam Chomsky gracias a la ilustración recibida de las redes p2p.

  • Cifras: Kiko Veneno, autor de la bonita letra que encabeza esta entrada, gana "un pastón" con los royalties de sus discos: en seis meses vendió unas 600 copias y ganó unas 6000 pesetas, es decir, diez pesetas por disco, una peseta por canción, aunque en Veneno sólo hay siete y con eso puede forrarse aún má erijoputa. Bajando el nivel artístico, mencionemos que Bruce Springsteen ha ganado más con diez conciertos que con todos los royalties de todos sus discos durante toda su carrera.

  • La libertad de expresión no es solamente poder expresar lo que uno quiera, o mejor, no sirve de nada si no hay nada que expresar. De ahí la importancia de las nuevas formas democratizadoras de distribución cultural para lograr una sociedad más sana.

  • Hay una confusión entre copia de seguridad y copia privada. Según la legislación española, la primera se aplica solamente a los programas informáticos y requiere en efecto la propiedad legal de lo copiado. La segunda, no. Es una copia para uso privado sin ánimo de lucro. No es (o no es solamente) la copia que hacemos del CD que hemos comprado para escucharlo en el coche.

  • La SGAE y los "delitos" del nuevo código penal: Según la interpretación que querría imponer gente como esos sociatas de mierda que son Ramoncín y compañía, si yo fotocopio una página de un libro de don Federico Jiménez Losantos y la uso para alimentarme el odio, voy a la cárcel de seis meses a dos años. Si lo veo y mostrando la intolerancia inherente de la izquierda le meto dos hostias "no muy fuerte", "flojito", solamente se trata de una falta de lesiones. Así que ya saben a que están invitado estos desgraciados. La maldad y el fascismo de la progresía no tienen límites. [Aquí, confesémoslo, hemos reelaborado ligeramente el argumento original]

  • Seguimos hilando nosotros: un serio problema a la hora de tratar de estas cuestiones es que en este asunto, como en todo lo relativo a Internet, no hacemos más que mirar a los EE.UU., que tienen una tradición jurídica distinta a la no anglosajona, una tradición que se basa en la jurisprudencia, en lo que dicen y deciden los jueces de los casos concretos. Pero en España quien manda es el legislador y por tanto no hay que decir tanto que "esto ya lo interpretarán los jueces". No. Lean lo que el legislador tiene que decir sobre el tema e ignoren tanta intoxicación de la SGAE.

  • Pero, por otra parte, el juez está obligado a interpretar el texto de acuerdo a la realidad social y el imaginario colectivo, y si la SGAE logra convencer a la gente de que bajarse canciones de Internet es un delito, que la copia privada es la copia de seguridad, y que de todas formas es un delito, la cagamos. Así que educación a quien la necesite sobre las mentiras más famosas sobre la piratería.

  • Lo de si es delito o no que un tío te deje inconsciente, te raje y te saque un órgano es para que ustedes mismos lo disfruten
  • Y es que en general es para que ustedes lo escuchen todo aunque ya haya contado (o mal contado) algunos de los mejores momentos de la película, porque Bravo lo ehplica tó con un arte queh que lo borda er tío. 30Mb de nada que vienen a ser una horita que se pasa como un suspiro.

    Noviembre 02, 2004

    Creative Commons en Piksel04

    Prodromos Tsiavos, responsable legal del proyecto iCommons en Inglaterra empieza ahora mismo su charla sobre Creative Commons en Piksel. Si estais interesados en asistir a la charla, nuestro querido Pedro Soler ha conseguido en los últimos minutos que funcione el streamming.

    Por favor, dirijan sus punteros aquí y sigan las instrucciones.

    Noviembre 01, 2004

    ¿Es delito bajarse música desde Internet (en España)?

    Tras el soplo de aire fresco, de realidad y de mundo exterior que trajo Régine, Elástico regresa a su programación habitual del cortapega, del enlace a otros, del refrito y lo intertehtuah:

    El 1 de octubre entraba en vigor el nuevo Código Penal, que ha intentado reforzar la protección la propiedad intelectual. Sin embargo, a día de hoy, los juristas no se ponen de acuerdo cuando tienen que responder a la pregunta de si los miles de internautas españoles que se descargan obras protegidas están cometiendo o no un delito penal y, por tanto, pueden acabar en la cárcel. EL PAÍS / NEGOCIOS ha planteado a seis expertos en Derecho de las tecnologías de la información una pregunta muy simple: "¿Es delito descargarse música desde Internet". Éstas son sus opiniones.

    Cortesía de Carlos, que habla en el artículo, lo cita entero en su República Internet, y encima apunta a esta charla titulada "Copyleft por sevillanas" de Javier Maestre. Esperamos que no le robaran al entrar/salir del edificio donde se celebró el acto.

    Octubre 27, 2004

    Amateur-to-Amateur

    Greg Lastowka y
    Dan Hunter
    : Amateur-to-Amateur

    El copyright, se dice habitualmente, es de importancia para la sociedad porque fomenta la producción de contenido expresivo que es beneficioso socialmente y culturalmente significativo. Sin embargo, concentrar nuestra atención en la historia reciente del copyright nos ciega con respecto a las prácticas de información social que han existido siempre. En este artículo, examinamos estas prácticas de información social, y cuestionamos el papel del copyright dentro de ellas. Postulamos un modelo funcional de lo que hace falta para que el contenido se traslade del creador al usuario. Éstas son las funciones que conciernen a la creación, selección, producción, diseminación, promoción, venta y uso de contenido expresivo. Demostramos cómo el control comercial centralizado del contenido informativo ha sido la fuerza que ha guiado la expansión del copyright. Sin embargo, todas las funciones que las industrias del copyright solían controlar están experimentando una revolucionaria descentralización y desaparición de intermediarios. Diferentes aspectos de la tecnología de la información, notablemente la digitalización de la información, la propiedad generalizada de computadoras, la aparición de Internet y el desarrollo de software social, amenazan la viabilidad y el atractivo del control centralizado sobre cada uno de las funciones del contenido. Estas funciones cada vez más se llevan a cabo por individuos y grupos desorganizados y repartidos. Esto presenta un reto para el copyright como la fuerza regulatoria principal de las prácticas informativas, debido a que el copyright tiene como premisa una estructura de control central que ya no funciona por lo que respecta al contenido creativo. Examinamos las implicaciones de este cambio en términos de normativas para nuestra política del copyright en esta era post-copyright. De un modo más destacable, llegamos a la conclusión de que la ley del copyright necesita recibir un ajuste para así reconocer la oportunidad y el atractivo del contenido descentralizado, y el mercado expandido de ideas que promete.

    Octubre 25, 2004

    Parón al canon por prestamo en las bibliotecas públicas

    Esto no es tan glamouroso como la foto de abajo, pero no viene nada mal comentar que el gobierno español se ha negado a implementar la directiva de la Unión Europea para tasar con un canon el préstamo de libros en las bibliotecas públicas, desoyendo el deseo de la Comisión de que haya normativas uniformes en todos los países miembros. El primero en la UE en imponer esta tasa a la cultura fue Dinamarca, allá por 1946 y siguiendo la perniciosa tradición continental de los droits d'auteur que desde la convención de Berna de 1886 estableció los derechos morales y económicos de los autores a controlar todos y cada uno de los usos de sus obras de una forma automática sobre cualquier formato existente o por inventar. Se puede además recordar que el que la UE imponga la paridad entre sus miembros y su negativa a que nadie "pierda" nada obligó a extender a partir del uno de enero de 1996 el plazo post-mortem de 50 a 70 años simplemente porque los alemanes tenían un plazo más largo para compensar por las muertes tempranas de autores causadas por dos guerras mundiales. Como resultado, los autores alemanes no "perdieron" veinte años pero otros países tuvieron que joderse y, por ejemplo, ver en el ámbito anglosajón cómo James Joyce, W.B. Yeats, Virginia Woolf le eran expropiados a la ciudadanía para devolvérselos a miserables como el nieto de Joyce. Y dado que todo está bajo la santa voluntad del "autor", y que no hay licencias automáticas a cambio del pago de royalties establecidos (como pasa al menos en EE.UU. a la hora de hacer versiones de canciones), el control sobre la cultura europea que un montón de nietos europeos endiosados y enriquecidos ejercen y ejercerán va a ir para largo.

    Dos pequeños ejemplos

    Se podrá discutir su calidad, pero no negar el carácter icónico de La familia de Pascual Duarte; como fue publicada en 1942 y su autor no murió hasta el 2002 no entrará en el dominio público hasta el 2072, es decir, 130 años después de su creación: es como si a la hora de adaptar una novela al cine, o componer canciones a partir de un libro de poemas, solamente pudiéramos usar tranquilamente obras anteriores a 1874 (excluyendo a casi todo Galdós, gracias a Dios). Por su parte, El tambor de hojalata, la mejor novela alemana de la posguerra, seguramente la mejor novela europea de la posguerra, no se sabe cuándo quedará libre: se escribió hace 45 años, su autor aún está vivo, y por tanto hay que contar al menos con 115 años de control, es decir, como si solamente pudiéramos usar la cultura anterior a 1889. Dos casos extremos, por tratarse de escritores longevos que publicaron relativamente jóvenes, pero que ilustran hasta qué punto absurdo pueden llegar las leyes contemporáneas del copyright en Europa y, desde 1998, en los EE.UU. Se ha enterrado basura tóxicamente radioactiva que va a estar activa y destruyendo durante mucho tiempo. A cambio de no volver a tener un Avellaneda, nunca jamás otro Shakespeare, nunca jamás otro Schubert. En cuanto a la cultura "popular", pregúntense por qué ha florecido infinitamente más en la menos proteccionista tradición anglosajona.

    Porque recuérdese, además, que no es cuestión solamente de pagar, sino de conseguir la aprobación de los herederos al propio proyecto artístico, aparte de las compensaciones económicas que ese permiso implique. Supongo que todos los europeos que nos indignamos leyendo a un Lessig indignado somos como aquel personaje de teatro que descubre que toda su vida ha estado hablando en prosa: ni vivimos en una cultura libre, ni lo hemos hecho desde 1886, ni lo haremos por mucho tiempo. Así que el que tu gobierno (que tan encamado anda con la SGAE) tenga un instante de dignidad y respeto al ciudadano y la cultura no es más que un respiro, pero un respiro necesario y agradecido.

    Octubre 18, 2004

    No tan utópicos

    Ignacio Escolar

    “Queremos música gratis”, dice Jaume Sisa en un artículo publicado este domingo por La Vanguardia donde ridiculiza toda crítica al actual modelo económico del negocio musical llevando la discusión al extremo del absurdo. “Y Bill Gates regalará los ordenadores y accesorios pertinentes para copiar y bajarse música, y sus empleados obtendrán gratuitamente la comida, la ropa y la vivienda, con lo que ello significa y la repercusión que tendrá en la economía”.

    Al marxista en fase de descompresión anarquista que es Teddy Bautista y al resto de sus trasnochados acólitos no les caben más modelos en la cabeza. O ellos o el soviet. O su mundo o la anarquía. Es la misma trampa dialéctica que utilizan muchos extremistas cuando discuten sobre la guerra de Irak y convierten cualquier crítica a la invasión en un apoyo a Sadam y a los terroristas de Al Qaeda. En el caso de Sisa, los saltos argumentales son aún más burdos.

    “Los músicos y cantantes daremos el primer paso renunciando a cobrar por tocar y cantar”, dice el artista en su primer malabarismo. Pero nadie pide que los músicos se mueran de hambre o que la creación sea un trabajo sin recompensa. Lo que se discute hoy es cómo debería ser ese sistema de recompensas en un mundo digital donde la copia cuesta cero.

    Sisa, como todos los músicos, sabe bien que ya hoy la principal fuente de ingresos son los conciertos, no lo derechos por copia. Los grandes perjudicados por la piratería son los sellos discográficos y demás intermediarios en el negocio musical, que ven su negocio desaparecer del mismo modo en que murieron los trenes de vapor o las carretas de caballos. Cuando nació el disco, miles de músicos se fueron al paro, pues ya no era necesario pagarles el sueldo para dar ambiente a un local. Bastaba una gramola. La tecnología se lo dio, la tecnología se lo quitó.

    Si se coloca como víctima a los músicos –cuando hoy los grandes perjudicados son las discográficas– se cae en la misma demagogia que supondría argumentar que los pobres trabajadores del BSCH son los mayores afectados con el proceso judicial a su presidente, Emilio Botín. Cuando se pide que se limite la tecnología para proteger a los viejos intereses, la antigua forma de hacer dinero, los argumentos no son muy distintos a los que daría Kodak si en su mano estuviese prohibir las cámaras digitales.

    Sí, queremos música gratis. O, al menos, muchísimo más barata. Pero gratis no significa que los que la produzcan no puedan vivir de su trabajo. La tele es gratis y cientos de personas viven de ella. Hasta negocios en los que cada copia y su distribución cuestan, como la prensa en papel, ya pueden ser gratis para los consumidores.

    Muchos músicos deberían dedicar los esfuerzos que hoy emplean en quejarse de la piratería en buscar la manera de cabalgar estar nueva ola tecnología. Son ellos, y no las discográficas, los que tienen todo por ganar en un nuevo mundo donde el planeta puede escucharte sin que el negocio del espectáculo te bendiga. Hoy, si no eres uno de esos músicos retirados que viven de las viejas rentas sin trabajar, sin tocar en directo, es más rentable que te pirateen. Es más rentable regalar tus canciones y llenar tus conciertos que pedir al público que te pague por escuchar tus discos, por prestarte atención.

    ¿Por qué no puede ser la música gratis? La mía, como la de muchos otros artistas, ya lo es. Somos idealistas, pues soñamos con un mundo donde la Biblioteca de Alejandría esté en cada casa y el acceso a la cultura y la educación sean universales. Creemos que ése sería un mundo mucho mejor. Pero no somos utópicos, no tan utópicos.

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    Este artículo, como todo lo que escribo en Escolar.net, también es gratis. Por favor, piratéalo.

    Octubre 17, 2004

    Freedom of Expression in the Copyright Era

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    via Law Geek

    Octubre 15, 2004

    Copyright y literatura en el s.XVIII

    Como prueba de que en las bibliotecas se puede hacer más que intercambiar miradas que no llevan a ningún sitio, y que a veces hasta se aprende algo en ellas, déjenme que cite al historiador francés Roger Chartier, para instrucción de todos y uno mismo en lo que respecta al nacimiento e influencia del copyright allá en el siglo XVIII:

    Toda la ideología ilustrada, según Condorcet o Sieyes por ejemplo, consiste en afirmar que no puede establecerse una propiedad literaria porque las ideas deben ser compartidas para el progreso de la humanidad, y no hay una razón por la cual un individuo particular sea el propietario de una obra en que haya ideas útiles para todos.

    En estas circunstancias, debía justificarse el derecho del autor contra semejante posición; y la justificación fue doble, como se ve claramente en el contexto de los pleitos en Inglaterra, o en los informes escritos en Francia sobre la primera justificación, que fue jurídica. Ésta se constituyó a partir de la teoría del derecho natural, que considera al hombre como propietario de los objetos resultantes de su trabajo; así, las composiciones literarias pertenecen a su productor. Es el concepto del derecho natural a la manera de John Locke, fundado en la idea del trabajo como actividad que transforma parte de la naturaleza en algo manufacturado, en un objeto que en este caso puede ser un manuscrito, lo que define la base jurídica y legal del copyright. La segunda justificación fue estética. Se constituyó a partir de toda la ideología estética de la originalidad. Si bien las ideas son compartidas, se argumentó, hay algo en las obras que es irreductiblemente singular y personal: estilo, sentimiento, la manera de escribir; así, fue posible desvincular la necesidad de compartir las ideas, que no pertenecen a nadie, respecto de la forma y la expresión, que son particulares, que son traducción de un individuo. Sobre estas dos bases, la estética y la jurídica, se establecieron el derecho de autor y la figura del autor propietario. Para concluir este punto, se ve que en nuestra sociedad estos dos elementos son claves en nuestra relación con las obras literarias, estéticas, filosóficas o científicas. Con base en la originalidad, la obra se remite a un individuo singular y se define a partir de su coherencia, de su estilo, de su diferencia. Por lo demás, la definición jurídica reconocía ya en todo trabajo una dimensión de propiedad.

    Chartier, Roger. Cultura escrita, literatura e historia: Coacciones transgredidas y libertades restringidas. Conversaciones con Roger Chartier. Ed. Alberto Cue. México, DF: Fondo de Cultura Económica, 1999. 72-73.

    Octubre 14, 2004

    Desprecios al sentido común y a la sociedad civil: en el capítulo de hoy

    Pedro Farré, hasta finales de septiembre Jefe de la Oficina de la Propiedad Intelectual de la SGAE, ha publicado un artículo que provoca sonrojo y vergüenza ajena (PDF). Comentando las conclusiones de la Subcomisión parlamentaria antipiratería, Farré defiende, entre otras cosas, la incriminación del P2P, la necesidad de facultar a la policía para infiltrar agentes en lo que denomina "sofisticadas tramas de piratería", así como la destrucción de las pruebas antes de juicio, para que no ocupen espacio en los juzgados. Desde República Internet la respuesta no se ha hecho esperar, y han publicado un artículo donde denuncian que la Subcomisión antipiratería sólo invitó a policías y lobbies, dejando fuera a todos los representantes de los consumidores y ciudadanos.

    Octubre 13, 2004

    El copyright y el acceso a la cultura

    ALEX BARNET / LA VANGUARDIA - CULTURAS (13-10-2004)

    Hay que liberar a la cultura de los excesos del copyright y de un concepto sobre la protección de contenidos que no encaja con la sociedad del siglo XXI. Esta visión no implica ninguna apología de la piratería, ni procede de ningún panfleto elaborado por las mafias del top manta. Proviene del especialista en copyright Lawrence Lessig, y está expuesta y argumentada en su último trabajo: Free culture, how big media uses technology and the law to lock down culture and control creativity (Cultura libre, cómo los grandes medios utilizan la tecnología y la ley para cerrar el acceso a la cultura y controlar la creatividad). El libro ha sido publicado en papel en EE.UU. por Penguin Books y, paralelamente, está disponible gratuitamente en internet.

    Lessig es uno de los expertos empeñados en que el debate sobre la propiedad intelectual y distribución de bienes culturales avance y tenga el nivel que merece. Y lo hace con una coherencia que explica por qué su libro se comercializa en papel y está disponible gratuitamente en internet. No es ninguna extravagancia, sino una medida lógica en un autor que estima que estamos en la transición hacia nuevas formas de distribución cultural, en las que contenidos libres pueden incrementar el valor de contenidos que no lo son. Y que ambas formas van a coexistir.

    Lessig dedica parte de su trabajo al análisis del fenómeno de la música digital en internet, que desde Napster es noticia por las quejas de la industria discográfica. Para el autor, la piratería de verdad –copiar un producto y venderlo con ánimo de lucro– es un hecho que no tiene ninguna defensa posible, pero es erróneo juntar este hecho con el intercambio de ficheros, que en muchos casos estaría en la línea de prestar o compartir un libro o un disco, algo que nunca se ha visto como un delito. Lessig se apoya en algunos datos. En 2002, la RIAA (la asociación de las discográficas norteamericanas) informó que las ventas de discos compactos habían caído un 8,9 por ciento (de 882 millones a 803 millones de unidades), mientras que estimaba que las descargas de internet llegaban a 2.100 millones de compactos.

    Descargarse y robar
    “Si cada descarga fuese una venta perdida, entonces la industria habría sufrido una caída en ventas del 100 por ciento, no de un 7 por ciento. Si 2,6 veces el número de CD vendidos fueron descargados gratuitamente, y sin embargo los ingresos sólo cayeron un 6,7 por ciento, entonces hay una enorme diferencia entre descargarse una canción y robar un CD”, dice Lessig. Lessig estima que globalmente las descargas no son exclusivamente negativas, ya que ayudan a difundir más música, e invita a ver el fenómeno como una muestra del cambio de tecnología, de hábitos y de cultura que afecta a los creadores, los usuarios y la industria. Y opina que el reciente éxito de los sistemas de venta online de canciones de pago, encabezado por iTunes, debería tranquilizar a muchos.

    Más en profundidad, lo que le interesa al autor es señalar que detrás de la colérica reacción oficial –que plantea un escenario simplista en el que internet debe ser censurada y todos los usuarios son presuntos piratas– se esconde el deseo de dar una vuelta de tuerca más para que la industria extienda el control sobre los productos culturales. Ésta es la guerra sumergida, explica, que en los últimos años ha alargado los plazos de vigencia del copyright, ha retrasado el paso de los mismos a dominio público y ha creado un histérico escenario para juzgar la irrupción del fenómeno digital.

    Cultura libre aporta datos sobre este conflicto. En los últimos 40 años, los plazos de vigencia del copyright en EE.UU. se han alargado once veces. Actualmente, los derechos para autores corporativos (caso de Disney) son de 95 años. Y para los autores naturales suman toda la vida del creador, más otros 70 años. El Congreso, además, tiene la potestad para, en algunos casos, dar plazos a perpetuidad. El libro también contiene bastantes ejemplos jugosos de hasta donde llega el tema, como el de una carta de la American Society of Composers, Authors ans Publishers a la organización Girls Scouts pidiéndole que pague por las canciones que las niñas cantan en sus juegos de campamento.

    Lessig es mejor explicando la complejidad de la situación y apuntando medidas genéricas –copyrights más cortos, visión social de su papel, simplificación de las leyes, etcétera– que resolviendo todas las preguntas que los temas plantean. A su favor hay que decir que no rehuye la complejidad de los datos a juzgar y que aborda el problema desde una perspectiva radical, pero nunca extremista. Y que resulta brillante difundiendo la idea de que está en marcha una gran discusión sobre el copyright y el uso social de los productos culturales.

    Fórmulas médicas, patentes informáticas de uso general, desarrollos tecnológicos de alcance universal y contenidos educativos de primera necesidad son temas que no deberían gestionarse con modelos antiguos o que no respondan a las necesidades de un mundo divido por una estremecedora brecha entre pobres y ricos. El debate ya ha empezado. Hemos visto las recientes quejas de los países del tercer mundo ante los precios de los tratamientos del sida. El software libre se está convirtiendo en una bandera para muchos países en vías de desarrollo. Y hace sólo unos días, Argentina, Brasil y Bolivia han solicitado a la OPMI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual) que desarrolle políticas que no beneficien sólo a las empresas.

    Cultura Libre es una introducción militante a este debate, amplio y complejo. Se trata de aumentar las posibilidades que tiene la sociedad de acceder a la cultura, sin maltratar a los autores. El conocimiento y la cultura son grandes negocios del nuevo siglo y hay que discutir en qué medida dejan de ser sólo una mercancía y pasan a tener un papel importante a la hora de redistribuir el progreso.

    La traducción al castellano de ‘Cultura libre’ a cargo de Antonio Córdoba está disponible en: www.elastico.net/archives/001222.html

    Octubre 10, 2004

    la rebelión del sentido común

    El Informe de Blas Fernández/ Diario de Sevilla - Cultura (10-10-2004)

    El pasado día 1, la Universidad de Barcelona acogía la presentación de la traducción al castellano y al catalán de las licencias Creative Commons de propiedad intelectual. Aunque sumamente compleja en cuanto a sus posibles consecuencias sociales y legales, la idea original de estas licencias es, en su concepción, bastante sencilla: frente al sistema de copyright, por el que el autor se reserva todos los derechos sobre su obra –literaria, audiovisual, musical, científica, plástica...–, este nuevo modelo, nacido bajo el paraguas de los movimientos copyleft, ofrece al autor la posibilidad de decidir por sí mismo qué derechos quiere reservarse y a cuáles renuncia.

    Claro que, ¿qué es eso del copyleft? Y aún más importante, ¿por qué iba a querer el autor de una obra renunciar a cualquiera de los derechos que la ley le otorga? Intentaremos contestar primero a la segunda pregunta. "Yo vengo del mundo de la Física –explica Ignasi Labastida, profesor de la Universidad de Barcelona y miembro de la Unidad de Apoyo a la Docencia de dicha institución–, y trabajaba en un departamento que generó un material docente concreto: una página web con un curso de Óptica basado en applets de java. Queríamos poner ese material en internet a disposición de cualquiera que pudiera utilizarlo, pero el problema en la red es que nunca estás muy seguro sobre si aquello que encuentras está protegido o no por copyright".

    Según la legislación española, cualquier obra queda automáticamente protegida por copyright desde el momento mismo de su creación, así que Labastida y sus compañeros de departamento necesitaban una señal en esa web que dejara claro a los internautas que su curso de Óptica era, en cierto modo, de dominio público y que nadie iba a demandarlos por hacer uso de él. "Sabía que el Massachusetts Institute of Technology, el famoso MIT, había anunciado que dejaría todo su material docente disponible en la red, así que me fui directo a su página para ver qué tipo de licencia habían usado ellos", recuerda Labastida.

    Lo que encontró fue una licencia Creative Commons, un modelo de registro de propiedad intelectual impulsado por Lawrence Lessig, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Stanford (EEUU), que pretende restablecer el equilibrio entre derechos de autor y libre acceso a la cultura, a su juicio en peligro como consecuencia de una legislación cada vez más restrictiva.

    La tesis de Lessig, expuesta de manera brillante en su libro Free Culture (Cultura libre), viene a decirnos que hoy, cuando la Humanidad cuenta con la más poderosa herramienta de difusión cultural que ha conocido en toda su historia, internet, nos topamos con un obstáculo tan severo que pone en peligro su desarrollo y hasta su propia supervivencia: los abusos corporativos perpetrados, con la anuencia del poder legislativo, en nombre de la propiedad intelectual.

    En este sentido, considera el profesor que la irrupción de internet en nuestra realidad cotidiana debiera acarrear un replanteamiento del concepto jurídico de copyright. Y lo argumenta de forma ilustrativa ya al comienzo de su obra, remontándose a mediados de los años 40, cuando dos granjeros de Carolina del Norte demandaron a la aviación militar norteamericana por invadir sus tierras.

    No es que los cazas aterrizaran en ellas, sino que las sobrevolaban, pero la legislación estadounidense aún dictaba que la propiedad de la tierra no alcanzaba sólo a la superficie de la misma, sino que, por abajo, llegaba hasta el centro mismo del globo terráqueo y, por arriba, hasta el infinito y más allá. Finalmente, el tribunal desestimó el caso. "El sentido común se rebela ante esa idea", dijo el juez.

    Como explica Lessig, la aparición y desarrollo de una nueva tecnología, la aviación, indujo a un notable cambio en el concepto de propiedad, aunque casos similares no hayan prosperado luego siempre a favor del bien común...

    "Lo que la legislación está primando hoy es un tipo de distribución del saber que responde a un modelo de industria obsoleto y centrado en una concepción de difusión basada en el objeto industrial. Pero durante los últimos quince años se ha generado una red de difusión del conocimiento radicalmente opuesta, así que, frente a esos nuevos modelos, la Administración debiera generar otras legislaciones. Ése es el gran reto: cómo adaptar la legislación a estos nuevos modelos de distribución del saber". Quien tan tajantemente se expresa no es Lessig, sino Santiago Eraso, director de Arteleku –el centro de creación contemporánea de la Diputación Foral de Guipúzcoa– y miembro de la comisón del programa arteypensamiento de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA).

    Como la Universidad de Barcelona, la UNIA está siendo una pieza clave para la difusión en España del concepto copyleft, heredado directamente de los pioneros del software libre que han hecho de sistemas operativos como GNU/ Linux opciones algo más que viables. Desde arteypensamiento se han promovido las primera jornadas en torno al copyleft celebradas en Andalucía –el pasado verano, en Málaga–, se ha patrocinado la edición bajo licencia Creative Commons del DVD del festival audiovisual sevillano Zemos'98 y se trabaja ya, junto a Procomún –grupo malagueño promotor de copyleft–, en unas nuevas jornadas para 2005.

    En líneas generales, la explicación de la idea copyleft es también bastante sencilla: compartir el conocimiento en la red sin limitar el libre acceso. Esto es: cópiame y difúndeme como quieras; eres libre de hacerlo. Claro que ésa no parece una postura realista, al menos en lo que concierne a la totalidad del conocimiento, de la cultura volcada dentro y fuera de internet.

    Por eso, entre un punto y otro, entre los fundamentalistas de la propiedad intelectual, como recientemente los denominaba en un lúcido artículo para La Vanguardia el sociólogo Manuel Castells –que excusó amablemente su participación en este reportaje–, y la postura radical de quienes abogan por la derogación del copyright, Lessig propone una tercera vía, las licencias Creative Commons, "la socialdemocracia del copyleft", bromea Labastida.

    Él participó de manera directa en la traducción al castellano y al catalán de estas licencias de origen norteamericano –identificadas por una doble c frente a la c simple del copyright–, que no corresponden a ninguna especie de oficina de patentes, registro de propiedad gubernamental o entidad de gestión de derechos de autor. Creative Commons es, simplemente, una organización sin ánimo de lucro cuyos certificados dejan constancia, con absoluta validez jurídica, de que el autor permite la copia de su obra para, a partir de ahí, reservarse o no una serie de derechos.

    Pero, ¿por qué iba el autor a permitir la copia? Si nos apartamos, aunque sea sólo por un instante de una concepción estrictamente mercantilista de la creación, artística o científica, y hacemos un esfuerzo por sobrevolar con la imaginación el cielo liberado de los granjeros de Carolina del Norte encontraremos varias razones: mayores facilidades para la difusión de esa obra a través de internet –con probables efectos comerciales beneficiosos que no hay que dercartar–; colaboración en el proceso de creación colectiva –la cultura no surge de la nada; es un continuum en permanente estado de retroalimentación–; asegurar la pervivencia de la obra –a mayor número de copias, mayor número de posibilidades...

    Sin duda –también es una cuestión de sentido común– habrá quien se pregunte cómo obtiene entonces el autor la merecida remuneración por su obra. Bien, las de Creative Commons son, por decirlo de algún modo, licencias a medida del creador, que puede elegir entre una amplia gama de opciones.

    El ejemplo más reiterado es, quizás, el del compositor de canciones que las vuelca libremente en la red, pero que se reserva los derechos ante un posible uso comercial de éstas. Así es en teoría, aunque aquí, en España, nos encontramos con un serio escollo...

    "El problema real y legal en España está en las entidades de gestión de derechos –afirma el abogado sevillano David Bravo, especialista en temas de propiedad intelectual y conocido activista procopyleft–. ¿Por qué? Porque hay ciertos derechos que no pueden ser directamente ejercidos por el autor, sino sólo a través de estas entidades. En general, son todos aquellos que afectan al uso masivo y descontrolado de la obra, es decir, cuando el autor no puede controlar qué uso se está haciendo de ella. Por ejemplo, la remuneración por copia privada. El autor no puede exigirla directamente, sino que tiene que hacerlo a través de una entidad. La ley entiende hoy que es tan difícil que el autor sepa qué uso se está haciendo de la obra, para poder exigir así sus derechos de remuneración, que se exige que dicho ejercicio se realice a través de estas entidades".

    Eso supone, de partida, que cualquier autor ya asociado a una entidad de gestión de derechos no puede publicar bajo licencia Creative Commons, puesto que al firmar con ella le cede, en bloque, la gestión de esos derechos. La solución, para Bravo, pasa por "crear una entidad de gestión de derechos copyleft o, mejor aún, negociar con las entidades ya existentes la posibilidad de que esos derechos se gestionen como el autor desee".

    La cuestión es hoy objeto de encendido debate en los foros procopyleft, aunque, como Lessig apunta en Free Culture, son éstos y otros asuntos de fondo los que ponen sobre la mesa le necesidad de un replanteamiento del copyright. "Una de las cuestiones que precisamente perseguimos con las licencias Creative Commons es dejar constancia de cómo con la legislación actual se producen esta serie de incoherencias, y que, por lo tanto, la legislación debe cambiar", explica Ignasi Labastida.

    Por su parte, David Bravo se pregunta: "El mero hecho de plantear este tipo de cuestiones hace ya que te tomen por un loco. Por un lado están los derechos de autor; por otro, el derecho de acceso a la cultura. Ambos son derechos constitucionales recogidos además en la Declaración Universal de Derechos Humanos. Sin embargo, ¿cuál es el derecho predominante hoy?

    free culture en el pais

    PATRICIA FERNÁNDEZ DE LIS /EL PAÍS- NEGOCIOS (10-10-2004)

    El último libro de Lawrence Lessig se puede descargar íntegra y gratuitamente de Internet, pero no está pirateado: la idea de hacerlo ha sido del autor. Este profesor de Derecho de Stanford es, posiblemente, el mayor experto en el impacto de la Red en la propiedad intelectual. Ahora, está intentado cuadrar el círculo con un sistema que permite la copia de las obras, protegiendo a la vez a los autores y garantizando sus ingresos. El sistema, Creative Commons, ha llegado a España.

    La carrera de Lawrence Lessig es "la más brillante del Derecho en Internet", dice la revista Wired. The Economist le llama el "Ralph Nader de Internet", en referencia al político izquierdista, candidato a presidente de EE UU. Lawrence Lessig es referente mundial para cualquier asunto que estudie el impacto de la tecnología en las leyes y, sobre todo, en lo que respecta a la propiedad intelectual. Internet, que ha removido los cimientos de muchas industrias, ha destruido la base del negocio de los contenidos -música, cine o sector editorial-. La digitalización de material sometido a derechos de autor permite su copia ilimitada, lo que, para la industria, es una amenaza. Lessig cree, en cambio, que supone una gran oportunidad.

    El abogado ofrece un ejemplo. Su nueva obra, llamada Free Culture, se vende en librerías, pero también puede descargarse de forma gratuita en Internet -en español, desde elastico.net- . ¿Cómo pretende hacer dinero, entonces? "La idea es muy simple", explica, al otro lado del hilo telefónico. "El lector comenzará a leer el libro y, si le gusta, lo comprará, porque la mayor parte de la gente prefiere el papel. Además, lo reenviará a colegas y amigos. Así que es una manera de incrementar las ventas".

    Free Culture está protegido con una licencia de Creative Commons. Este sistema ha reconfigurado la idea del copyright para permitir la copia de las obras en ciertas condiciones. Los músicos y cineastas permiten a sus fans compartir canciones o películas, siempre que no hagan dinero con ello. Los escritores, investigadores o fotógrafos consiguen que sus obras se reproduzcan masivamente, pero siguen estando firmadas por ellos y no se permiten alteraciones. El autor, en fin, puede crear su obra, permitir que otros la disfruten, controlar su distribución y ganar dinero ampliando su mercado a una Red de 700 millones de internautas.

    Creative Commons está ya en 60 países, entre ellos España, y Lessig reconoce que funciona mucho mejor fuera de su país. EE UU, asegura el abogado, "está controlado por lobbies que han creado una especie de macartismo de la propiedad intelectual, en el que si criticas estas leyes eres un comunista". Un ejemplo de ese poder es la famosa Sonny Bono Act, que sirvió para extender los derechos de autor a 70 años tras su muerte. En este momento, dice el abogado, la situación es tal que "no puedes ser un creador a no ser que tengas un abogado a tu lado".

    Lessig insiste en la inmensa oportunidad que supone Internet para la industria de contenidos. Los grandes estudios de Hollywood intentaron frenar el vídeo hasta que vieron que hacían más dinero vendiendo cintas. Disney presionó para que la Sonny Bono Act saliera adelante pero, irónicamente, nunca habría podido crear La Cenicienta o El jorobado de Notre Dame con esa ley. "El problema", explica Lessig, "es que la gente que hace negocio en una industria que ya existe no suele esperar con impaciencia que esa industria cambie, porque no sabe cómo va hacer dinero. Pero eso no significa", concluye, "que no vaya a hacerlo". Beastie Boys, David Byrne o Gilberto Gil son algunos de los artistas que ya han firmado la licencia de Creative Commons.

    Recuerdos del 'caso Microsoft'

    Lawrence Lessig se ha hecho popular luchando contra la rigidez de las leyes de propiedad intelectual, pero también ha participado en uno de los procesos antimonopolio más largos y complejos de EE UU, el caso Microsoft. El primer juez del proceso, Thomas P. Jackson, pidió a Lessig que le ayudara a comprender los aspectos técnicos del caso. El abogado trabajó en él durante 54 días, hasta que Microsoft logró que la Corte de Apelaciones le sacara del proceso porque, presuntamente, su posición "no era neutral".

    "Estoy convencido de que Microsoft abusó de su poder de monoplio; eso es lo que dijo la Corte de Apelaciones", dice Lessig, que cree que la Administración de Bush "no entendió la naturaleza del caso" cuando pactó con Microsoft. Lessig está en desacuerdo, en todo caso, con la solución que propuso la Comisión Europea de obligar a Microsoft a sacar a la calle un Windows sin su software multimedia. "No estoy seguro de que ésta sea la solución acertada. Soy algo escéptico con que vaya a lograr sus objetivos".

    Octubre 05, 2004

    Dioses y Mónstruos

    por David Bravo:

    La red fabrica héroes y supervillanos. Si bien los héroes lo son a causa del enorme esfuerzo que supone ser el centro de atención a la primera excusa, los supervillanos son escogidos por sus verdaderas cualidades. Ayer lo era Teddy Bautista por llamar pendejos electrónicos a los que no compartían su credo y antes de ayer lo era Xavier Ribas por las denuncias a usuarios de P2P que al final no fueron. En la actualidad la opinión pública internauta ya tiene nuevo supervillano favorito. Ha nacido Pedro Farré.

    Pedro Farré es el jefe de la Oficina de la Defensa de la Propiedad Intelectual de la SGAE y en los últimos días no hay periódico donde no haya dado una declaración que escandalizara a unos, a otros o a todos a la vez. Sus declaraciones tienen todas un punto en común que define a la perfección la mentalidad de la asociación a la que representa: la lógica mercantil.

    Farré es una de esas personas que todavía confunde los términos de valor y precio. El valor, es decir, las cualidades de algo o de alguien se miden con dinero. Es esta equiparación de valor y precio la que consigue que los 150 euros que tu amigo ha pagado por su camisa nueva no sean la muestra de un timo sino un sello de calidad. Farré asegura que lo creado por alguien “tiene un valor” y “no puede ser libre y gratuitamente utilizado por cualquiera”. Es decir, lo que no cuesta dinero y lo que puede ser usado por todo el mundo sin restricciones no tiene valor. El aire, por ejemplo, no tiene valor. “Es de necios confundir valor y precio” decía Antonio Machado.

    Lo más curioso de los devotos de la lógica del mercado es que sus opiniones no son presentadas como una más sino como la única posible. Y es así como lo que no son más que posturas particulares se convierten por arte de magia en verdades absolutas, eternas e inmutables. Cuando las palabras del pensamiento único no están inspiradas en Dios lo están en la Naturaleza. Estar contra ellas es blasfemo o contranatura.

    Para Farré copiar obras sujetas a propiedad intelectual es como si "después de haber estudiado muchas horas para hacer un examen, el compañero que se sienta al lado lo copia. De forma natural cualquier estudiante se revelaría contra esto, porque el esfuerzo de cada quien debe significar recompensa para este mismo”. La moraleja del cuento es clara: no solo es importante que tu esfuerzo te beneficie a ti sino que sobre todo no beneficie también a los demás. Quítale la careta a tu compañero. Desconfía. Él no es tu amigo es un parásito, es un competidor que se aprovecha de tu esfuerzo. En todas las clases, de todos los institutos de todos los países siempre había uno que no te prestaba los apuntes, que si le mirabas el examen llamaba a la seño y que si le decías que te ayudara con el problema de matemáticas te decía “haber atendido en clase”. Al parecer este tipo de persona que coleccionaba dieces y collejas y que veía la vida como una carrera de obstáculos en la que estás solo, es el único que actuaba “de forma natural”. El egoísmo, la competitividad y el individualismo feroz no solo no son defectos sino que forman parte del ser humano como las uñas, el pelo y los dientes. Si colaboras, si ayudas, o si tu mirada no está enamorada de tu ombligo, tú y solo tú eres el raro. Eres antinatural. La vida y los palos de la comunidad de los rectos te enseñarán el verdadero camino.

    La reforma del Código Penal ha dado un nuevo campo abierto a Farré donde explayarse. Por si alguno vive en otro planeta o es por suerte ajeno al bombardeo mediático les diré que me refiero a esa reforma que ha hecho que los medios de comunicación digan que a partir del 1 de Octubre será delito descargar una canción de Internet basando esa afirmación en lo que creen un nuevo artículo del Código Penal y que en realidad lleva con nosotros desde hace diez años. Como todos saben la confusión es terreno fértil para plantar miedo y las declaraciones que convierten en criminales a medio país no se han hecho esperar. En su texto “La piratería nos afecta a todos” insiste en la “trascendencia jurídico – penal de las plataformas p2p”. Sin embargo hace tres meses Pedro Farré aseguraba en la Campus Party que las redes de pares “quizás no tienen un encaje penal, sería muy dudoso…” y tres meses antes de la Campus Party decía que “el fenómeno del P2P tiene encaje en el artículo 270 del Código Penal”. Nunca me imaginé que terminaría plagiando a Bush pero la verdad es que Pedro Farré podría tener un debate consigo mismo. ¿A qué se debe este cambio de opinión trimestral? ¿Es una nueva patología desconocida? En mi opinión la respuesta es clara: es más fácil decir que bajar una canción te manda directo a Alcalá Meco delante de un periodista al que no se le va a inmutar ni una ceja que ante cientos de internautas preparados que saben muy bien qué contestarte. Podría achacarse el cambio de opinión a la reforma legislativa del artículo que regula lo que se realiza en las redes de pares, es decir, el artículo 270.1 del Código Penal. Podría achacarse, digo, si la reforma de ese artículo hubiera existido.

    Octubre 02, 2004

    Disfruta, copia, distribuye y comparte: sé creativo

    getcreative.gifLos asistentes a la presentación de las licencias Creative Commons España ya han podido disfrutar de nuestra traducción de Get Creative, video emblema del movimiento CC y parte indispensable de nuestra campaña de difusión por la Cultura Libre y la creatividad sin restricciones para, por y desde la Red. Como de costumbre, os animamos a que lo utilicéis, lo copiéis, lo retoquéis y lo distribuyáis a través de páginas web, blogs, listas de correo, CDs, e-mails y lo que se os ocurra.

    Gracias a Marisol Antolín, Carlos Sánchez Almeida, Julian Oliver y, especialmente, a Jose Luis de Vicente Senior por su colaboración y su esfuerzo.

    Octubre 01, 2004

    Carta a Hipatia

    Este humilde texto es una carta a Hipatia. Quiero explicarle a la última bibliotecaria de Alejandría a dónde hemos llegado, desde aquel lejano día en que se quedó sola, defendiendo su biblioteca. Y quiero explicárselo porque ahora, igual que entonces, son perseguidos todos aquellos que se acercan a la fruta prohibida del árbol de la ciencia. Porque en estos tiempos confusos que nos ha tocado vivir, es cuando más cerca está de cumplirse el sueño de Hipatia: la unificación, en una sola biblioteca, de todo el patrimonio cultural de la humanidad.

    Y porque también ahora, la nueva Alejandría corre peligro. En unos casos, mediante la censura, y en muchos más, utilizando la propiedad intelectual como mordaza.

    Han pasado dos mil años, y la lucha no ha terminado. Ahora los inquisidores visten toga, y se llenan la boca de derechos de autor, asesinando a Hipatia con cada nueva demanda que presentan. Igual que aquellos fanáticos enfurecidos que arrancaron la piel de Hipatia, para después prender fuego a su biblioteca, siguiendo consignas del arzobispo Cirilo, después proclamado santo.

    Pásense por República Internet para disfrutar del texto completo la "Carta a Hipatia", de Carlos Sánchez Almeida, leído hoy mismo en la presentación de las traduciones de las licencias Creative Commons en España. Lo merece.

    La última gran ofensiva

    Con poderosa preparación de artillería mediática, la industria de los contenidos se ha lanzado a la ofensiva para arrasar de una vez por todas el fenómeno de las redes de intercambio entre iguales (P2P). Mientras el Senado estadounidense sigue tramitando la ley INDUCE, que algunos críticos consideran puede acabar ilegalizando hasta los iPod, el Congreso ha aprobado su propia legislación, que criminaliza el uso de redes P2P y lo pena con hasta 5 años de prisión. Alguna versión mestiza de estas leyes es probable que acabe por aprobarse, en cuyo caso Europa 'adaptará' su propia legislación en consecuencia y en breve. Es el último empujón en la batalla por cerrar el contenido a golpes de ley: a partir de aquí el esfuerzo cae en el absurdo. Porque, ¿a cuántos quinceañeros puede encerrar Hollywood hasta que apoyar su legislación se convierta en suicidio para un político?

    La industria editorial sigue en lo suyo: más juicios con más leyes, más draconianas, con mayores penas de cárcel contra más categorías de gente. No importan las consecuencias; ni los errores, ni la enemistad de la industria tecnológica, ni la feroz oposición de sus principales clientes, los jóvenes, también principales afectados por esas tácticas. Tras una sucesión de fracasos que comenzó con la decisión de ahogar a Napster en la cuna, la industria se reagrupa y de nuevo carga. A través del parlamento estadounidense. Con apoyo de políticos.

    Mientras ayer nosotros nos dedicábamos a poner cosas sobre ventanitas y juguetes, PP Cervera colgaba este texto, que puede leerse completo en Retiario.

    Septiembre 28, 2004

    el videojuego en la era de la reproducción mecánica

    Una Historia del videojuego, asi como la Historia de cualquier tipo o género de software revelará su origen open source (de código abierto) y un legado de "préstamos" y "derivaciones" esperando capitalizar lo que era originalmente libre, comprando el copyright de la obra o creando versiones comerciales de la misma.

    Con el crecimiento del tamaño de las compañías de software llega una crisis de innovación que hace que, en el 2004, los jugadores se encuentren en todas las tiendas con hordas de clones del mismo videojuego y los programadores se vean amenazados en el juzgado por batallones de abogados que protegen la "propiedad intelectual" de alguien. La protección que la ley de propiedad intelectual ofrece a los desarrolladores de software es sólo posible gracias a la incautación de los derechos de los usuarios de ese software, incluso de aquellos que han pagado legítimamente por él.

    Mientras los abogados corporativos, presidentes de compañías e inversores se vayan posicionando más y más profundamente en el mercado del software, jugadores y programadores se verán en una posición tan desamparada como la nave de Space Invaders.


    Extracto traducido (deprisa y corriendo) del fabuloso The Videogame in the Age of Mechanical Reproduction, de Matt Barton .

    n del t.En la misma línea (aunque pre-Free Culture), Desarrolladores en el exilio de Julian Oliver (2003). un estudio sobre la necesidad del creador de videojuegos de trabajar sobre una plataforma libre, desvinculada de las prioridades y servidumbres del entorno corporativo.

    Septiembre 27, 2004

    Promesas que cumplir

    PROMISES.jpg

    Vía Larry Lessig, nos enteramos de que el libro de su colega William Fisher, Promises to Keep, ha llegado ya a las librerías... y a la red, aunque solamente es posible descargarse la "Introducción" y el capítulo donde propone un sistema de compensaciones para los artistas. De ahí citamos lo que sigue:

    Specifically, this chapter proposes that we replace major portions of the copyright and encryption-reinforcement models with a variant of the third strategy--a governmentally administered reward system. In brief, here's how such a system would work. A creator who wished to collect revenue when his or her song or film was heard or watched would register it with the Copyright Office. With registration would come a unique file name, which would be used to track transmissions of digital copies of the work. The government would raise, through taxes, sufficient money to compensate registrants for making their works available to the public. Using techniques pioneered by American and European performing rights organizations and television rating services, a government agency would estimate the frequency with which each song and film was heard or watched by consumers. Each registrant would then periodically be paid by the agency a share of the tax revenues proportional to the relative popularity of his or her creation. Once this system were in place, we would modify copyright law to eliminate most of the current prohibitions on unauthorized reproduction, distribution, adaptation, and performance of audio and video recordings. Music and films would thus be readily available, legally, for free.

    Painting with a very broad brush (details will come later), here would be the advantages of such a system. Consumers would pay less for more entertainment. Artists would be fairly compensated. The set of artists who made their creations available to the world at large--and consequently the range of entertainment products available to consumers--would increase. Musicians would be less dependent on record companies, and filmmakers would be less dependent on studios, for the distribution of their creations. Both consumers and artists would enjoy greater freedom to modify and redistribute audio and video recordings. Although the prices of consumer electronic equipment and broadband access would increase somewhat, demand for them would rise, thus benefiting the suppliers of those goods and services. Finally, society at large would benefit from a sharp reduction in litigation and other transaction costs. The ensuing sections of this chapter describe this system in more detail and explore its merits and demerits.

    A ver si a lo largo del día encuentro diez minutos y lo traduzco.

    Septiembre 17, 2004

    creative commons beta search

    ccsearch

    Full copyright applies to most stuff on the web. But this search helps you find photos, music, text, and other works whose authors want you to re-use it for some uses -- without having to pay or ask permission.

    gracias Julian!

    Septiembre 05, 2004

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    Septiembre 04, 2004

    Música, internet y propiedad

    Manuel Castells para La Vanguardia, via Republica Internet

    Están amenazados la innovación tecnológica, la libertad de creación y el acceso al dominio público de contenidos

    manuel castells.jpgHace unos días, un tribunal de apelaciones de California, en decisión unánime de sus jueces, rechazó la demanda de las grandes empresas musicales y cinematográficas que pedía la ilegalización de programas de software como Morpheus y Grokster, mediante los cuales se puede bajar e intercambiar música por internet libremente. Éste es el mismo tribunal que en el 2001 obligó a cerrar la pionera empresa Napster, que organizaba dicho intercambio. La diferencia es que Napster tenía un archivo central y buscaba en la red registros musicales disponibles. En la actualidad, el intercambio se hace entre ordenadores (p2p), sin pasar por ningun archivo central e incluso sin conocimiento de dónde se obtiene la música. Basta con grabar música en el propio ordenador y entrar en la red de intercambio utilizando alguno de los múltiples programas de software (Kazaa, Morpheus, iMesh, LimeWire, BearShare, Grokster y otros), que automáticamente detectan el registro buscado y permiten bajarlo al ordenador o a cualquier grabador MP3, donde se puede almacenar el contenido. El tribunal argumentó que, aunque este software pueda utilizarse para bajar material protegido por el derecho de propiedad, también puede usarse, y se usa frecuentemente, para intercambiar contenido propio de los usuarios y material en el dominio público, tales como las obras de Shakespeare. La decisión judicial se basa en la jurisprudencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos, que, en 1984, rechazó la demanda de las empresas de Hollywood contra Sony Betamax intentando prohibir el vídeo para evitar que la gente grabara las películas de la televisión. De hecho, entonces y ahora, la justicia estadounidense trata de proteger la innovación tecnológica y los beneficios de la difusión de información de la rapacidad de los monopolios que buscan su perpetuación, tal como analiza el profesor de Stanford Larry Lessig, conocido jurista en derecho de propiedad intelectual, en el importante libro que acaba de publicar bajo el título de Free culture.

    La sentencia del tribunal va más allá de lo jurídico para situar el debate en el fondo de la cuestión, recogiendo argumentos de Lessig en su libro. Según esa sentencia, “la introducción de nueva tecnología siempre perturba los viejos mercados y en particular a aquellos poseedores de derechos de propiedad cuyas obras se venden mediante circuitos de distribución establecidos”. “Pero la historia –continúa– demuestra que el tiempo y las fuerzas del mercado acaban encontrando un equilibrio entre los distintos intereses, ya sea la nueva tecnología, un piano mecánico, una fotocopiadora, una grabadora, un vídeo, un ordenador personal, una máquina de karaoke o un reproductor MP3”. De hecho, en el caso del vídeo, acabó siendo un negocio redondo para las productoras cinematográficas: hoy día ganan más dinero de las ventas y alquiler de vídeos de sus películas que de las taquillas de los cines donde se proyectan.

    En el caso de la música y de los DVD, el fenómeno de intercambio por internet es ya un fenómeno de masas que lo hace irreversible. En Estados Unidos, de donde hay datos fiables, se calcula que entre 43 y 65 millones de personas bajan música de internet regularmente. En un determinado día del último mes, se bajaron 365 millones de registros utilizando Kazaa, 125 millones utilizando Morpheus y casi 200 millones utilizando otros programas. Actualmente, se calcula que, en promedio, en un momento dado hay 4,6 millones de personas conectadas a internet bajándose contenido libremente. En el 2002, según las empresas discográficas, se bajaron gratis de internet más de dos mil millones de CD. Según ellas, esto las lleva a la ruina, pero, en realidad, sus ventas sólo cayeron de 882 millones de CD a 803 y sus ingresos se redujeron en menos de un 7%. Y es que la contabilidad del caso es mucho más complicada. Porque, por un lado, alguien tiene que comprar la música para empezar. Pero, además, la oferta libre permite una difusión mucho mayor, que estimula en muchos casos la compra comercial.

    Tal es el modelo de negocio con el que están experimentando algunas empresas multimedia convencidas de la necesidad de adaptarse a la evolución tecnológica. Pero las asociaciones de empresas discográficas y cinematográficas no dan por perdida la batalla ni mucho menos. Y, como ha declarado el presidente de la RIAA (las discográficas), Jack Palenti, el paladín de la propiedad intelectual irrestricta, van a seguir utilizando todos los medios contra lo que ellos llaman “piratería”. Ello quiere decir la persecución legal de personas (generalmente jóvenes) que puedan identificar electrónicamente. Ya han presentado más de 4.000 demandas en las que se piden indemnizaciones millonarias o, en su defecto, si son niños o jóvenes, todos sus ahorros o los de sus familias. La amenaza es seria, aunque no tuviesen razón las empresas, porque los honorarios de abogado para defenderse en tales casos arruinan la vida de una familia. Cuatro mil demandas sobre 65 millones de piratas no parece una actuación eficaz, pero sí lo es como método de indemnización. A quien le toca, le toca duro. Además, aprovechando la influencia financiera que estas empresas ejercen sobre los congresistas estadounidenses, están preparando una ley para prohibir directamente las tecnologías en cuestión, así como para castigar la expresión de opiniones que puedan considerarse inductoras a la utilización gratuita de contenidos en la red que tengan derechos de autor.

    Así pues, la lucha entre una visión fundamentalista del derecho de propiedad intelectual y la creatividad tecnológica y cultural en la red no ha hecho más que empezar. Y es un debate esencial, porque lo que se decide es, más allá del bajarse música o películas que están en la red, la posibilidad legal de utilizar todo el contenido que se encuentra en internet y reutilizarlo o combinarlo sin necesidad de consultar a un abogado. Tal como argumenta Lessig, y otros especialistas, buena parte de la propia industria cultural depende de esta utilización de contenidos producidos a lo largo de la historia. Si Walt Disney hubiera tenido que negociar con los herederos de Grimm y otros creadores de historias infantiles nunca hubiésemos disfrutado de sus maravillosas adaptaciones en dibujos animados. Pero ahora que Disney y otras grandes empresas multimedia han acaparado buena parte de lo que la humanidad ha producido con algún valor comercial, quieren cerrar la puerta hacia al futuro y vivir de las rentas de su monopolio, en nombre de unos creadores a los que se les imponen condiciones leoninas para publicar su creación bajo el control de las industrias culturales, so pena de quedarse incomunicados.

    Esto no quiere decir que la propiedad intelectual deje de tener sentido. Grabar sin pagar un CD y venderlo en la calle es piratería de la de siempre. Pero el libre acceso a los contenidos en internet y su uso e intercambio para disfrute propio es algo muy distinto. Algo que al ser practicado por decenas de millones de personas, convencidas de que hacen bien, es irreversible y obliga a discutir seriamente la redefinición del derecho de propiedad en el nuevo contexto tecnológico. Más aún cuando la represión sin matices del fenómeno puede destruir el acceso a contenidos que están en el dominio público, que no tienen derechos de autor reclamados o cuyos autores los ponen libremente en la red.

    Existen fórmulas, jurídicas y empresariales, para hacer que el acceso por internet se compagine con el pago de los derechos de autor y con la compensación razonable de las empresas multimedia que invierten en la publicación de contenidos. Pero esta adaptación necesaria al nuevo entorno tecnológico no podrá avanzar mientras esté bloqueada por el atrincheramiento de los fundamentalistas de la propiedad intelectual, que intentan beneficiarse hasta el último segundo de su control sobre la creación basada en una legislación heredada de un viejo contexto tecnológico.

    El derecho de propiedad no está realmente en peligro, como no lo están las empresas capaces de adaptarse al mundo actual. Pero sí están amenazados la innovación tecnológica, la libertad de creación y el acceso al dominio público de contenidos. Así pueden frustrarse las promesas más ilusionantes de la era de la información.

    Septiembre 03, 2004

    Yo soy rebelde porque el mundo me ha hecho así

    Aunque las computadoras y los iPods de Apple no son compatibles con el formato estándard para PC de WindowsMedia, es todavía posible transferir descargas de MSM Music a un iPod, aunque exigirá un cierto esfuerzo. Para transferir música bajada de MSN a un iPod, primero tendrá que crear un CD con la música y después importar ese CD a iTunes. Este proceso convertirá la música a un formato que se puede reproducir en un iPod. Lamentamos que esto no sea más sencillo - desafortunadamente, Apple se niega a permitir que otras compañías se integren al formato musical propietario del iPod. Si ya tiene un iPod y no está satisfecho con esta política, le invitamos a enviar sus opiniones a Apple, pidiendo que cambien su política de interoperatibilidad.

    Del servicio técnico del nuevo sistema de la nueva tienda musical online de Microsoft, que sigue en ello a la de Apple y la de Real. Todo facilito, facilito, facilito. Como explican con más detalle en el blog de la Electronic Frontier Foundation (¿ya eres miembro?), si todas las trabas que los servicios musicales "legales" se ponen entre sí no es echar a los usuarios en brazos de esas malas pécoras que son las redes p2p, que baje Dios y lo vea.

    Septiembre 01, 2004

    Traducción al español de Free Culture, de Lawrence Lessig

    Como parte de un proyecto más amplio sobre las artes y el copyright, en Elástico hemos traducido Free Culture, el último libro de Lawrence Lessig, la figura más prominente a nivel mundial en el campo del ciberderecho. Catedrático de la universidad de Stanford, Lessig es autor también del fundacional Código, y otras leyes del ciberespacio, y de The Future of Ideas. Es también presidente de Creative Commons, una compañía sin ánimo de lucro que con sus licencias "a medida" intenta crear un espacio de creatividad más allá de la camisa de fuerza que supone hoy el copyright. Quien quiera saber más, puede pinchar en estos enlaces a su blog, a Creative Commons, y a este largo artículo que le dedicó Wired en el 2002.

    Free Culture fue lanzado a la Red precisamente con una licencia Creative Commons que permite todo tipo de usos (citarlo, reproducirlo, crear obras derivadas a partir de él) siempre que estos usos sean no comerciales y se atribuya la autoría al creador original. Nosotros publicamos nuestra traducción bajo la misma licencia, de manera que se permiten todos los usos de esta traducción siempre que sea con intenciones no comerciales y se atribuya su autoría original.

    Free Culture debería traducirse en realidad con un título bimembre: "Cultura libre", pero también "Liberen la cultura". Nosotros nos hemos quedado con el primero sin dejar de apuntar en una nota al segundo significado. Abajo incluimos enlaces tanto al texto completo como al Epílogo, en el que Lessig avanza sus propuestas sobre las medidas concretas a tomar. A quien desee imprimir el texto le recomendamos, lógicamente, el archivo PDF; a quien desee leerlo en la pantalla, citarlo, o modificarlo a su gusto, el RTF. Al incluir figuras el RTF da archivos enormes, de ahí que publiquemos un archivo con figuras y otro sin ellas, aunque se marca dónde aparecen en el texto original. Pueden descargarse en el archivo zip que también incluimos, algo que recomendamos si se desea consultar las figuras con atención: insertas en el PDF y en el RTF, siguiendo el libro original, es difícil leerlas con claridad. Finalmente, el texto completo está disponible online.

    fccover.gif
    Cultura libre (PDF, 1.2Mb)

    Cultura libre (RTF con figuras, 5.5Mb)

    Cultura libre (RTF sin figuras, 0.9Mb)

    Cultura libre - Epílogo (PDF)

    Cultura libre - Epílogo (RTF)

    Cultura libre - Figuras

    Cultura libre - HTML

    Cultura libre - Formato Palm Reader (Cortesía de Albert Cuesta)

    Ningún texto es definitivo ni está libre de errores. Por eso le estaremos muy agradecidos a quien encuentre erratas o errores de traducción y nos los señale. El uno de diciembre sacaremos versiones corregidas.

    Carlos Sánchez Almeida ha escrito una espléndida reseña sobre este libro necesario.

    Agosto 10, 2004

    patentes prodigiosas

    columpio.jpgLlevo ya un tiempo pensando en lo mucho que le hace falta a la oficina de patentes un blog. Asi cada vez que se acepta una nueva patente nos llega a los feeders y disfrutamos en familia de esta prodigiosa maquina del absurdo que se mea en usuarios, desarroplladores y empresas cada dia del año, incluido el domingo dia del señor. Si lo del carrito de la compra de Amazon les parecia gracioso, observen con atencion esta feliz muestra de ingenio creativo, aceptada el 9 de abril del 2002:

    Patente nº 6,368,227
    Inventors:Olson; Steven
    (337 Otis Ave., St. Paul, MN 55104)

    A method of swing on a swing is disclosed, in which a user positioned on a standard swing suspended by two chains from a substantially horizontal tree branch induces side to side motion by pulling alternately on one chain and then the other.

    Dadas las circunstancias me permito el lujo de añadir, con el permiso de mis co-editores, una nueva categoria en elastico. Mientras se llena de joyas pueden seguir con un juego algo peculiar, US Patent nº1 y este interesante viaje en el tiempo del NYTimes (registro by default) que me manda Julian sobre las X patents, las primeras 10.000 patentes de la historia y un incendio de consecuencias inesperadas.

    No se pierdan tampoco los comentarios en slashdot sobre el particular. Mi favorito:

    X-patents, eh? Sounds like the patent office is trying to jazz up their image to attract more young patent holders. Makes sense though, I heard they haven't been doing so well marketing to 18-25 year olds...

    Julio 30, 2004

    La SGAE se desvela por la continuidad de la Red

    El representante Pedro Farré anunció que si no se respetan los derechos de propiedad, la Red desaparecerá.

    El responsable de la Oficina de Defensa de la Propiedad Intelectual de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), Pedro Farré, ha advertido de que "si los derechos de Propiedad Intelectual no se protegen, la red de redes desaparecerá porque no tendrá contenidos".

    (...)

    Al respecto, recalcó que los derechos de Propiedad Intelectual "no deben ser suprimidos bajo ningún concepto", a pesar de que señaló que las nuevas tecnologías "pueden llegar a cambiar la actual estructura de la industria musical o audiovisual" y que "incluso algunos eslabones de la cadena pueden llegar a desaparecer". "Pero no creo que sean las entidades de gestión las que tengan que hacerlo", subrayó.

    Así, sostuvo que eliminar los derechos de autor significaría "privar a los creadores de su salario, de la remuneración que legítimamente corresponde a su esfuerzo" y que, en Internet, reconocer estos derechos "supone incentivar la creación" porque "si a los creadores se les niega su derecho a recibir una remuneración por su trabajo" no se creará y en la red "no habrá contenidos".

    Me parto...

    No se pierdan tampoco el ABC Sevilla y su particular relato de los hechos (que empieza así): La Campus Party es un evento donde, aunque algunos lo nieguen, el objetivo prioritario de los participantes es, además de jugar sin descanso, descargarse al ordenador todos los datos posibles, aprovechando la gran velocidad de conexión que se ofrece.

    desobediencia mediatica

    cory.jpg

    Los chicos de Monocrome y el hiperactivo Cory Doctorow lanzaron hace unas semanas una propuesta a la red: cada vez que veas el mensaje antipiratería que aparece en las pantallas de cine justo antes de la película, saca tu camara y dispara lo más aparatosamente posible, con mucha cara y mucho flash. Salga lo que salga, nos lo mandas.

    Dos meses mas tarde ya se pueden ver algunos resultados.

    Julio 12, 2004

    Más libros con licencia Creative Commons

    Nunca subestimen la capacidad de trabajo de alguien que no quiere enfrentarse a su tesis. Cuarta entrada del día, ahora sobre el último libro de Dan Gilmour, We the Media, donde se nos cuenta de qué manera el periodismo de base y amateur en el más noble sentido (periodismo grassroots, vamos) está cambiando el modus operandi de los periodistas profesionales y los medios para los que trabajan. Sin entrar ni salir de si esto es verdad o no, enlazamos a la descripción de libro y a a la introducción, que ya viene con una licencia de atribución no comercial de Creative Comons. Lawrence Lessig anuncia que todo el libro se ofrece bajo la misma licencia y alguien en los comentarios menciona que ya van Cory Doctorow, Lessig y Gilmour, y que a ver cuándo se enteran los de la industria musical. Santas palabras.

    Este mes se cumplen cinco años de que surgiera Napster

    Pero yo hoy no voy a hablar de Napster, aunque se lo recuerdo a quien corresponda para que saque sesudos artículos sobre como el p2p ha cambiado, ya, la industria de los contenidos. Nosotros, por nuestra parte, nos hemos encargado de conmemorarlo como se merece, de un modo aún no público.

    Menciono aquel viejo servicio creado por un estudiante de tercera porque precisamente sale en el primer renglón de este artículo del New York Times: ¿Es Amazon el nuevo Napster? Y es que las editoriales y los autores cada vez están más nerviosos por el "problema" de la venta masiva de libros de segunda mano en Internet, tan grande que, dicen, se les está comiendo el negocio. El fenómeno en sí no es nuevo, pero con Internet ha dado un salto cualitativo. Si en 2002 había menos de 8.000 librerías "físicas" de segunda mano en los EE.UU., desde que Amazon decidió ofrecer libros de segunda mano en el 2000 (por no mencionar eBay y otros sitios), el número total de este tipo de establecimiento (uno en cada ordenador con conexión a Internet) y el volumen de negocio se han multiplicado hasta convertirse en una explosión de conocimiento circulando libremente y a bajo precio fuera del control de los autores y, en realidad, de las editoriales. Afortunadamente no hay que pagarle ni un duro a nadie cuando se vende un libro de segunda mano, y además, al menos en mi experiencia personal, muchos de los libros vendidos en Amazon serán de "segunda mano" pero no parecen "usados" en absoluto, lo cual hace aún más atractivo el asunto. Todo esto sin mencionar el prohibitivo precio de los libros en los EE.UU., especialmente las ediciones en tapa dura que se anticipan a veces hasta un año a las ediciones en rústica (menos caras, no más asequibles) y que obligan a los lectores a salir de la librería con cara de asaltado (de tonto, en realidad) o a sentarse pacientemente a esperar y esperar y esperar.

    Veremos cuánto tardan las editoriales y las grandes cadenas de librerías regulares en imponerle el pago de derechos a esta rama de la difusión de la cultura. Editorial y librero suena muy bonito y pintoresco y culto y progre y todo eso hasta uno recuerda que eran la RIAA de ayer... y de hoy (Random House, la principal editorial estadounidense, está en manos de Bertelsmann, una de las cinco malditas). En los EE.UU, Hollywood logró los disparatados copyrights cuasi-eternos de la Ley de Sonny Bono, la radio terrestre que la radio digital pague royalties al autor de la canción y a quien la interpreta (algo que la radio convencional no tiene que hacer), y está por ver si llegará la industria editorial estadounidense en reventar a sus consumidores y en darnos motivos para alegrarnos cada vez que cierre un establecimiento de Barnes & Noble o cualquier otra supercadena de librerías de allá. Porque, claro, cuando uno piensa que la vida media de un libro nuevo en las estanterías es de dos meses y que al año en su inmensa mayoría se deja de imprimir, es evidente el daño que puede causar el perjudicar el mercado del libro usado, que es el único que permite resucitar objetos que para la industria están muertos y solamente sirven para ser destruidos o, esperemos, reciclados.

    Aunque ya basta de hablar de los EU y ver sólo la paja en el ojo gringo, con la señora viga que ciega el de la UE, que en Europa (históricamente mucho más restrictiva para los nuevos creadores, castradora de la cultura libre y anti-consumidora en general) ya está el canon al préstamo de libros en bibliotecas. Del frente doméstico se ocupa Nacho, pero como él me cruza el Atlático p'allá me pasaré yo un ratito por acá. Termino ya de todas maneras.

    Junio 27, 2004

    "Porque un MP3 es como un cuchillo, sirve para untar mantequilla y para matar a tu ex-mujer"

    freeculture16.jpg

    Ejercicio de agudeza visual: "¿De cuál de estos dos productos han decidido los tribunales que son responsables los fabricantes y vendedores por haber proporcionado el equipo?"

    En California y en 1981, la grabadora de video por los daños y perjuicios causados a la industria de los contenidos con tanta copia doméstica o, según ellos, "pirateo". La cita de Jack "te-vi-a-romper-las-piennas" Valenti declarando ante el Congreso contra esta peligrosa nueva tecnología japonesa que venía a destruir la economía estadounidense no la ponemos porque nos da pereza y un poquito de asco, a pesar de su cinismo absolutamente delicioso, digno del jorobado de Ricardo III. Ustedes perdonen que nos pongamos históricos, es el calor...

    Junio 23, 2004

    Del pervertido copyright: Otro ejemplo

    Mientras empezaba a leer Free Culture con malas intenciones, Marta me contó que a Ray Bradbury, autor del clásico Fahrenheit 451, no le hacía ni pizquita de gracia el que Michael Moore, ese gordo megalómano que se ha convertido por desgracia en una de las figuras más visibles de la desesperada izquierda estadounidense, llamara a su última cinta Fahrenheit 9/11 ("la temperatura a la que arde la libertad"). Y como los elásticos no discutimos solamente sobre videos de Avril Lavigne y la decadencia irremediable del hombre occidental, nos dio por decidir también si Bradbury tenía la más mínima razón para estar molesto, aunque sólo fuera por una cuestión de etiqueta, de buena educación. Sí, desde luego, si aceptamos la perversión de la idea del copyright que prevalece hoy, la idea de que "si algo tiene un valor, te da derechos". Es decir, que puedes controlar las obras derivadas de la tuya, dado que tu trabajo vale algo y genera un valor y por tanto un derecho, aunque sólo se trate de dar permiso para hacer un juego de palabras que supone un evidente homenaje. Todos nosotros, buenos y concienciados defensores del copyleft, estábamos en contra de considerar esto una cuestión de ruptura de la legalidad, incluso de la legalidad secuestrada y manipulada por la RIAA o la SGAE. La cuestión era ver si se había violado la etiqueta, si era un ejemplo más de la falta de elegancia del inefable Moore. Y sin embargo, no sé, algo tan leve como lo de la etiqueta parece que no vale tampoco para defender el enojo de Bradbury, porque implica reconocer que tiene una pizca de derecho sobre esa expresión, y eso es ya dejar una rendija para que te metan primero la patita blanca de la buena educación y luego se cuele el lobo sanguinario de Jack Valenti en casa. En fin, que no siempre vamos a estar de acuerdo en todo por aquí, aunque el que siempre parece ir en plan pelota de ping pong entre uno y otra es servidor.

    Ahora, mientras sigo leyendo a Lessig con doscientas páginas más de indignación en el cuerpo, me dirigen por correo a esta columna que desmonta las posibles justificaciones para el mosqueo de Bradbury. Se aprenden cosas interesantes, como que no se puede registrar el título de una obra o que en breve se va a estrenar una adaptación de la novela de Bradbury, y sirve como recordatorio de que el copyright está tan corrompido que tal vez mejor lo tiramos a la basura y nos inventamos otra cosa.

    Junio 06, 2004

    the day the music died

    Peguenle un bonito repaso a este especial de Frontline que analiza, paso a paso, cual es la situacion del artista en los tiempos que corren, la de las grandes corporaciones del sector con entrevistas a los insiders o plantea una linea temporal de la tecnologia y la industria discografica.

    gracias jason!

    riaa: pon aqui la manita, muñeca

    La ultima ocurrencia de la RIAA va a dar mucho que hablar. Despues de trabajar a conciencia para convertirse en la organizacion mas chunga de la industria discografica, acaba de encontrar la solucion perfecta a todos sus problemas: huellas digitales.

    A partir de ahora el top ten de la RIAA son los reproductores con autentificacion biometrica. Como, sin ir mas lejos, el iVue; un reproductor wireless diseñado por la compañia sueca Thinking Materials con tecnologia de Veritouch, que permite bloquear el contenido de su disco duro con un cerrojo de siete llaves. Biometrico.

    Esta semana Veritouch cuenta que ya le ha enseñado su cacharro a la RIAA y a la MPAA.

    In practical terms, VeriTouch's breakthrough in anti-piracy technology means that no delivered content to a customer may be copied, shared or otherwise distributed because each file is uniquely locked by the customer's live fingerprint scan," claims the company.

    Junio 05, 2004

    De raices y copyright

    Lessig postea estos dias un comentario ciertamente interesante sobre la cultura de mezclas y su regulacion: Jerry Lobdill sobre el flamenco. Tan lejos pero tan cerca, una entrevista con Chuck D y Hank Shocklee (Public Enemy en la que explican como el copyright ha cambiado el Hip-hop

    Lamento no tener tiempo de traducirlo pero me pillan en medio de un sarao que riete tu del Titanic.

    Jerry Lobdill. This is an example of the kind of art flamenco is--or was. And I speak particularly about the guitar here. The roots of flamenco are lost in the mists of time. They go back at least into the late 1700s, but probably farther. At this time there are over 40 distinct forms which are each characterized by a specific repetitive rhythmic pattern termed "compas", a specified musical mode (major, minor, or phrygian), and certain signature resolution phrases or other unique musical features.

    I have played flamenco guitar for 47 years. When I was learning to play, the current versions of the forms could be traced back to a few virtuosos who came on the scene as early as 1905 or thereabouts. Every form is played as a series of sections that are distinct in melody and are sandwiched between more or less standard rhythmic sections characteristic of the form. The melodic sections are called "falsetas". The sections are played in whatever order a player chooses and players spend spare time trying to invent new falsetas or modifying old ones. Most players know the genealogy of their falsetas to some extent, but anything that is older than a couple of generations is usually of unknown origin.

    Lore has it that great flamenco guitarists invent falsetas on the fly during performance. This is nonsense. But that's another story. Hardly any guitarist can read music and/or uses any kind of notation to commit falsetas to paper.

    In the cante (song) the verses (letras) and the melodies are generally very old though most are associated with the name of the originator.

    Through the 1950s it was expected that players would play mostly traditional things with minor additional innovations. The falsetas of a particular player did not usually evolve from one recording to the next, and, indeed, players had favorite falsetas that they played for years.

    But as soon as recording industry moguls got involved all that changed. Nowadays they are claiming copyright on everything that is recorded, even the traditional portions that have been played since antiquity. Guitarists such as Paco de Lucia are pushed and prodded to innovate, and he has said publicly that the creation of new material is the most difficult part of what he does in this modern environment. Yet even his innovations (when he plays flamenco instead of the bastardized watered down stuff he mostly plays these days) contain traditional resolution phrases and rhythmic sections that define the forms and are ancient anonymous creations.

    Spanish copyright has gone crazy locking up the public domain along with the new in recent years.

    I have reams of manuscript transcripts of fabulous flamenco guitar music that will never be published because of the abuse and tyranny of copyright law. Like many non-Spanish flamenco guitar players, I play what I consider to be the best--just like Spaniards did before commercialization of the art. It's sad that all this will never be published for the enjoyment of the world.

    Abril 29, 2004

    Y las tasas incluyen el uso del laboratorio, la pistina climatizada y una suscripción mensual a Napster

    Por si las moscas. Según reporta The Register, la RIAA ha abierto, sólo durante el dia de hoy, 477 acciones legales contra usuarios de programas de intercambio de archivos. De esos 477, 69 son estudiantes que han sido cazados bajándose canciones en la Universidad.

    Es más importante que nunca que sigamos trabajando con la comunidad universitaria de manera que se tenga respeto por la ley y los valores de la universidad -puntúa Cary Sherman, presidente de la RIAA.

    En un esfuerzo colaborativo, universidades como la Penn State o Rochester han decidido incluir en sus gastos una suscripción a Napster. O mejor dicho, en los gastos de matrícula. Por 9.95$ al mes, los estudiantes podrán descargar un número indeterminado de canciones y guardarlas -creo entender- en los ordenadores de la institución. Y si les gustan lo suficiente como para pasarlas al iPod, son libres de pagar 99 centavos por cada canción que decidan quedarse o tostar en un CD para escuchar con su novia.

    Las cuentas que hace The Register son muy interesantes:

    The actual "model" for the schools works out like this. If you have 10,000 students, the Napster cost would be close to $100,000 per month or more than $1m a year. For schools the size of Texas A & M University with tens of thousands of students, we're talking many millions of dollars.

    The total one-year Napster cost for just the schools mentioned today by the RIAA would be close to $27m.

    Singling out the universities makes an easy, high-payoff target for the RIAA. Going after the AARP (American Association of Retired People), for example, isn't likely to generate a steady future revenue stream. So, no need to put yellow starts on the seniors in a press release. It's much easier for the RIAA to make music subscription services a standard part of college IT costs. Only that has to be recouped from somewhere. You can guess where.

    Abril 22, 2004

    Musica y Copyleft

    Como ninguno de los asistentes al las Jornadas Criticas sobre la Propiedad Intelectual de BCN dice nada, os invito a disfrutar del bonito resumen que thefunkid publica en laMundial.net, ademas del archivo de audio con el contenido del debate que David Bravo -segun me cuentan, una de las estrellas mas rutilantes del evento- enlaza en su incipiente blog.

    Y todo por saltarte la GPL

    Sitecom Germany vende un router wireless que contiene software desarrollado por netfilter/iptables, un proyecto de codigo abierto con licencia GPL. Esta en su derecho: la GPL permite a cualquiera utilizar, vender o modificar cualquier libreria licenciada bajo estas siglas, pero con una unica condicion: el codigo debe mantenerse abierto y continuar siendo GPL. Sitecom se acaba de comer un buen marron por infringir esa norma. Y este caso crea un precedente muy interesante porque, segun los abogados de netfilter/iptables, es la primera vez que un juez asume la validez de la GPLL y dictamina en su favor.

    Lo de pasarse la GPL por el forro es una practica corriente. Hace unos meses asisti a un simposium de diseñadores de videojuegos en el que uno de los participantes explico, con pelos y señales, como su compañia aprovechaba las ventajas del open source (no hay que pagar licencias, es accesible y, normalmente, es el ultimo grito en desarrollo de software) en sus videojuegos para, una vez terminado su proyecto, cerrar el codigo bajo siete llaves y venderlo como software propietario. Cuando uno de los asistentes le pregunto directamente: ¿Estas diciendo que tu compañia utiliza codigo abierto para vender codigo cerrado?, el hombre respondio sin vacilar: I am no saint (no soy ningun santo).

    La caracteristica mas importante de la licencia GPL no es el hecho de que los programas que se acogen a ella sean gratuitos sino su transparencia. Quien ensombrece esa transparencia esta entorpeciendo de manera consciente el desarrollo de la tecnologia que todos usamos cada dia y, ademas, ensuciando la buena fe de aquellos que invirtieron tiempo, dinero y esfuerzo en desarrollarla.

    Y merece ir a la carcel. Por chorizo.

    Abril 19, 2004

    Free Culture: the Audio Book

    Building on AKMA’s idea, Scott Matthews of Turnstyle and creator of the cool juke-server technology, Andromeda, is now hosting the audio files for Free Culture on space donated by the folks behind CDBaby. Alternatives for each chapter can populate this very slick interface, and there’s code at the bottom of the page for producing this: “Free Culture” popup audiobook.

    Abril 12, 2004

    Jornadas criticas sobre la propiedad intelectual

    bannercopyleftbcn.png

    Ojo, habitantes de la ciudad condal: las jornadas sobre el Copyleft estan a la vuelta de la esquina. Coincidiendo -no a proposito- con las manifestaciones multitudinarias contra las patentes de software, esta semana, desde el jueves hasta el domingo, estara dedicada a la propiedad intelectual, el conocimiento compartido, las posibles alternativas al derecho de copia y, en general, al desarrollo de una sociedad constructiva en lugar de restrictiva. Entre otras actividades, tendreis la suerte de asistir a la presentacion de iCommons Spain, a cargo de dos de sus responsables; Gerd Hansen e Ignasi Labastida, asi como diversos talleres y charlas en los que participaran nuestros amigos de la Mundial y el atractivo a la par que elegante Nacho Escolar. No se lo pierdan.

    Abril 09, 2004

    Creative Commons: licencia para compartir

    creativeshainglicense.jpg

    Esta licencia de copyright informa a tus fans de que pueden descargar, copiar e intercambiar tu musica online pero no venderla, remezclarla o hacer uso comercial de ella. La licencia esta basada en la Attribution-NonCommercial-NoDerivatives pero incluye ahora terminos especificos para la musica.

    Los musicos que ya esten distribuyendo sus MP3 online pueden optar por la Licencia de Intercambio de Musica para invitar a su audiencia a descargar legalmente las canciones que quieren, y estar al dia gracias a nuestro nuevo sistema de busqueda Get Content, que les conducira a los sitios donde hay musica libre para compartir.

    Abril 08, 2004

    Free as in culture

    freeculture.jpg

    Este y otros caramelos del recien publicado Free Culture del querido Lawrence Lessig en Onfocus.com aunque, como apunta Jason, hay mucha golosina por ahi:
    PDF del propio Lessig // collaborative audiobook // wiki // HTML

    Febrero 19, 2004

    Sufro en silencio

    La putada de morirse es, entre otras cosas, que te conviertes en tus admiradores y que gente que consideras cucarachas se apropia de tu obra y tu figura. Menos mal que siempre queda la familia para defenderte. A veces, como con el infame nieto de James Joyce, impidiendo por pura codicia o genética mezquindad que la gente use creativamente o disfrute de las obras que entraron en el dominio público en 1991 y fueron privatizadas de nuevo en 1995. Retiario lo comentaba hace unos días, cómo el famoso centenario del Bloomsday supondrá una ingestión masiva de riñones fritos (con, suponemos, aroma a orina) pero no tendrá lecturas públicas de Ulysses. De eso se viene hablando desde hace tiempo y nosotros ya nos hemos encargado de ponerle un par de velas negras al responsable. Lo que no se ha comentado tanto es este último ejemplo de la maldad del copyright y el control que concede a unos pocos frente a los usos posibles que podrían hacer los demás. Las víctimas, Johnny Cash y su canción "Ring of fire".

    Febrero 04, 2004

    Pepsi-iTunes: "I Fought the Law"

    applesued.jpg.jpg
    ¿Has sido una niña mala? A la trena no: a la tele
    Efectivamente, los 16 adolescentes que chupan con una (triste) sonrisa sus botellas de Pepsi mientras descargan música legal de sus elegantes imacs recibieron una carta de la RIAA. Además de pagar un cojón de pato por escuchar los lloriqueos de Avril Lavigne sin pasar por caja, el juez les ha impuesto un castigo ejemplar: ser los protagonistas del nuevo anuncio de Apple.

    Para hacernos una idea más o menos aproximada de la popularidad que ha generado el anuncio de Apple Computer y Pepsi Cola Inc, leamos el artículo en The Register (por ejemplo) y, después, veamos las reacciones de algunos (ex)usuarios.

    El mundo de la propiedad intelectual está cambiando más deprisa que la habilidad de las leyes para mantenerla, y nuestra estructura actual para remunerar al artista se está viniendo abajo. Todo el mundo se pregunta qué pasará tras la revolución pero, si este anuncio llega a las pantallas, hará que Apple se estanque en el lado de los perdedores, protegiendo un régimen arcáico y decrépito y estoy seguro de que será utilizado para "nombrar y avergonzar" a Apple una vez las aguas vuelvan a su cauce.

    Shaun Roe es el más fino. Me echan, si son tan amables, una ojeada al resto, sin olvidar la bonita composición de uno de los lectores: It's freely distributable, and hauntingly appropriate.

    Enero 29, 2004

    Patentes y Genocidio

    Como estamos en familia y Nacho lo acaba de bordar, le voy a hacer, muy cortésmente, un exhaustivo corta y pega. Imprescindible para entender que el tema del copyright va más allá de si escucho a Chenoa gratis o no, y que mientras que Teddy Bautista puede ser un villano grotesco en esa irritante farsa que son las actividades de la SGAE, en otros sitios la cosa no tiene maldita la gracia y la batalla sobre la propiedad intelectual se libra a vida o muerte. A ver cuánto tarda nuestro Troll favorito en dejarse caer por aquí.

    Y cito:

    El Vaticano acusa de genocidio a las farmacéuticas por no abaratar los medicamentos contra el SIDA. "Hoy, por lo menos 400 personas mueren cada día en Kenia a causa del SIDA. En Europa y en América del Norte, el SIDA no es más una enfermedad mortal sino una enfermedad crónica", afirma el jesuita americano Angelo D' Agostino. ¿Es la acción genocida del cartel de las empresas farmacéuticas, que se niegan a hacer las medicinas más asequibles en África mientras han declarado 517.000 millones de dólares de beneficios en 2002?

    Me gusta la valentía que demuestra la Iglesia Católica al denunciar determinadas cuestiones sociales. Aunque, por coherencia, el Vaticano debería plantearse también cuánta gente muere por culpa de su rechazo al uso de preservativos.

    Cuando debatimos sobre copyright, propiedad intelectual y piratería, muchas veces nos olvidamos de que en el primer mundo este tema hoy sólo afecta a los usos culturales y a la libre distribución de las ideas. Pero no hay que olvidar que, en los países pobres, ese mismo abuso de las patentes mata. Y ahí no puede haber discusión sobre los matices.

    Es urgente encontrar un nuevo acuerdo que recompense la investigación, el trabajo y la inversión --el bienintencionado origen del modelo actual-- y que a la vez beneficie a la sociedad. La propiedad intelectual se ha convertido, desde su cara más perversa, en un crimen contra la humanidad.

    Otro matiz más y algunas preguntas con trampa: ¿por qué un sector tan vital y estratético como la investigación sanitaria y farmacéutica se deja en manos del libre mercado, del egoismo empresarial? Para un laboratorio privado, cuyo objetivo último es ganar pasta, ¿es más rentable desarrollar un tratamiento contra el SIDA para toda la vida o la vacuna de la enfermedad?

    Fin de cita.

    Enero 08, 2004

    20 años de GNU

    El Guardian calcula que esta semana se cumplen los veinte años de GNU, un clon libre de Unix escrito por Richard Stallman que con el tiempo acabaría originando el sistema operativo Linux. Dentro de este mismo proceso, Stallman fundó la Fundación para el Software Libre y creó la GPL, el "copyleft", que con el tiempo serviría de inspiración para las licencias de Creative Commons. Todo dentro de esa lucha en torno a la reescritura de la propiedad intelectual en la que estamos metidos.

    Ya sabemos que esta notica es más propia de Barrapunto, pero precisamente allí echamos los dientes en esto de escribir para la Red, así que permítanme seguir y citar al propio homenajeado:

    El lunes, la carta de cumpleaños de Stallman dejó claro que su actitud respecto al software libre. El problema ahora, sin embargo, no es que la gente no lo use, sino que lo emplee por la razón equivocada. "¿Estamos trabajando a favor de la libertad, o hemos cambiado esa meta por la más superficial de ser simplemente populares?"
    Como diría el Manolito de Mafalda, "datís... datís de question".

    Diciembre 18, 2003

    Vaya mierda de regalo

    step0.jpgKids today are so good at downloading music from the internet that most of them already have all the music they like on their computer, or if they don't have it yet they can get it in 10 minutes. And remember: if your family turns off "sharing" downloading songs is 100% safe..

    Downhill Battle, los culturejammers anticopyright de los que hablábamos hace poco, están que se salen. Con ocasión de estas fechas tan entrañables acaban de lanzar What a Crappy Present, una web para concienciar a los padres de que los niños ya no quieren CDs. Bueno, están dispuestos a aceptar tarteras de 50 CDRs. No se pierdan "el rincón de los niños".

    Diciembre 15, 2003

    Piratas informáticos a 15.000 dólares

    Eso es lo que te llevas llevabas según este cartel puertorriqueño si reportas reportabas a un pirata de software. Si no, "tienes derecho a guardar silencio, todo lo que digas podrá ser usado en tu contra, tienes derecho a un abogado, y si no puedes pagar uno se te asignará uno de oficio". Por otra parte y volviendo al presente, en Canadá han hecho legal la descarga de una red P2P de música con copyright, pero no el distribuirla. Se impone también un canon a los reproductores de MP3s, suponemos que pensando en el iPod y similares... Llámennos paranoicos, pero seguro que si en España se adoptara ese modelo la SGAE le acabaría sacando tajada a cada ordenador vendido, proyecto que, de un modo u otro, ya tiene. Y no, borrar el Windows Media Player o el iTunes no valdría.

    Gracias a David por el cartel.

    Diciembre 12, 2003

    Guerras del Copyright, parte del dia

    jalabel_nov28.jpgworcester_bus_aug25.jpg

    Downhill Battle son un grupo de activistas que están aplicando tácticas de culture jamming callejero contra el discurso de las discográficas en la guerra de la piratería. Aunque son un poco radicales y no demasiado sutiles, sus carteles y flyers son excelentes, y están listos para descargar e imprimir. Ahora mismo una de sus actividades principales es introducirse en las grandes tiendas de discos y pegar en los CDs etiquetas como ésta:

    lawsuits_label.gif

    Vénase también sus corrosivas páginas dedicadas al nuevo Napster y al iTunes Store de Apple.

    Noviembre 26, 2003

    Quema y consume!

    consume.gifBURN AND CONSUME! POP CULTURA VS. NET CULTURA
    BURN & CONSUME! se centra en las intersecciones entre alta y baja cultura y alta y baja tecnología, haciendo hincapié en la net cultura como nuevo paradigma de la cultura pop y como motor de cambio de las formas de consumo, distribución y producción de contenidos.Tres días de proyecciones, sesiones de música electrónica, conferencias y presentaciones de músicos, artistas, comisarios y teóricos que se concentrarán en las siguientes líneas temáticas:
    -Historia de los formatos y soportes (del disco de vinilo y el fanzine al MP3 y el weblog, de la tienda a los sistemas de intercambio de datos P2P) según géneros musicales, según formas de difusión-distribución y según formatos espaciales (lugares donde se produce y consume la pop culture como el club, el home studio e Internet).
    - La influencia de la pop cultura en la alta cultura y viceversa, haciendo hincapié en arte y literatura y como los museos han ido incorporando en su programación los temas, metodologías e influencias de cultura popular.

    Del al 7 de Diciembre en Barcelona. Los organizadores, Platoniq, son uno de los colectivos más activos e interesantes trabajando sobre cuestiones de propiedad intelectual y nuevos formatos, como han demostrado en su proyecto en desarrollo Burnstation. Programa y más info aquí.

    Octubre 29, 2003

    Más jornadas sobre la Propiedad intelectual

    El próximo domingo 2 de noviembre se inaugura en la capital un ciclo de charlas en Madrid sobre la propiedad intelectual en el que se discutirán, entre otros asuntos de carácter inflamable, las patentes de software, la libre distribución de música por Internet y el derecho de copia. Será en la calle Rafael Salazar Alonso, 16 a las ocho de la tarde.

    Asisten Miquel-Yonderboy-Vidal y Amador Fernández-Savater, organizadores de las Jornadas sobre Copyleft celebradas el año pasado en Madrid entre La Casa Encendida y El Laboratorio.

    Nota: la noticia sobre el evento, encontrada en Barrapunto viene acompañada del siguiente comentario: La propiedad intelectual se ha convertido en una referencia constante en los medios de comunicación, aunque sólo la tratan desde la óptica de las multinacionales y las mafias de gestión de derechos de autor como la SGAE.

    Me pregunto si quien lo firma lo hace con mala baba o por puro desconocimiento de causa.

    Octubre 17, 2003

    La EFF presenta: The great mp3 caper!

    maincaper.gif

    Con su habitual sentido del humor, la Electronic Frontiers Foundation se marca una animación sobre los peligros y maneras de la Indústria del Disco.

    Justo debajo, un par de ideas para evitar los tentáculos de la Asociación de Discográficas Americanas. Por si acaso.




    copyfight_thumb.gif




    Más Proyectos Elásticos
    free_culture-thumb.jpg
    Free Culture en español


    GET CREATIVE
    getcreativesmall.gif
    Un vídeo CC
    sobre el Copyleft




    Patrocinador


    NO A LAS PATENTES DE SOFTWARE

    patent_square.gif



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