Mi vida como cyborg
Cuando vean que un grupo de gente de Humanidades se reune en un congreso para hablar de algo, no lo duden, aquí huele a muerto. Con el cyberpunk lleva pasando tanto tiempo que no es noticia, y el propio Neal Stephenson, quien ya se encargó de renovar el género, lo reconocía hace poco. En otros campos, por contra, no se alimentan de carroña y las ideas detrás de esas obras son más que tópicos pasados y recetas mecánicas (total, tampoco pasa nada, ya le ocurrió al petrarquismo, por ejemplo). Déjenme pues que les recuerde a Steve Mann, a quien está dedicado un artículo que hemos visto este fin de semana en varios sitios. En efecto, este profesor de ingeniería en la Universidad de Toronto lleva veinticinco años viviendo la vida como un cyborg, explorando así en que medida hacerlo le vuelve más humano: según Mann, "vestir" computadoras y dispositivos digitales dará a la gente más medios para defender su intimidad e individualidad, por ejemplo al filtrar contenidos como la publicidad o al oponerse al control del Estado y las corporaciones. La idea es "usar la máquina contra sí misma". Si el mexicano Pepe Rojo se imagina al protagonista de su espléndido "Ruido gris" como un mero paparazzi audiovisual transmitiendo, a través de sus retinas, incidentes que alimenten los ratings de las grandes cadenas, Mann imagina glogs ("cyborg blogs") en los cuales los ciudadanos documenten y hagan públicos en tiempo real abusos gubernamentales y de las transnacionales. En fin, supongo que ya se hacen una idea porque en el fondo todo les suena. Lean, lean.
Antonio Córdoba en Politech