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Febrero 27, 2004La pasión de Cristo
Ahora que es de rabiosa actualidad en EE.UU. y estamos en Cuaresma y sólo quedan seis viernes para la Ejecución, vamos a recordar esa joya que son Los Testamentos en Lego. Desde espeluznantes representaciones de los crudos hechos del Antiguo hasta dulces promesas de paz en el Nuevo, pasando por apropiados recuerdos de las Leyes del Señor. Igual es que el nacer y criarte en Sevilla hace que únicamente puedas ver la religión como una variedad del kitsch, pero esto nos fascina. Como nos fascina Mel Gibson, y ya hay acá una excursión organizada para ver su poderosa snuff movie (Slate dixit), que estrenó el miércoles. Algún ex monaguillo y reconocidísimo crítico la describe como la película más violenta que ha visto nunca. Y así debe ser, porque, como también se ha dicho en otra crítica, una parte de ser católico es ciertamente ser capaz de contemplar ese hecho directamente, con dos cojones, como un macho de veras, y no como esos protestantes que en vez de crucifijos tienen cruces sin cadáveres. Nenazas. En fin. Esperamos no morirnos de la impresión, como le ocurrió a una pobre mujer en Kansas (Mel ya tiene las manos manchadas de sangre), y que nos pregunten nuestra opinión una o incluso dos veces. Al menos sabemos que con Mel no vamos a tener las bobadas que produjo Scorcese en su Ultima tentación de Cristo. Jesús, ¿querer casarse con María Magdalena? A pesar de los evangelios apócrifos, a pesar de que MM pueda ser Monica Bellucci, qué tontería, de verdad. Qué forma de cerrar los ojos al subtexto gay de los cuatro evangelios reconocidos: un tipo de 30 años con una relación muy problemática con su Padre y una madre que lo adora y a la que adora, decide admitir por fin lo que es y abandonar una vida convencional para pasarla todo el tiempo en compañía de otros hombres, algunos de los cuales han dejado a sus esposas seducidos por el Maestro. Así que va de acá para allá con un estilo de vida alternativo que incluye a "un discipulo al que amaba", su madre, y esa fag hag arquetípica que es María Magdalena, quien al fin puede desahogarse con Jesús sobre cómo los hombres heteros no han hecho más que, literalmente, joderla y putearla. Y al final su Padre, harto después de tres años, lo asesina. Todos los topicazos del mundo, como ven. Y luego dirán de El señor de los anillos... Comentarios
Demasiada gente, hablando de un personaje demasiado ficticio, en una historia no lo suficientemente buena para leerla más de una vez. Cuando yo leía esas cosas a los seis años, lo que me gustaba era el Antiguo y lo leía y releía una y otra vez, pero el Nuevo me parecía un coñazo... Un niño que nunca se Le habría acercado, por plasta. Puesto por Antonio a las Febrero 29, 2004 03:50 PM
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