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Diciembre 24, 2004Acaricando las estrellas, blablablaAndaba leyendo este curioso artículo sobre los orígenes terapéuticos del vibrador (no tan singular en su error médico y su placentero resultado, sin embargo: como en los ss. XVI y s.XVII se pensaba que el orgasmo femenino era preciso para "eyacular" el óvulo y poder concebir, los tratados matrimoniales de los puritanos ingleses andan llenos de consejos para el marido para lograr eso de creced y multiplicaos), andaba leyendo este curioso artículo en el conservador The Times sobre los orígenes del vibrador (¿alguien se imagina un artículo semejante en el Abc, en La Razón o en el panfleto de esa gente que dice liberal cuando quiere decir facha, o se lo imagina sin que inmediatamente los obispos vinieran a pegarles a cualquiera de los tres, pero aún más al tercero un buen tirón de orejas por darles ideas a ya sabemos quién (como si las necesitaran) pero no queremos pecar de tópico anticlericalismo, mencionándolas?), andaba leyendo este curioso artículo de TheTimesonline con enlaces recomendados (¿alguien recuerda, salvo la excepción (¡gracias, Patricia!) que confirma la regla, algo semejante en las páginas de elpais.com, ese proboscidio que como no cambien ellos y sigan así las cosas acabará siendo desenterrado intacto pero muerto de la tundra digital siberiana, y si no al tiempo, algo semejante en las páginas de elpais.com, que se niega a "rebajarse" enlazando a otros, como si enlazar fuera arrodillarse o dar gratis algo por lo que debería cobrarse?), andaba leyendo este curioso artículo sobre los orígenes terapéuticos del vibrador en The Times cuando decidí seguir uno de los enlaces y di con esta tonta colección de vibradores inspirados en los signos del zodíaco. No me digan que el que de todos tiene la peor pinta no es el de escorpio. Para usarlos con una novela de Harlequin en la mano mientras se escucha a Kenny G. Antonio Córdoba en EroticaComentarios
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