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Diciembre 22, 2004Una y no más, o ese tetracentenario del 2005En otra vida quisimos conseguir un respetado puesto en la industria del entretenimiento, sacando un doctorado en hispánicas en Harvard y dando clases sobre Cervantes y Góngora en Berkeley. Nos ponían esos hermosos e inútiles happenings llamados clases de literatura, pero el tiempo pasa (aunque no tanto)... En fin, no esperen simpatía por nuestra parte hacia lo que hemos visto por dentro (ediciones, congresos, actos, celebraciones) y menos aún hacia toda esa gente que, como si se dijera por primera vez y fuese la hostia de subversivo hacerlo, quieren que al dichoso manco lo dejen en paz. Bostezo. Nosotros sencillamente pasamos, y estamos agradecidos de que la famosa novela, en abstracto, nos produzca ya una formidable grima, porque será imposible que nos afecten la pompa y el boato como ya lo hicieron devastadoramente en el '91. ¿Qué más? Dos cositas para justificar sacar el tema en Elástico (como si hiciera falta): que fíjense qué bonita historia la de alguien cuya dieta se nos explica en la segunda frase y que incluye huevos con torreznos (pero con el nombre judeoconverso de dicho plato) todos los sábados, como haría alguien cauto que no hubiera sido nunca judaizante pero sí tuviese alguna abuela marrana del siglo XV que ocultar; y dos, observen que la escena paradigmática de la novelística universal (para otros, yo me quedo con la magdalena o con Lena Grove en el polvo de agosto) es la del ataque de un ludita a una nueva tecnología, los molinos de viento, que está alterando radicalmente las relaciones de poder entre los agentes económicos a favor de los que controlan los nuevos medios de producción. Como Cebrián con la Red, igualito, o la Industria de los contenidos con las redes p2p... Me desvío, no obstante, porque la idea es revelar cómo el año que viene se celebrará la novela de un paranoico con enemigos en un estado totalitario cuyo momento cumbre es su ataque individualizado y sorpresivo a una nueva tecnología alienante. De ser otros y habernos tomado tres coñacs lo llamaríamos el primer ciberpunk español. Pero no lo somos y andamos todavía sobrios. Y todo el rollo de arriba viene a cuento porque Albert nos comenta que el Quijote está disponible en diez y un formatos, para que todos ustedes lo disfruten con salud. Gracias. Antonio Córdoba en LetrasComentarios
Casi diez días sin mencionar los huevos del desayuno, ¿estarás superando el delirium tremens? Así que en el 2005 ser moderno será que no te guste el Quijote... Puesto por ifrit a las Diciembre 27, 2004 08:50 PM
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