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Noviembre 06, 2004¿El anuncio que le dio la victoria a Bush?
Sólo un detalle más: la cara de Bush es espontánea. Está posando (si es que está posando en absoluto) únicamente para la cámara del padre de la chica, quien podría haber decidido guardarse la imagen como un tesoro privado en vez de ponerla en manos de Rove. Del anuncio puede decirse que es un "reality ad", una perla de realidad, un gesto de autenticidad en este mundo mediatizado nuestro, y aplicarle todo el cinismo que queramos y que ya se ha derrochado con los "reality shows" en todo el mundo occidental. Lo cual no borra que la expresión de Dubya sea genuina, y que el cinismo que podría de todas formas desenmascarla es precisamente uno de los elementos culturales que el centro del país desprecia en las dos costas . Exactamente la cara y la sinceridad detrás de ella que los votantes republicanos querían ver. Al tiempo que está basada precisamente en el golpe y la "sumisión" que supuso la "derrota" del 11-S, se trata una cara que los invita a que voten por ella, una cara autónoma, independiente, libre, que se olvida, a la hora de constituir su propio discurso, de cualquier necesidad de un adversario interior o exterior (algo que no ocurría con los lobos), una cara que invita a disfrutar del placer de decir sí. Y ahí hay una lección que aprender: mientras que los republicanos tenían un candidato que conecta con su base electoral y que hace que se sientan bien al votar por él, los demócratas no. Ni de coña. La gente de izquierda es difícil, puritana, frígida en la cabina electoral, es gente que hace estas cosas con asquito mientras que la de derecha es esa chavala borracha en una fiesta a la que diciéndole dos bobadas bien dichas se la tira cualquiera entre grandes gritos de gusto. Y ya sabemos cuál de las dos es más feliz. Y que a la larga se vota con una intensidad distinta a favor de algo que en contra. Así que mejor que los demócratas se vayan buscando a alguien capaz de poner caras de éstas y de camelarse a una reprimida con dos bobadas bien dichas que la hagan sentir bien cuando acceda a darle el voto, o no van a ningún sitio. O quizá todo lo de arriba no son más que tonterías de alguien que en la derrota sufre síndrome de Estocolmo y está harto de la frustración no haber podido votar a favor de nada (y no hablo de un convencimiento al 100%, pero siquiera de un mínimamente satisfactorio 60%) nunca jamás, de no haber dicho electoralmente sí ni una vez en toda su puta vida. Antonio Córdoba en PublicidadComentarios
Un gran analisis Atonio. Puesto por wu a las Noviembre 6, 2004 07:30 PMMe alegro de que te gustara, wu. A ver si pasa la depre post-eleccion, vuelve la normalidad y te saqueo tu blog para llenar el nuestro ;-). Puesto por Antonio a las Noviembre 7, 2004 02:30 PMEnhorabuena, antonio, después de tragarme 271 lecturas sobre las elecciones en plan pato generador de paté, me quedo con tu post... Puesto por Nuño a las Noviembre 7, 2004 09:18 PMjuasjuas, pa lo que quieras antonio, yo orgullosisimo, ya lo sabes. Puesto por wu a las Noviembre 8, 2004 04:03 PM
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